Hoy vamos a hablar de las distintas maneras que una persona tiene de aguantar la eyaculación, la evacuación seminal, la erupción espermal, la tosida, la metralleta de yogur o como gusten llamarle.  Independientemente de los jueguitos que una persona lleve acabo previos al acto sexual, vamos a comentar sobre las maneras de aguantar ese preciado líquido que lleva a los hombres a que, luego de se emisión, querer quedarse solos durmiendo o jugando a la pelota con los chabales del barrio.

Hay varios métodos estudiados, probados y reconocidos mundialmente. Así tenemos: el método de “ejercitar el escenario”, que consiste en contraer ese pedacito de piel entre los testículos y el ano (llamado escenario, por ser el lugar donde a los gays les zapatean las bolas o perineo por los doctores solemnes) aguantando la eyaculación. Este método no lo recomiendo porque no me ha funcionado y por haber llegado a doler en alguna ocasión.

El método “acogotum”, es un método que data de los griegos que consta en ahorcarse la base del pene segundos antes de la evacuación. Este método me parece una falacia estúpida.

Otro método es el “saquiponga” que consiste en sacarla un rato antes del tirito lácteo, pero esa intermitencia pone de los pelos a la fémina.

El método estudiado por mí en mi último libro: “Mediatarde con la leche en la boca” se llama “método del pensamiento contramano” y consiste en pensar en otra cosa cuando el aguantar se hace indispensable para no caer en la sorna o en el llanto por no poder como le pasa a mi amigo Miguel.

Lo primero que hay que aprender a hacer es a no levantar las revoluciones del motor a más vueltas que la fémina. Si la mujer está a 30 grados debemos tratar de no estar más al palo que ellas, pues corremos el riesgo de perder la carrera antes de empezar, lo que sería similar a jugar al pool con una soga. Ante las altas temperaturas recomiendo pensar en Mariano Grondona haciendo “Hora Clave” en latín y hablando de Mussolini o al Jorge Barbieri relatando un partido de golf. También podemos pensar en un bebe siendo comido por un león.

Hay que tener mucho cuidado con el primer ingreso, con la encestada inicial, con el cabezaso de la victoria, ya que este es uno de los momentos más placenteros para ambos y la varita de la excitación se eleva a puntos cúlmines, pudiendo pasarse uno de vueltas y terminar terminado… acabado el asunto. Aquí recomiendo relajar el trasero y pensar en el gol con la mano de Maradona a los ingleses. O en los cosechadores de Costa de Araujo un 10 de enero o en lo divertido de manejar un tractor en la vía blanca.

Los primeros minutos son críticos. Hasta que la mujer no termine se le adiciona una carga extra a nuestra misión de aguantar la eyaculación, por lo que es indispensable no flaquear en esta etapa más que en las otras dos, ya que de perder en esta parte de la estampida, la mujer tendrá una anécdota defenestrante para contarle a sus amigas de nosotros que nos seguirá por el resto de nuestros días. De solo imaginar esas risas de féminas malditas se me encrespa la piel. Recomiendo en estos momentos pensar en el cuello de Mirta Legrand, en un baile de Torrente o en el Bigote de Mur lleno de trocitos de fideos y tuco.

Si la mujer llega al orgasmo antes que nosotros, habremos ganado la batalla de aguantar el primer polvo lo normal, lo correcto, lo que se debe. La segunda etapa es en un principio más sencilla, ya que estamos “perdonados” por decirlo de algún modo, de no llegar a una segunda vez de ella. Si estamos muy al palo recomiendo disparar el misil lácteo en ese momento, ya que si volvemos a levantar la lívido de la señorita, su segunda vez va a ser muchísimo mas compleja. Recomiendo para este suceso pensar en: Nilo Gonzales con diarrea, Jesús corriendo en bolas porla Arístides, ser perseguido por una barra brava de travestis en celo, tomarse un café con Celso Jaque desnudo, darle un beso en la boca a Bordon, con lengua y mordiditas de labios, encontrarse a Paco Perez y a Aranda en un yacuzzy a los abrazos, manejar una moto cuesta abajo por el cerro Arco, siendo perseguido por los mismos travestis o lamerle la espalda a un jubilado.

¿Y ustedes? ¿Que métodos tienen? (Les dejo la portada de mi nuevo libro):

 

(*) Bloque leído en vivo por Alessandro Rampollo en “Radio Mendolotudo” por FM MDZ 105.5 el jueves 16/2/2012

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