Puede convertirse cualquier día en el peor, en el mejor o en nada. En todo momento cambian los acontecimientos sin que nos demos cuenta. En toda circunstancia los besos son un abrigo o un recuerdo que tortura como el peor de los castigos.

Preciso de un antídoto, de una carencia mundana, para darme cuenta de lo que me falta; lo que nos falta es una contradicción. Tengo una larga lista de peticiones para el mundo y pienso explicarlas una por una. Cuando el filo de la espada juega en la piel y las marcas de la lucha arden a pesar de los años.

La comedia en la que estamos inmersos. Los juegos a los que somos invitados y las pantallas que reflejan su propia realidad mientras que fuera de ellas los colores no son iguales. Porque toda verdad ha de ser manejada por intereses útiles para la manipulación de un contenido específico.

Los juegos de la infancia, los recuerdos La aplicación de nuestra vida a la vida de otros, nuestra felicidad que si otros no la tienen la sufrimos, o ignoramos por completo. Invito al receptor intempestivo a golpear el tablero: no me discuta mientras se juega el partido, se ve la telenovela de la noche. No me contradiga cuando digo mi opinión, porque siempre la razón acompaña al que piensa su individualidad.

¿Quién toma un arma y la dispara es más humano que aquel que no tiene el valor de tal empresa? Se abre la discusión, pero se termina cuando cada uno se piante en locura y plante una semilla de rencor en la mirada.

Los sueños, la sangre que se esconde entre los segundos. La vida es un concepto complejo de definir pero infinito en una concepción simple de las cosas. El tiempo es eterno. Solo desaparecen aquellos que lo transitan.

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