Tengo cuatro amigas, todas tienen sus virtudes y defectos. Son lindas, simpáticas, buenas, divertidas, histéricas, locas, bipolares y tienen  novio, que ese es su peor defecto. Posta, las minas cambiaron totalmente desde que conocieron a su media naranja, amor de sus vidas y un montón más de apodos melosos y chotos que le ponen al muchacho que las aparto de mí, y no solo de mí, sino de sus vidas.

El otro día me llama una de las ladys y me dice que nos juntábamos a las 17:00 en la casa de Laura. Entre una cosa y otra llegue 17:40, las minas ya súper instaladas con la cindor y las tortitas en el sillón, una llorando y las otras consolándola. Yo pensé, que cagada ya empezaron a hablar de sus putos novios. En fin, me acomode y pregunte que pasaba, me contaron toda la historia y eso dio pie para que cada una hablara de sus relaciones, y lo infelices que son de novias, que extrañaban hacer lo que querían, no dar explicaciones y miles de cosas más.

Escuchando atentamente a cada una de las chicas note que las cuatro padecían lo mismo: “las enfermedades del amor”.

La desesperación: viven pidiendo que el chico las quiera, que les de bola, que les atienda el teléfono. “Ya no sé qué hacer para que me mire, para que me quiera”. Nada, simplemente no tenes que hacer nada, porque ese tipo no vale nada y tampoco te merece. (Yo también la padecí)

La inseguridad: Viven pensando que el novio las cago, la caga y las va a cagar. Viven revisando su Facebook, Ask, Twitter, Wsp. Lo llaman cada media hora solo para comprobar que este en donde dijo, y que no esté con otra lady.

La desvalorización: “Ella es mucho más linda que yo, por eso la prefiere”, “yo no me lo merezco”, Mi amoooooor, obvio que no te lo mereces, ese pibe es muy poca cosa para vos, ¡te mereces algo mucho mejor! ¿Porque estar con un salame cuando hay un montón de jamón crudo suelto?

La renuncia: esta es la peor y la que más afecta a todas, porque dejan de lado todo para estar con sus novios, no más salidas los findes, no más ropa corta, no más juntadas con amigas, mucho menos con amigos, no más vida.

La dependencia: “si no me quiere yo me muero”, “si me peleo con él no sé qué voy a hacer”, ¿posta? ¿me estás diciendo que si ese salame no te quiere vos no vivís? nooo querida, hay miles de chicos más, que seguramente no te van a querer, te van a amar.

Esto lo que me indigna, que estas reinas del camote estén con unos machotes que no las quieren, no las cuidan y no las merecen. Que vivan quejándose de ellos, que vivan inseguras y con miedos. Pero por favoooooor ¡viva el auto amor!

Y chicas plis, acuérdense de los felices que éramos comiendo torta Grido y tomándole ese vino carísimo al papa de Lau, dejen a sus novios y volvamos a la “vida loca”. Un kiss.

Compartí, no seas paco