Muchos se preguntarán qué diantres es una suripanta, o cómo se hace para ser una de ellas. La respuesta es simple, simpática y saltarina! Una suripanta es una muchacha de vida alegre y licensiosa, que posee la moral sexual más asemejada a la del sexo masculino que a la del femenino y no lo esconde. En otras palabras “Una fenómena”. 

Me encuentro en el deber moral de dedicarle unas palabras a esas mujeres que tantas alegrías me han dado durante tantos años y distintas etapas de mi vida. Incluso me arriesgo a decir… ¿Qué sería de la vida sin las suripantas? 

Es común confundir a una “Suri” –como me gusta llamarlas con profundo cariño– con una trolita o una come-hombres. Nada dista más de la realidad que eso. Una suripanta es una mujer hecha y derecha, que le gusta explorar su femineidad sin caer en los chabacanismos de la facilidad. La suri se sabe sexy, no se regala pero insinúa, no histeriquea, pero tampoco te encara. 

Es una conjunción mágica que muy pocas mujeres pueden lograr. El “suripanta level”, no es para cualquiera, no es sencillo de alcanzar y una vez logrado cuesta mucho mantenerlo sin caer en las fauces de las debilidades y las tentaciones que ofrece el mercado para transformarse en algo más mundano, como una novia o una amante. 

Ayyy suripantas… su solo nombre me transporta a épocas de locura, felicidad y delirios autoprovocados. Grandes gestas llenas de valentía y genialidad tuvieron su fuente y asidero tras las bambalinas de esas espectaculares doncellas. Solo Dios sabe como las puso ahí, y solo el Diablo conoce la combinación para descifrarlas. 

Cómo no destacar sus lenguas (multiuso) y su miradas profundas! Que barbaridad esplendorosa, ladronas de sonrisas socarronas. Dueñas de las verdades más vergonzosas, amas de la cama, señoras de tus secretos, guías de la locura. 

Que me vienen a hablar a mí de felices parejas, de matrimonios exitosos, de gatos baratos o de pendejas trolitas. Nada sabe de mujeres aquel que no tuvo una suripanta en su vida! Esa mezcla de amiga y novia, de amante y confidente, de sex toy y de maestra. 

Esa confianza que exudan, llenas de historias, experiencias y proyectos venideros. Las fiestas fueron inventadas por mujeres así y sobre todo “para festejar a mujeres así”. Te vuelan la cabeza sin saberlo. Te copan de dudas el corazón, mientras te llenan el culo de preguntas. Y las respuestas para todas esas preguntas, son sin duda ¡ellas mismas! 

Semblante simpático, filósofas de la calle, amigas incondicionales. Sabedoras de sus defectos, se ríen de ellos mientras te endiosan con tus escasas virtudes. La poca consciencia que va quedando te lleva a querer siempre más! Ellas son tu droga y tu rehabilitación. Ellas son el fuego en el fuego. MUJERES con mayúsculas, que engalanan el género. 

Guardianas de los secretos más secretos, aventureras del alma, sus besos calan hondo y sus palabras aún más. Dueñas dela Luna, amantes del Sol, juguetean con las estrellas, cuando se aburren de tu corazón.  

Madres, novias, hermanas y amantes tiemblan ante su sola presencia, porque ellas son mucho más que simples mujeres… Ellas son ¡Suripantas! 

Podrás quererlas, podrás odiarlas pero nunca podrás ignorarlas y menos aún olvidarlas!

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