Como diría mi amigo el Ángel Gris existen personajes  que son como para ponerlos en la mesita de luz y sacarlos a relucir esos días que uno necesita  sacarle una sonrisa al hocico al final de la jornada.

Uno de estos  al que denominaremos Chicho, es uno de ellos. La epítome del portenio grassa (no porteño grasa).

El Chicho es un tipo que si vas a hablar de laburo (no trabajo y partir de ahora el que no entienda portenio se queda sin traducción) no le dedica más de 5 minutos y hay que bancarse la siguiente hora y media chamuyando  de “namis y otras sherbas”.

Es un tipo de voz rasposa como si hubiera desayunado haciendo gárgaras de bolitas con ginebra. Siempre de campera de cuero y todo el tiempo  con cara de “sos un boludo perá que te splico”. Un auténtico portenio que se sube al obelisco solo para ver como se ve Buenos Aires sin él.

Un ejemplo  de conversación con el Chicho si alguien te cagó sería:

-Y cuando le fui a cobrar me empezó a dar vueltas y se me está complicando con el proveedor.

-Vo so un dolubu de aqueshos. Me tendría que habe avisado. No se si te conté que soy amigo del Dogor.

-¿De que gordo me hablas?

-Del  gordo Moshano boludo, así somo carne y unia. La prosima me decí y a ese le metemo do confite en la gamba, le metemo.

-¡Pero el quilombo lo tengo ahora! (uno ya desesperado para comprar el Nesquick la semana que viene)

-Hermano ese e un campeón, ¡sha te la hizo!, ¡jodete!

Conclusión no conoce a nadie.

O hablando de mujeres

-No sabé hermano, desde que encontré el viagra de 36 hora se me solucionó la vida.

-¿Porque? Pregunta uno ignorante dado que todavía somos relativamente jóvenes y funciona sin  ayuda.

-Boooludo, ante sho le daba dedo, lengua todo para dejar contento al bombón assessino, ¿te conté del bombón assesino mi nueva novia? Dice el vejete.

-Si me contaste (queriendo agregar me lo contaste no menos de 10 veces)

-Bué, desde que encontré el viagra de 36 hora, se me pone como el canio del perchero ese, y ahora le doy pi… y pi… la dejo muerta a la nami, la dejo.

Hoy que tuve un día de mierda lo saqué al Chicho de la mesa de luz y me voy a dormir con una sonrisa.

Compartí, no seas paco