Ahí es que nos encontrábamos, yo, el, nosotros: Enanonymou Contrelotudo, frente a tan imponente y magnánima figura, montado en su blanco corcel y rodeado de una aurora hipnotizante. Habíamos quedado anonadados, no era que se nos había mojado el culo, sino que no nos salía el habla, fue cuando nos interrogo en un gallego seseoso:

SM – Puesh coño, ¿vosotros me habéis resucitado?

Enanonymou – Si mi general, lo necesitamos. El país está en decadencia.

SM – ¿Ustedes sabéis en donde me encontraba yo cuando de la nada habéis aparecido una nube y yo de pronto encontradme en medio de una ciudad deshconozida? – Ya con un tono de enojado que nos hizo asustar – Estaba a punto de encamarme a Marilyn Monroe, ¿Ustedes no sabéis lo complicado, lo que me habéis costado llegar hasta ahí?

Enanonymou – No mi general no lo sabíamos, pero sépanos entender, no sabíamos a quién más recurrir. Y la búsqueda de las esferas se tornó más complicada.

SM – Bueno, bueno no lloréis par de maricash. Contadme, ¿dónde es que me encuentro?

Enanonymou – Mi general está en Mendoza, la nueva cuidad, porque la anterior se hizo mierda en un terremoto hace muchos años.

SM – Con razón, puesh coño, que no la reconocía. ¿Les molestaría llevarme a dar unas vueltitas por ahí? Y una cosa mas, dejadme de llamar General, me molesta que seis tan lamebotash; Llamadme Pepe – otra vez frunciendo el ceño, daba miedo cuando lo hacia

Enanonymou – Si pepe, no hay drama. Vamos que te hacemos un tour por la city.

Una vez desaparecida la aurora, Pepe se bajó de su corcel y notamos que es medio petacón, muy parecido a Fernet. En fin fue así que partimos yo, el, nosotros, Ratachu – le seguía picando el culo -, krilin. Fascinado como freaky en su primer Comic, Pepe miraba los autos, las motos, las minas, los edificios, las minas, las pantallas, las minas. Pero más que nada se malpegó con su estatua en la Plaza San Martin, dijo que el no hizo esa seña sino que fue una burla a Napoleón, se lo tomaron para la chacota.

El primer día de Pepe en el siglo XXI estaba llegando a su fin, estaba más agotado que niño saliendo de un pelotero. No sabíamos dónde llevarlo, asique se lo terminamos enchufando a Conep en su depto.

Conep – Loco déjenme vivir, no puedo encargarme del Mendo, su face y twitter, mi face personal… ¡¡tengo una vida!!

Enanonymou – entre risas y carcajadas – No teníamos donde llevarlo, le preguntamos a la esposa de Bomur si lo dejaba a él cuidarlo y nos dijo que no. Boludo ¡¡¡es San Martin!!!

Conep – Pero es un tipo, tráeme cualquier mina del pasado ¡¡pero a él no!! – siempre tan interesado él –

Pepe – Dejádmelo a mí muchachos.

Fue en ese entonces que esbozo una mirada más mágica que la del Gato con Botas, quedamos todos mirando estrellas y Conep babeando más que cuando conoció a la Reina Hot en persona. Fue así que él se quedó en su depto. 

Al otro día, al llegar, la imagen fue perturbadora, los encontramos en las computadoras, Pepe ya tenía Facebook, Twitter, Skype, usuario en Taringa, Poringa, Goringa, Mediafire y su avatar para comentar en la página del Mendo; habían logrado hace un Hashtag nacional en una sola noche con frases de Pepe. Lo sacamos de ahí antes de perderlo totalmente. Teníamos que hacer tiempo para le reunión de los maestros Fabián, Bestyal, Angel Gris y Zippo para su instrucción avanzada en la actualidad. Recibimos un llamado de Celso -esto fue una semana antes de su desafortunado deceso.-

Celso – guachines, ¿qué andan haciendo?

Enanonymou – Acá loco con San Martin, tenemos que hacer tiempo para llevarlo con los maestros.

Celso – Tráiganmelo que yo le hago conocer la otra cara de Mendoza.

Enanonymou – Ok dale, pero no lo hagas bosta que lo necesitamos para reconstruir el país.

Celso – No te preocupes, yo lo voy a cuidar.

Cortamos y le comentamos la onda a Pepe.

Enanonymou – Che pepe mira, te vas a ir con un amigo de nosotros, él está en la onda y te va a mostrar el lado B de Mendoza, ¡¡o sea la joda papa!!

Pepe – Encantado con la idea puesh coños, las estaba esperando. ¿Habéis visto lo que son las damiselas? ¡Estoy desquiciado!

Enanonymou – Si Pepe lo sabemos, por eso tenemos las manos tan peludas.

