En esta era de mega portales, redes sociales, opinólogos de todo, y demás sitios funcionales para el auto-bombo, debemos analizar nuestra presentación al mundo virtual que no es otra que nuestra FOTO DE PERFIL.

Pasamos del ICQ (I seek you), rápidamente al difunto Messenger y del Fotolog a MySpace, hasta que llegó la bomba. La era del popular Facebook. Una aplanadora en el tema de fotos de perfil. La cúspide del egocentrismo narcisista. La locomotora de la histeria colectiva.

Por supuesto que no es lo mismo la foto de perfil de Twitter en la que se trata de parecer inteligente, la de LinkedIn en la que se trata de parecer importante, las de los sitios de levante por internet en las que se trata de parecer sexy, que la de Facebook en la que se intenta parecer lindo. Es por ello que vamos a adentrarnos en el análisis de algunos de los perfiles más divertidos para ver.

El villa:

Por supuesto, como su condición bien lo indica, “Elvi Llero” gusta mucho de las mieles de la ostentación, por lo que muestra en su perfil desde las “mansas yantas” saqueadas del persa, hasta el último Mini Cooper (en el caso de que haya hecho guita). Salen armados en las fotos. Se ponen nombres muy mal escritos y generalmente son tan wachines que le agregan las siglas del club de sus amores. Ej: “Zeeebàaashtiam El Potròh CSIR”. Las villeras prácticamente hacen de su perfil de Face un sitio pornográfico, se fotografían emulando poses sexuales, siempre con camisetas de fobal, y llenas de ridículos tatuajes con errores ortográficos y piercings por todos lados. Muy destacable también es lo que revela el fondo de esas esperpentas fotografías.

La gordi:

Todos hemos caído alguna vez en la trampa de esas artesanas del Photoshop. Esas rellenitas mujeres saben muy bien como funca el inconsciente masculino y saben aun mejor como despertar ese primitivo interés. Es increíble las magias que pueden hacer los ángulos correctos de una cámara, los filtros del Instagram o la iluminación bien utilizada. Mucha foto sacada desde arriba, poniendo truchita, angostando los cachetes, con ojitos de petera y por supuesto poniendo toda la carne al asador. Ninguna gordi que se precie de serlo puede tener un avatar en el que no se le vean las gomas!

La feuchi:

La tipa sabe que no es la más bella del grupo y decide perpetrar un pequeño ardid o engaño para poder agregar tipos facheros a mansalva y ver que engancha. Es la clásica que tiene su foto de perfil junto a dos o tres amigas mucho más lindas. Obviamente el iluso acepta la solicitud rogando que sea cualquiera de las dos namis que la acompañan desafortunadamente en la foto. Esto si bien en principio funciona como gancho, a la larga termina restando por un tema lógico de contraste. Por supuesto todas las fotos van con lentes de sol, el gran engañador. Prácticamente son psiquiatras de avatares. Aparte es ley: La linda nunca está etiquetada.

La modelito:

Y bueno, algunas chichis tienen esa bendición de ser más vistosas que el resto de las mortales, por lo que lógicamente hacen sentir la diferencia a sus demás contactos. Por supuesto que ponen la foto en la que salen haciendo una campaña publicitaria, una sesión de fotos para alguna marca, un desfile, o hasta incluso una promoción berreta en los casos más chuncanos. Tienen 29 solicitudes de amistad por día y los más jeropas les agradecen en el muro haberlos aceptado. Los viejos verdes les publican poemas en sus fotos y no tienen un solo comentario buena onda de ninguna mina. Ponen frases de Cohelo, que nada tienen que ver con la foto en la que salen casi en bolas y se ofenden cuando los manyines les ponen comentarios subidos de tono.

El facha:

El tipo lindo o fachero, sabe que gana con algunas fotitos bien sacadas. Por lo que pone todo su ingenio para salir bien en una foto y al mismo tiempo no quedar mal parado frente a sus amigos. Porque es bien sabido que cuando se pone una foto medio bala en cuero y trabando, saltan automáticamente los 12 wifaros más cercanos a escracharlo públicamente, algunos por envidia, otros simplemente por merecimiento. Es por ello que hay que elegir una foto lo suficientemente “cuidada” para que no parezca que están posando. Las fotulis que más garpan son las de las vacaciones de verano haciendo alguna actividad con poca ropa, en situación de esfuerzo, pero sin mirar a la cámara. Un clásico es tomar una clase de surf en Las Toninas en las vacaciones con sus padres y pedirle a la tía que les saque una instantánea sosteniendo la tabla, con el traje de neoprene alquilado a medio bajar, la cabellera húmeda y la mirada perdida en el horizonte. Todo muy casual!

El que se hace el raro:

Mi querido hermano siempre sostenía: “Si sos feo hacete el raro, que garpa”. Y al parecer es cierto, ves a esos pobres compadres a los que la naturaleza les dio la espalda, poniendo fotos artísticas, medio instagrameadas, fotos de un perro o un gato, de naturalezas muertas, o fotos con lentes raros, gorros, bigotes y vestidos como estúpidos, que asombrosamente terminan dando resultado. Regordetes o flacos cagados de lentes cuadrados de marco grueso, peinados como el Kun Agüero, vestidos de hipsters con camisas leñadoras, pantalones chupines de colores y zapatillas de básquetbol ochentosas, que dan cuenta que ese cuerpo nunca hizo una sentadilla. Postean canciones que nadie conoce y se hacen los artistas o DJs cuando en realidad no son más que una horda de marginados. Freaks!

El gordo titán:

Ese al que no le calienta nada y te pone la foto su panza impecable haciendo terrible asadazo con porrón en mano. Un tipo sincero y sin vueltas, generalmente buenazo y cordial para las piñas. El divertido del grupo. En vez de meter panza como los balas, a propósito la saca más para la foto, orgulloso de su cuidada inversión. Nunca sale con una mina en las fotos, siempre abrazado con la barra de amigos y posteando fotos de chivos, lechones, pollos al disco, y costillares a la llama. ¡Mostro!

Y así es que entre boquitas de pato, lentes de sol, metidas de panza y caras de distraídos, pasan una tras otra nuestras hermosas y tan cuidadas ¡FOTOS DE PERFIL!

Si les gustó, hacemos una segunda parte… 

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