Todos sabemos que la inclusión de la mujer dentro del mundo del fútbol nunca ha sido fácil, tanto periodistas como mujeres que quieren ejercer el deporte. En esta nota vamos a recalcar diferentes grupos de mujeres que tienen amor por la redonda.

Inauguramos esta lista con la que no sabe absolutamente nada del deporte del balompié, lo ve porque su familia, novio o amigas lo hacen. Ella quizás quiere que le guste mirar fútbol (ni hablar de jugar), pero no puede con su genio… Tira frases como “¿Porque no se queja en INADI ese morocho de River cuando todos le gritan “carbonero”? ¡son re racistas!”, piensa que Riquelme es primo de Larissa y pregunta a menudo porque Racing tiene “la misma” camiseta que Argentina, o lo que es peor, porque “Argentina” juega contra Vélez, “¿no son todos argentinos acaso”… ¡impresionante!

Después está la mina que cree que sabe de futbol pero en realidad es un cono… Pone “Boca no existís” cuando por ejemplo el equipo va puntero. Se queja de un penal, cuando no solamente no sabe qué es, sino que cree que la posición adelantada se escribe orsai. No diferencia tipos de torneos, ni relevancia de cada uno. Se fanatiza por un equipo, pero con la intensidad de una groupie que solo conoce y rinde culto al cantante de la banda. Discute sobre posiciones, cuando desconoce por completo la actividad de un medio campista. Intenta utilizar la jerga del fútbol clavando estados como: “¡vamos San Lorenzo! ¡vos podes!” ¿Vos podes? ¿En serio flaca? por favor….

Por supuesto (y gracias al cielo) está esa mujer que tiene un punto medio, de las que te podes sentar tranquilamente a mirar un partido y tiene una gran idea de lo que esta mirando, la que va a la cancha y ama al club de sus amores, que tiene contenido y puede discutir con cualquier hombre acerca de futbol. Esa es serena y ubicada, es la que sufre en silencio las derrotas y se traga las lágrimas de la bronca. De paso sabe jugar, es inteligente y táctica, sabe lo que hay que saber de la historia del fútbol y es moderada.

Por último el bochorno… la típica que le hace falta que le crezca la barba para ser un tipo, esa que cuando están jugando mal te tira la puteada más espantosa que te podas imaginar al mejor estilo Tano Pasman, la que no le importa cantar totalmente transpirada y ¿porque no tomarse un vinito en caja con los barra bravas? Si juega es un hacha que va al hueso, abusiva y rústica. Ha incorporado el léxico estrictamente varonil y callejero a su lenguaje y la falta de eses en sus palabras abruma el oído de la gente corriente. Tiene tatuado el escudo del equipo de la B nacional de sus amores y no hay domingo que no esté en la cancha.

Ya sabemos, te podes encontrar con cualquiera de este tipo de mujeres en las redes sociales, o incluso en la vida cotidiana, ¡a tratar de controlarse y no ser tan machista y darles un lugar dentro de este hermoso deporte a las que verdaderamente se lo merecen!

Escrito por Laisa Andrioli para la sección:

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