Pasaron cuatro días y no teníamos noticias de ninguno de los dos, lo llamábamos a Celso y nos atendía directamente la casilla de correos, comenzamos a preocuparnos.

Anto – Enano te dije que no me gustaba la idea.

Enano – Ya se Anto, a mi tampoco, pero necesitábamos hacer tiempo.

Anto – ¿Y ahora qué hacemos? No sabemos dónde esta, si esta bien, si esta vivo. Esta tarde se lo tenemos que llevar a los maestros ¡tanto esfuerzo para nada!

Enano – tranquilízate que nos esta empezando a llorar el ojo derecho, no seas maricón.

En ese momento nos suena el celular, era Celso.

Enanonymou – Celso culiado ¿dónde estás? ¿Qué hiciste de Pepe?

Celso – tranquilos chabones, se lo estoy llevando. No se la aguanto como pensé.

Enanonymou – ¿cómo que no se la aguanto? ¿Qué le hiciste?

Celso – no pasó nada, ya se los llevo.

Llego Celso y nos dejó a Pepe hecho estropajos, pálido como teta de monja, vomitando, lleno de moretones, chupones, ladilla (se rascaba mucho, no que lo hayamos mirado) y un tic en el ojo derecho. Logramos recomponerlo con un baño de espuma y esponjas, crema Hinds y mucho café. Lo llevamos a su encuentro con los maestros.

Su entrenamiento fue intenso, tres días de videos, diarios y las cadenas nacionales de Cristina. Fuimos a buscarlo y la imagen de Pepe cada vez era peor, estaba más pálido, despeinado, barbudo, ojeroso, tenía tres tics nuevos, el más perturbador era un gritito onda chajá. Les preguntamos a los maestros que le había pasado:

Ángel Gris –  No lo soporto, la decadencia del país es total.

Bestyal – Esto de los Kichner y la Campora lo deprimió, no sabe que hacer, llora todo el tiempo, putea en catalán, no le entendemos.

Fabián – Yo le decía que había que matarlos a todos, pero él había quedado duro, sin decir nada.

Zippo – Yo solo hice retratos, a mí ni me pregunten.

Lo llevamos a casa. Pasaban los días y nada, seguía igual, sin hablar, solo gritaba de nervios. Le dábamos todo tipo de Te – jazmín, verde, tilo, el té sabor a poronga de Zippo – y nada. Lo poníamos a meditar bajo la sombra de un Bonsai, nada. Lo poníamos a ver videos de Yoga, y nada. Anto lo puso a ver películas de Disney, si, le gustan esas pelis al grandote pelotudo, y la Muerte de Mufasa y de la mama de Bamby empeoraron las cosas. Se quedaba sentado en el sillón, mirando a la nada durante horas. Ya no sabíamos que hacer, nuestra misión estaba fracasando.

Nos dimos cuenta cual era la solución, no quedaba nada mas que hacer, nos apenaba nuestra decisión pero era la única. Pepe no pertenecía a esta época, estaba apabullado, triste por su Argentina. Teníamos que regresarlo al más allá. Nos tele transportamos a la cumbre del Cerro Arco, empezamos a probar con poderes como – puño del dragón, Kame hame ha, Big Bang Kame hame ha – y nada, no se aguantaba una joda al estilo Jaker pero si todos nuestros poderes. Asique decidimos hacer el mas poderoso que tenemos – la Genkydama- Pero para ello necesitábamos ayuda de alguien que mueve las masas mendocinas, el único, el magnífico Ferchu Hidalgo; le hicimos un llamado y por el noticiero dijo: “Mendocinos, les hablo yo, el único, Fer Hidalgo. Uds. que se nutren de mi sabiduría necesito que levanten las manos para ayudar a nuestros amigos Enanonymou Contrerolotudo”.

Así logramos conseguir toda la energía  pudiendo ejecutar la Genkydama, desintegramos el cuerpo de Pepe. Un haz de luz descendió del cielo y divisamos el alma del General despidiéndose:

Pepe – Adiós muchachos, por fin me voy a poder empomar a Marilyn. ¡Os pido un favor, no volvéis a resucitarme!

Habíamos fracasado, el único que pensábamos que nos podía ayudar a reconstruir el país no logró soportarlo. Estábamos perdidos, tristes, desamparados, y mientras jugábamos a la payana con las piedras a Anto se le ocurrió una idea:

Anto – Enano, ¿y si resucitamos a Don Corleone?

Enano – pero no podemos usar las esferas sino hasta el año que viene.

Anto – Esta el Libro de los Muertos de los Egipcios.

Enano – A la búsqueda se ha dicho…

Tal vez continúe…

 

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Las Esferas del Dragón para resucitar a San Martín

El año pasado escribíamos:
Paquetes vs. Nuevos Ricos

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