El resultado de las elecciones y el consecuente balotaje que se viene este 22 de Noviembre, ha despertado los peores instintos de supervivencia antes vistos en la naturaleza. Para ambos lados lo digo, si los perros huelen la desesperación, se están dando un festín olfativo sin precedentes.

A modo de consejo, y para evitar terminar internada en el Carlos Pereyra por matar a uno de los candidatos (o a ambos), es que paso a enumerar las siguientes “estrategias de campaña” que dejan mucho que desear:

No es necesario contratar tantos cybermilitantes, cuasi analfabetos, con complejo de loro y capacidad de argumentación asintótica al eje de las abcisas, que sólo saben usar las teclas Ctrl C – Crtl V. Al menos hagan una mejor selección de personal eventual, digo, de pronto, me parece.

No es necesario sacar a relucir videos del pasado, que terminarán por comprometer a su propio candidato. Ya todos sabemos que ninguno de los dos resiste un archivo de antigüedad mayor a 2 semanas ¡imaginen si esperamos que resistan un archivo de más de 15 años! Los dos se peleaban por tener de mejor amigo al Carlo ¿y ahora les da vergüenza?

No es necesario, señor de Lepanto, que pretenda hacerse el valiente y con los pantalones puestos frente a las cámaras, cuando ya todos lo hemos visto soportar humillaciones durante años de parte de la que justamente para estas elecciones le arruinó la campaña. Dice que va a ser más usted que nunca, eso no genera expectativas demasiado altas, le diré.

No es necesario, Tio Rico Mc Pato argento devenido en Ghandi, que exagere a tal modo su “espiritualidad recientemente adquirida” defendiendo al periodista que habla en contra suyo, poniendo la otra mejilla, y lanzando globos de colores al viento. La política para el bien común dejensela a la Antigua Grecia, ya todos hemos visto que de filantrópicos no tiene nada, ninguno.

No es necesario que nos prometan la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos, no nos subestimen. Sabemos que lo más probable es que los dos tomen las mismas medidas cuando asuman. Sólo que uno le va a poder echar la culpa con razón a la última gestión y el otro se la tendrá que bancar solito (más solito de lo que lo están dejando en esta campaña)

Por último, no es necesario que se muestren como creen que los queremos ver. Macri de tanto tener que atajarse, ha dicho todo lo que NO VA a hacer (no va a echar empleados del sector público, no va liberar las tarifas, no va a devaluar fuerte el dólar, no va a sacar asignaciones, no va…) que ya se quedó sin plan de gobierno, va a tener que comprar uno en Ali Express. Y Scioli atándose tanto al “modelo” y amordazado para criticarlo, tampoco puede proponer las soluciones que tal vez querría o considerara necesarias. Sería bueno por una vez que alguno tenga el valor suficiente de decir lo que realmente va a hacer, y explicar sus motivos.

Se limitan al discurso demagógico, y ya cansan. Sumado a eso han propiciado tanta campaña sucia, que satura la cabeza y lo único que dan ganas es de no votar a ninguno de los dos. Los argentinos queremos que por una vez, cumplan bien su función de representantes del pueblo, y no nos representa como sociedad el odio, ni el discurso vacío, ni los espejitos de colores. ¿O sí? ¿Tendremos como país el gobierno que nos merecemos? Me niego a creerlo.
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