estadolotudos

No se me ocurre mejor idea que escribir sobre los estados de Facebook, en un estado de Facebook. Claramente estoy corto de ideas, pero ese no es el caso. Siempre me pareció muy intrigante ese pequeño espacio en blanco al inicio de la página, como desafiándote a escribir alguna pelotudez. Esa diminuta invitación a compartir algo de tu vida con el resto de tus contactos.

En los comienzos de esta popular plataforma social, encontrábamos una serie de casos que hoy con el tiempo nos reímos pero bien pudimos formar parte de alguno de ellos.

1. El Poeta Ladri:

Nada tan gracioso como los tipos que pensaban que podían conquistar mujeres a través de poemas “prestados” sin citar las fuentes. Así estos sensibleros se largaban a escribir sobre la noche y la soledad con sus incipientes 15 años y un acné a punto de reventar. Hoy la mayoría de los que hace esto son viejos jeropas, que les comentan con versos de Neruda a las trolingas que salen mostrando la tanga en la foto de perfil.

2. El Fotógrafo:

Un clásico que llegó de la mano de los smartphones fue el demoledor álbum de “Cargas Móviles”, no había nada más top que subir una foto en tiempo real. Nada de esas huevadas de sacar fotos con la maquinita, bajarlas a la compu y después subirlas, esto era “real time”, un flash total que cambió la historia de Facebook y nos hizo ser a todos un poco mejores como personas, o por lo menos es lo que mostrábamos.

3. El DJ:

Claramente una profesión que ha dejado muchos frustrados en el camino es el DJ de Facebook. El tipo o la mina te llenaban el Inicio de miles de temas retro con la esperanza de que algún contacto le comentara: “Ufff te acordás de ese temón”. O que a ELLA le gustara simplemente ese tema que vos secretamente le dedicabas. Le metíamos tardes enteras a Youtube con tal de encontrar ese tema que nos iba a hacer quedar como el David Guetta de nuestros contactos.

4. Los quejosos y melancólicos:

Hubo una época no muy lejana en que la gente empezó a ver a Facebook como una especie de terapia grupal o la posibilidad de descargar sus problemas con la esperanza de que algún contacto le viniera a aportar la solución mágica. Claramente y para tranquilidad de todos los psicólogos eso nunca sucedió, por lo que simplemente quedaban esos pensamientos en el aire que uno ni siquiera sabía si ponerle un Me Gusta. Onda; _Desde que te fuiste de mi vida no logro siquiera conciliar el sueño. Cómo le ponés Me Gusta a eso? Por suerte después Mark se avivó y le puso toda la lista de reacciones para no tener que ponerle Me Gusta cuando a un tipo lo rajaban del laburo.

5. Los de los jueguitos y aplicaciones:

Contactos jodidos si los hay y los que te llenan el Inicio con cada nivel que pasan del Candy Crush o con las ovejitas que se le perdían en el Farmville, o cuando descubrían pistas sobre un asesinato, o corrían carreras ficticias, o eran más inteligentes que vos en los juegos de rapidez mental, o te querían desafiar al Preguntados y toda una serie infumable de aplicaciones que TODOS en algún momento jugamos y molestamos a nuestros queridos contactos

6. Obituario:

Otro tema complicado si los hay es el tema del Obituario en línea. A todos nos ha pasado de tener algún contacto con alguna pérdida de algún ser querido, familiares, amigos, mascotas, etc. Estos estados si bien suelen aportar una descarga para el que los publica, nos deja a todos los demás en terrible jaque mate, porque si no ponés nada quedás como un insensible y si ponés algo tenés que ser de lo más cuidadoso para no meter la gamba en un momento tan sensible.

7. Los Fraseros:

Típicos replicadores de frases inspiradoras o de verdades reveladas estampadas con fondos variopintos de paisajes, momentos de películas o simplemente gatitos tiernos. Y así innumerables citas, cortadas de una copla de Sabina aparecían con un fondo de montañas nevadas y un tipo triste que en sus ojos se podía casi sentir que quería decir: “De sobra sabes que eres la Primera”…

8. Los Estados Falsos:

En algún momento a todos nos pareció gracioso agarrarle el teléfono que no tenía contraseña al amigo que se paraba al baño y publicarle un estado vergonzoso para que todos nos burláramos a diestra y siniestra mientras a sus espaldas llovían comentarios malvados. Y de repente estabas en Face y un amigo de lo más serio publicaba: “Alguien tiene el tel de algún buen trava Mendocino?, info por privado”.

9. Los Equivocados:

Nada supera en este mundo a los que alguna vez confundimos o el espacio para buscar cosas o personas en Facebook, o directamente pensábamos que estábamos escribiendo un mensaje cuando en realidad le estábamos escribiendo a alguien en su muro. Explosiones de risa me han producido a lo largo de los años ver los estados, que rápidamente son borrados, en los que fulanita publicaba: “Celso Jak…” AHAAAAAA pillina estabas tratando de buscar un tipo y te confundiste de espacio blanco! Una hijaputez terrible de parte de Mark haberlos puestos tan juntos. Ni que hablar cuando un galancete le contaba a su amigo que se había comido a fulanita y las barbaridades que habían hecho y se lo dejaba estampado en el muro del pobre compadre que quedaba pegado como cómplice al tiempo que la fémina quedaba escrachada para el resto del viaje… y les estoy hablando de la época en que no había conexión constante, ¡sino que el Face se abría una vez por día en la compu a la noche! ¡¡¡Grandes momentos!!!

10. Los Indignos:

Especímenes carentes de creatividad básica, estados anímicos sólidos o un mínimo pedazo de vida interesante para compartir, entonces nos atormentan comentando sobre el estado del tiempo, que arrancaron clases de Cross Fit, se toman fotos a torso desnudo en clases de Cross Fit, insultan a sus ex, piden gente para chatear, toman fotos de sus comidas, gritan en “gol” de su equipo, saludos generales por fechas festivas o mendigan amor.

Hoy todo se reduce a compartir lo que nos gusta, tirar memés y GIFs, pero en algún momento de nuestra vida Facebookera, todos fuimos un poco aparatos y sin dudas ¡fuimos Estadolotudos!

N. del A. como realmente escribí esto en un estado de Facebook, más o menos a la mitad no sé bien qué toqué y se me fue la página para atrás y perdí todo lo que había escrito. Seguimos triunfando…

Compartí, no seas paco