Hola mis chiquines. Acá llegué a iluminarles la vida con un poco de sabiduría. En este caso, el tema que nos compete es la detección a distancia de la especie homos pajertus, o mejor dicho hombre que sólo quiere culiarse a algo que no sea su mano, y lo deja en evidencia en cada paso que da en este hermoso universo de las redes sociales.

Tal vez no muchos sepan, pero el hecho de escribir en este pasquín del diablo y de actuar a través de un personaje, hace que la imaginación se les vaya al carajo en lo que a mi persona concierne, y que este tipo de especímenes proliferen por doquier.

Ustedes dirán: “Bueno, hermana, pero si estás más jugada que Capitanich con el tema estético, tendrías que aprovechar y entrarle a lo primero que te haga saltar la ventanita del chat”. Error garrafal. Sólo de detectar ciertas alarmas en su muro  y en el chat de Facebook, hace que se te seque la pocha, al punto de querer cosértela con hilo sisal.

Sin más preámbulos, pasemos al análisis de los casos controvertidos.

El Pajero Deluxe, es aquel que sólo utiliza las redes sociales para levantar y/o enganchar algo. Tenemos los dos extremos: o es un proyecto de tipo totalmente onanista y solitario o está más empernado familiarmente que el marido de Maru Botana. Este último caso, generalmente actúa bajo un nombre falso, por razones obvias. Entonces, el nivel de cogibilidad se lo va a dar la buena elección del nombre falso. Eviten por favor interactuar con aquellos que se pongan “Mario Fuego” “Luisito Amor” y otros parecidos.

Otra característica típica de los pajeros, es la elección de sus amistades. Es ley que sólo van a agregar a gatos y/o minas con fotos de perfil sugerentes o directamente en pelotas. Para realizar la detección precoz, siempre fijarse en esta sección de su muro (si no te das cuenta con el nivel de infeliz que estás tratando sos bien pelotuda)

Párrafo aparte merece el tema de las páginas de las que el pseudo macaco en cuestión sea fan. Generalmente, veremos que son de minas gato, actrices porno o guarangadas similares, entremezcladas con algunas de autos y de Lionel Messi.  Si te encontrás con algo similar a lo de la imagen, ya te imaginarás el nivel de flauteada diario que tiene el flaco.

También los delata el tema de las denominaciones. Ni siquiera se molestan en saludar como corresponde o tratar de ocultar su calidad de inculiables. Son muy comunes los saludos con apelativos melosos o diminutivos chotos. Ojo al piojo, mucho abuso del “bb”, “corazón”, “linda”, etc.

Generalmente, te pide tu número instantáneamente. Porque no es lo mismo hacerse la manola enfrente de la compu, que tranquilamente escribiéndose por whatsapp, viste. Otro tema, es la exigencia casi al instante, de fotos tuyas en pelotas o en ropa interior. O colándote un dedo, o chupándotelo. Cualquier ayuda gráfica es buena para ayudar a un pelotudo que no conoces a que se manotee el ganso. Ni siquiera se molesta en hablar del clima o pilotearla con alguna boludez. No, señor. El pajero original, el que se precia de su calidad de tal, te EXIGE de inmediato el estímulo visual.

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Típico de este espécimen, es colgar en el muro algún estado romanticón o fragmento de canción de amor, lo que hace que inmediatamente salte algún Chatrán a  comentarle, creyendo ilusamente que el pajerto sólo le escribe a ella y no a la manga de trolas que tiene en Facebook. Veremos también que él se hace el choto, lo cual es bastante respetable. Ahora, si se pone a interactuar en un estado con la mina y le dice “bb”, se enciende la alarma. Niuuu niuuu niuuu INCOGIBLE DETECTED.

Evidentemente, hay que estar muy despierta para no caer en las redes de estos involucionados. La desesperación, la soledad o el que la amiga de la prima de tu cuñada conociera al amor de su vida por internet, pueden nublarte la visión y el gusto llegando a límites insospechados. Aprendamos a no ser tan gatos y clavarles el “Visto”. Hagámoslo por el resto de la humanidad.

Hasta la próxima, amigos, y no se olviden que Mía Crucett todo lo ve.

Compartí, no seas paco