Hoy les voy a comentar una película de hace un par de años (2014), australiana, que a mi parecer pasó desapercibida de nuestras salas de cine locales. Es más, la vi recién hace unos días por Netflix y ni sabía que existía.

Una lástima, ya que me voló la cabeza. Después de ver varios bodrios en el último mes fue una inesperada sorpresa, más al encontrarla en esta página que si bien es la mejor para series online, en cuanto a películas se destaca por ofrecer más que nada películas añejas.

En fin, quiero hablarles de John Doe: el vigilante. Lo que me pareció interesante y trascendental fue la temática.

Trata de un justiciero, pero no como un superhéroe, sino una persona común, como vos o como yo, que indignado frente a la incapacidad del sistema judicial de condenar a abusadores por sus delitos, toma él la justicia en sus manos, haciéndolos “pagar” por sus delitos a los culpables, haciéndolos sufrir y asesinándolos.

Uno se queda pensando al respecto. ¿Jhon Doe sería un héroe o un villano? ¿Lo motiva la justicia o la venganza? Si un hombre mata a quien se lo merece: ¿lo condenarías o lo apoyarías?

Esta peli me hizo acordar el planteo moral que nos hicimos varios en estos últimos años con los linchamientos callejeros a delincuentes que tuvieron lugar en Argentina y hasta en nuestra provincia.

Por partes me sentí identificada y me sorprendí alentando al justiciero, por otro lado me hizo pensar sobre las consecuencias sociales que puede llegar a tener el “ojo por ojo” hoy por hoy. Así, durante la hora y media que dura el film uno va librando una lucha interna, ya que a veces se siente correcto el pensamiento del personaje principal y a veces muy erróneo. Porque en el fondo… ¿quiénes somos nosotros para juzgar sobre la vida de otra persona?

Y sin querer, el tema dio vueltas en mi cabeza durante varios días. Y es así como elegí empezar esta columna sobre cine hablando de este trhiller, que sin establecer una postura sobre el tema principal, al final el que decide sos vos…

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