Todo sabemos a que ir a un telo es como ir a un laboratorio de bioquímica y creer que te van a dar un helado, cuando sabés que te van a pinchar con una aguja y si sos medio cagón vas a caer redondo la piso. Pero siempre hay excepciones en la vida, hay gente que tiene el imán para que le pasen las cosas más extrañas, cosas que por lo general no le pasan a la mayoría de los mortales.

Ejemplo A: llegar con todas las ganas de abrochar el canapé y que tu amigo te haya abandonado, no se sabe por qué pero dentro de las causas más frecuentes de “no coito” en el motel, esta es la más recurrente, tal vez sea por miedo, por poco uso del aparato reproductor o por la misma presión de llegar a un fifadero. En fin… garron cuando tu amigo Juancho Tontón se quedó durmiendo con la capucha puesta y te dejó más que de garpe.

Ejemplo B: terminar la primera y que la segunda no te llegue ni en sueños, puede ser que no haya sido tu día campeón, también que te estés comiendo un bagre que no te caliente ni perreándote en la cara, pero vos te acordabas que de pendejo podías hacerte mínimo 3 caricias en dos horas y en este momento estás tan “cansado”… IMPOTENTE… ejem… ejem…, que a la piba la dejaste con los lo suyo rechinando y con la nena a punto caramelo, probablemente no te llame para ponerla ni en sus pesadillas…

Ejemplo C: que la diosa de la fortuna te haya abandonado así como te abandonan las ganas de ponerla en el momento que te tocan la puerta de la habitación y entra la chica de la limpieza sin demorar ni un segundo en que contestes que está ocupado. Uno no sabe por qué, pero esto le quita un poco de libido, más bien se la roba y la tira a la misma mierda, si lográs que Cabeza Pulida vuelva a la vida, probablemente te la pongas con bandera a media asta y ninguno de los dos la pase muy película de Brazzers que digamos…

Ejemplo D: que en el medio de la juerga amatoria te suene el celular, atiendas y del otro lado suene una voz con acento neutro ofreciéndote ejecutar tu opción de portabilidad numérica para cambiarte a Movistar. Vos como el pelotudo que sos, atendiste pensando que podía ser una emergencia de nivel nacional debido a que el número empezaba con 011, característica de Bs As, pero recordá que es como Homero Simpson, nuestra versión subdesarrollada de Nueva York solo trae problemas, en este caso de índole eréctil…

Ejemplo E: juntarte a “charlar” con la mina de tus sueños, que de un momento a otro la cosa te lleve a caer manejando al albergue transitorio, que quiera saludar a Rober Galoca y sea tan mala practicando sexo oral como una colegiala que ha sido virgen por más tiempo de lo que permite la ley. Probablemente es como dicen los conocedores de la noche y de las sombras, no hay mejor cabeceada que la que te puede pegar un travesaño, porque entre hombres se entienden… ¿pero hacía falta que no le pegaras ni una cuando te estabas comiendo el glande? Y como estamos los hombres en modo mina, hoy en día es probable que tires freno de mano y la dejes en la parada de bondi más cercana.

Hay mil y un ejemplos más de gente que no cumple su deber cívico al llegar a un aguantadero, ya sea por moral, oral o anal, pero los dejo con sus malas experiencias a ustedes y que la cuenten como quieran.

Compartí, no seas paco