Pocas cosas mas desagradables hay que el “new rich” (nuevo rico) que vive en Palmares. Inclusive ese bendito barrio bien se podría haber llamado “Newrichville”.  El Palmarolotudo es esa clase de gente que hace 10 años era modesta y después de ponerse una heladería o una empresa de camiones automáticamente pasó a generar altos ingresos y se mudó de los suburbios feos de Las Heras y Guaymallén a Palmares. El Palmarolotudo nunca vivió en Ciudad o en Godoy Cruz, pasó directamente del Borbollón al Barrio Privado.

Generalmente el Palmarolotudo es una persona prepotente, altanera y que piensa que siempre tiene razón. El Palmarolotudo nunca compró en Carrefour o en Jumbo, siempre pensó que el Super Vea ¡¡¡era lo mas!!! (Imagínese que en comparación con el Átomo del barrio, el Vea es Beverly Hills…)

El Palmarolotudo tiene un afecto especial por los vehículos en general. A penas ve un manguito va y adquiere vehículo, generalmente lo primero que se compran es el cuatriciclo (bien grande con parrilla y colorinche para que las nenas de 5 y 6 añitos paseen y atropellen a sus amiguitos por el barrio). Luego se compran la moto, generalmente le apuntan a motos choperas (pero como son ignorantes de las buenas cosas, te van a la Yamaha Virago en vez de una Royal Enfield o una Harley). En el caso de que compren motos enduro (lo cual es raro porque las mismas están reservadas a los Chacrolotudos) te van a la Kawa, bien verde fluo, los tipos no saben lo que es una KTM o una Husqvarna. Una vez que cumplieron su idilio motociclístico se interesan inexorablemente por el Mini Cooper y si es rrrrrrrojo mejor aun. Genco está de para bienes con los Palmarolotudos porque generalmente esta raza, ni bien adquiere los ítems anteriores va por la Dodge Ram, si señor, esa camioneta gigante diseñada para el mercado norteamericano, que todos se dan vuelta para ver, y que al Palmarolotudo le da esa especial sensación de altura y poder.

El Palmarolotudo es el cliente por excelencia del Carrizal, te cae con toda la familia, los amigos y un par de empleados de la fábrica al Carri y empieza a desfilar con sus motos de agua y alguna lanchita probablemente, mientras de fondo se escucha reggaeton saliendo a todo lo que da de la Ram estacionada bajo el gazebo.

Uno identifica rápidamente a un Palmarolotudo en un Restaurant, pues es el que está usando el Nextel con el altavoz a todo volumen y para que todos los noten. Probablemente se ría groseramente, le chifle a la moza, hable con la boca llena y se pase toda la velada contando lo que le costó el último Audi que se compró.

El Palmarolotudo cuando se va de viaje a lo primero que le apunta es a Miami, el tipo no tiene ni el más mínimo interés en la cultura del Viejo Continente, sus destinos predilectos son las playas caribeñas por sobre los museos europeos, Cancún por sobre Costa Rica, Penitentes por sobre Las Leñas, Pinamar por sobre Cariló, etc, etc.

Al Palmarolotudo, como buen ostentoso le gusta tunear todo lo que tiene a mano, le pone “calcamonías” a todo lo que se mueve (su calcomanía predilecta es la M de Monster, aunque no tenga la mas remota idea que se trata de una bebida energizante que no se comercializa en nuestro país). Polariza hasta el parabrisas de la moto. Todo a su alrededor esta dotado de un sistema de audio o pantallas de LCD.

Luego de que termina de tunear sus vehículos pasa a tunear a su jermu y le pone gomas nuevas, la platina y le pone extensiones, le compra todo el local de la fina marca de ropa “De Puta Madre” le consigue también en Miami los lentes de sol con el sello D&G grabados gigantes en las patillas y lo culmina con la carterita Louis Vuitton blanca con los loguitos en colores (porque se la vio a Susana en la última Pronto) Obviamente no saben lo que es una revista Hola!, ellos compran la Pronto, la de Rial y como muuuucho la Gente.

En cuanto a su look personal el Palmarolotudo busca generalmente las zapatillas blancas de cuero, prefiere la exclusiva ropa de FIUME, le encantan los relojes enormes Tag Heuer y se cuelgan generalmente una cadenita de oro haciendo juego con la pulserita de oro (el tema del anillo es opcional). Siempre con el gel a mano para hacerse el mohawk de Cristiano Ronaldo.

Mas divertido es verlos cuando salen a caminar por el barrio, ella parece un catálogo abierto de Vitnik ya que le compró todo a su hermana que todavía sigue viviendo en Las Heras, y a él parece que lo auspiciara Sergio Tacchini. Tiene el conjuntito de jogging brillante haciendo juego con la gorra y las zapatillas de tenis.

En cuanto a sus gustos, prefieren Sushi Club sobre La Bougrogne, nunca vieron a Mirtha, siempre a Susana. No entienden a Pergolini, pero se ríen a carcajadas con Marcelo. No saben que existe el Discovery Channel pero tienen como favorito el E! Entertainment. No ven TN porque prefieren Crónica. No compran Mercedes, compran Audi. Les encanta Esperanto pero nunca fueron al Museo Renault. Prefieren Armani y no Ralph Lauren.

El Palmarolotudo generalmente al momento de elegir un estilo de casa, le apunta al diseño ostentoso, tipo Partenón romano, o Castillo medieval. Pareciera que esos desagradables seres nunca se toparon con una revista de diseño y tienen menos gusto que un Topline después de 2 minutos de masticarlo. Los tipos no te decoran la casa con obras de arte, decoran con muebles y portarretratos por todos lados, con estilos completamente disímiles. Tienen piletas con cascadas y un jacuzzi en el medio del living. Abundan los herrajes y los ribetes dorados por doquier. Por lo general construyen casas fastuosas en terrenos mínimos y pegados al exclusivo Corredor del Oeste, y tienen vista al hermoso muro de contención con el alambre de púa tipo carcelero.

Es por todo esto y muuuucho más que condenamos a los seres que habitan el barrio privado construido, con malas terminaciones, por el grupo Presidente, a ser denominados: “Palmarolotudos”.

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El año pasado escribíamos:

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