Los padres, nuestros padres, generalmente son nuestros ejemplos a seguir cuando somos chicos. Básicamente porque todavía no entendemos si está bien o mal lo que hacen, pero siempre los admiramos porque son ellos, nuestros padres.

Pero cuando crecemos, nos damos cuenta de la realidad. Y es esa realidad que nos demuestra que no siempre fue “admirable” lo que hacían ellos.

Y para los padres… ¿cómo darse cuenta cuando estás haciendo las cosas mal con tus hijos?

Acá diez síntomas claros. Por lo que si se siente identificado con alguno, siempre se está a tiempo para mejorar.

Síntoma nº1
Exigirle a tu hijo que haga la tarea, sin importar que sea mientras lo llevás al colegio por plena calle Vicente Zapata en horario pico.

Síntoma nº2
Compartir tiempo con tu hijo, sin importar el momento (como a la noche) ni el lugar (como alguno llamado Eros).

Síntoma nº3
Compartir tus hobbies que claramente no tienen nada que ver con un niño, como la caza furtiva de vizcachas en Tunuyán.

Síntoma nº4
No despegarte ni un segundo de tus hijos cuando vas un domingo al Mendoza Plaza Shopping.

Síntoma nº5
Llevar a tus niños al avant premier de TÚ película favorita cuando están los protagonistas firmando autógrafos y sacándose fotos con el público.

Síntoma nº6
Llevarlos al trabajo y que sean parte de este.

Síntoma nº7
Utilizar a tus hijos para lograr tus objetivos, como buscar monedas en las fuentes de las plazas mendocinas.

Síntoma nº8
Llevarlo de vacaciones… con tus amigos.

Síntoma nº9
No influir en la decisión de tu esposa y futura madre de tu hijo cuando te dice que se inscribió en un concurso de break dance.

Situación nº10
Dejar que la naturaleza se haga cargo de tu hijo con el solo objetivo de sacarle una foto como esta:

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