Internet es más económico, menos problemático, más práctico, más funcional. Te cansas, lo apagas. Te permite estar en contacto con ESA persona especial sin tener que bañarte o gastar dinero.

Pero, lamentablemente (o por suerte) no hay nada más adrenalínico que prepararse para salir con alguien REAL. Y el contacto cara a cara, genera muchas más mariposas que leer “Fulanito acaba de iniciar sesión”.

El dolor de tocar el timbre y nadie salga es mucho mayor a enviar un zumbido. Escuchar lo que el otro dice sin hablar, es fabuloso. Y… ¿si te rozan la mano? ¡ayyy! es diez millones de veces más espectacular a leer un “me gusta” en tu última patética publicación.

Ahora, ¿el encanto desaparece después del encuentro?

No, no desaparece, no se acaba. Al contrario. El “me gusta” impacta como un roce de manos. La negativa a un zumbido daña como un “no hay nadie”. Y cuando lees “Fulanito acaba de iniciar sesión” lo ves sentado en la computadora. Cuando te escribe ya no lo lees, lo escuchas. Cada emoticon tiene su referido significado, cada punto puesto de más también. ¿Y el punto final en las oraciones? faaa, cagaste, ya sabes que te mandaste alguna.

Es a partir de ese encuentro real en donde se debe definir en qué vida se va a desarrollar el asunto. Si en la real o en la virtual. Si los helados compartidos por mensaje de texto los va a pagar, y si vas a cocinar tantas veces como dijiste que lo hacías. Si el domingo es realmente un día para estar juntos y si esa compañía rompe la angustia de la hora de hastío.

Si no se define, se mezcla. Y como siempre, las mezclas matan. Por lo general, esta mezcla termina destrozando emocionalmente a quien no supo separar. A quien volanteó, a quien se ilusionó, a quien se conformó con compartir algo “on line” sintiendo que era real. No, no lo es. Puede llegar a ser un buen comienzo o un punto tangencial dadas las situaciones, pero nada más. Deben ir por separado. El que mezcla, pierde.

También podes leer:

Oh Oh… Amé se enamoró

El año pasado escribíamos:

Análisis de los nuevos dichos populares

Compartí, no seas paco