Quiero confesarte que quiero ser quien te bese en las mañanas, el que traiga el desayuno a la cama y te despierte con cosquillas. Quiero ser el que te despida en las noches, y dormir a tu lado acariciar tu pelo.
Quiero confesarte que me desvivo por compartir mis sueños con los tuyos, por que soñemos al unísono, viajando en el mismo barco de papel y nos olvidemos del mundo mientras estamos juntos.
Quiero confesarte que viviría amarrado a tu cintura, deslizándome en la curva de tus labios y durmiendo largas siestas en tu ombligo. Pasaría tardes enteras tomado a tu mano, acostado en tu pecho, acariciando tus mejillas.
Quiero confesarte que tu sonrisa me lleva a lugares insospechados, que no hay nada que me importe o me preocupe, y que mi mundo se transforma cada vez que me sonreís.
Quiero confesarte que quiero contar tus arrugas y las mías, llevarte del brazo a pequeños pasos y regalarte hasta el último segundo de mi vida.
Quiero confesarte que no temo a nada, que voy a cuidarte a cada momento, que no hay nada que vaya a lastimarte si estás a mi lado.
Quiero confesarte que quiero ser el abrazo cuando haya angustia, la caricia cuando duela, la palabra que sane y la sonrisa que cure.
Pero también quiero confesarte que alguna vez vamos a naufragar, que los vientos van a ser complicados, pero te prometo que nada va a lograr separarnos.
Quiero confesarte que te encontré y no tengo deseos de dejarte ir.
(Para mi persona especial)

Compartí, no seas paco