“La juventud está perdida”, es el título del libro al que en los últimos años de mi vida dedique algo de tiempo, y el cual aún no he concluido por completo ya que sigo encontrando asuntos de extremada importancia y que no puedo dejar pasar. El libro consta de temas muy variados que van de “Buenos modales en la mesa” para demostrar que no somos ningunos chanchos,  hasta por ejemplo la Constitución Argentina con sus respectivas modificaciones y decretos.

He notado que en los tiempos que corren, los jóvenes escuchan cumbia, miran Tinelli, pierden todo el día en internet chusmeando a los ex  en face o siguiendo a @martinlubo, @FerchuHidalgo, @ornellaferrara en twitter, ¡por nombrar algunos!

“No todo está perdido”, es el título del 9 ° capítulo, y en él expongo algunas de mis ideas sobre que ustedes mis queridos, son criaturitas divinas que están deseosos de aprender mas y mas. Por eso quise acercarles hoy un cacho de cultura y de información sobre una de las que yo creo, es la más hermosa y mágica fuente del mundo: La Fontana de Trevi.

Muchos de ustedes la habrán visto en el video de Bon Jovi –Thank You for loving me (click ACA para recordarla),  o en la película “Elsa y Fred” que hace a la vez una pequeña referencia a la película “La Dolce Vita” (click ACA).  Si pibe, ¡¡es esa fuente!!

Ustedes me dirán con justa razón que ésta información la podrían encontrar en la Wiki Wiki o en alguna otra página, pero   seamos honestos, ¡no dan ganas de buscar!  Por eso se las traigo, preparada y lista para que la disfruten. Ahí va:

La Fontana de Trevi tiene sus orígenes hacia el año 19 AC, cuando se descubrió un manantial de agua pura muy cercano a Roma. Este manantial dio origen a la construcción de un acueducto en cuyo final, como era costumbre en la época, se construyó una fuente, la primitiva Fontana de Trevi.

A lo largo de la historia se sucedieron las modificaciones en el diseño original de la fuente, con arquitectos como Bernini, Salvi o Panini.

Esta es la mayor de las fuentes barrocas de Roma, y presenta elementos que recuerdan sus orígenes romanos, y es sin duda la más conocida y mágica del mundo, y probablemente también la más impresionante y bella, a lo que contribuye la presencia justo detrás del Palacio Poli, presencia que hace que la imagen de de Fontana de Trevi sea realmente impresionante.

En 1625 el papa Urbano 8º, encontrando la fuente anterior insuficientemente dramática, pidió al gran Bernini que esbozase posibles renovaciones, pero el proyecto fue abandonado cuando el papa murió. La contribución de Bernini fue cambiar la situación de la fuente al otro lado de la plaza para que quedase frente al Palacio del Quirinal. Aunque el proyecto de Bernini fue desechado en favor del de Salvi, hay muchos toques de él en la fuente tal como fue construida. La misma fue terminada en 1762 por Giuseppe Pannini, quien sustituyó las suaves alegorías presentes por esculturas planas de Agripa y Trivia, la diosa romana.

El telón de fondo de la fuente es como ya dijimos, el Palacio Poli, al que da una nueva fachada con un orden gigante de pilastras corintias que enlazan las dos plantas. Domando las aguas es el tema del gigantesco proyecto que se extiende hacia delante, mezclando agua y roca tallada, hasta llenar la pequeña plaza. Dos tritones guían la carroza en forma de concha de Neptuno, domando sendos caballos de mar. En el centro está sobrepuesto un arco del triunfo. El nicho central enmarcando a Neptuno tiene columnas exentas para mejores luces y sombras. En los nichos flanqueando a Neptuno, Abundancia vierte agua de su urna y Salubridad sostiene una copa de la que bebe una serpiente. Encima, unos bajorrelieves ilustran el origen romano de los acueductos. Los tritones y caballos proporcionan un equilibrio simétrico, con el máximo contraste en su pose y disposición.

Existe una leyenda que dice que todo aquel que lanza una moneda a la Fontana de Trevi (de espaldas, con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo) acabará volviendo a Roma. Si se lanzan dos monedas en vez de una se encontrará el amor en Roma, y si se lanzan tres monedas el que lo haga se casará en Roma. En lo que a mí respecta ni loca tiro tres monedas, a ver si todavía se cumple.


Escrito por La Condesa para la sección

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