Comienzo esta nota opinando que los trapitos no deberían existir. Y no es una cuestión racial, o xenofóbica de ningún tipo, sino por el simple hecho de que como ciudadano argentino pago impuestos y servicios para tener un sistema de seguridad acorde. Si tengo que aceptar que una persona deba de cuidarme el auto a cambio de una remuneración, no tengo porqué tolerar que el Estado se quede con parte de mi dinero para pagar a la policía, quién debería velar por mis bienes y por mí. Como la policía es inútil, y la mayoría de las veces está en sociedad con los delincuentes, debo aceptar que además de que se me quite dinero para la seguridad que no me dan, aparezcan estos muchachos a lucrar.

Hoy en día considero esta actividad como un flagelo por parte de trapitos, quiénes están por todos lados, en cualquier evento, cobrando cincuenta mangos por “cuidarte el auto”. “Son 50 pesos y estamos toda la noche” te dicen… si volves después de la 1 ya no hay nadie. Rogá que no te falte nada a esa hora porque sino no vas a tener a quién reclamarle… eso si, los cincuenta mangos se los tenes que dar antes sino queres arriesgarte a llegar y tener un hermoso decorado en tu pintura o un vidrio hecho polvo con varias cositas menos dentro del auto.

No quiero que me vengan con chicana barata o etiquetas pseudo progres y éticas de primera mano… claro esta que NO todos los trapitos son de este estilo sin lugar a dudas. Tenes algunos que laburan para mantenerse, para darle de morfar a la familia, porque no tienen otro rebusque que hacer o porque realmente les gusta esta actividad. Pero existen otros que la cagan, que arruinan algo que podría ser una actividad por lo menos tolerante… porque a decir verdad, si te cobraran con un poco de buena onda y realmente cumplieran con lo que dicen, uno se acostumbraría a la inutilidad estatal y lo terminaría aceptando (tal es el caso de los trapitos “oficiales” de Ciudad). Los trapitos mala leche no solamente no te cuidan el auto, si no que te amenazan si no les pagas lo que te piden, te hostigan, datean, son abusivos, bravucones, mal educados y prepotentes. Son hostiles con las mujeres y los ancianos y se pasan de pícaros con los pendejos conchetos.

Haciendo abuso de mi reconocida faceta fascistoide y bizarra llego a la conclusión de que no… no se los puede hacer cápsulas para usar en los parquímetros. Así que la solución deber ser otra, posible y acorde a los tiempos que corren. ¿Y si los exiliamos a San Juan? Muy buena idea, esta para reflexionarla, pero no. Entonces ¿cómo mierda hacemos para convivir con aquellos que no logran adaptarse socialmente? ¿qué debo hacer para pasar por los feudos de un trapito mala leche y salir con el auto intacto y sin daños físicos? Ante esta duda decidí preguntar entre mis allegados y vengo a exponerles las respuestas más creativas respecto al asunto…

“Yo no los miro a los ojos, los ojos son la ventana del alma. Si estas asustado se va a dar cuenta y te va a entrar a apurar. Son como los perros.”
Adolfo | Cuida gorilas en el zoológico.

“Nunca lleven cambio en la billetera, va a ser un buen motivo para no pagarles en el momento, traten de llevar billetes de 500, onda que no le alcance el vuelto, o mejor, no lleven plata nunca, pueden decirle ‘discúlpame loco, no ando con efectivo ¿tenes posnet? ¿Ha ha ha?’”.
Benito | Ex liceísta, no toma fernet.

“En caso de llevar cambio o algo de plata que sea poco, onda un Belgrano o un Rosas, entonces le decís ‘mira hermano, ahora tengo esto, cuando vuelva te pago lo que falta’. Ya sabes que se va a toma el palo, Vos 1 – trapito 0”.
Laura | Sólo entra gratis a las ultra VIP.

“Evitá pelearte con los locos. En caso de cualquier problema recurrí a tu inteligencia, aprovechá si están colocados, no es difícil engañarlos o confundirlos, pero los tenés que dejar regulando e irte rápido, cosa de que no se aviven y no pase nada raro”
Pilu | Militante del PRO de Ciudad… enamorada de Sanetiner.

“Si ya te tienen los huevos muy por el piso hacete pasar por un inspector de la municipalidad y pediles que te den el permiso para cuidar autos. Si no te lo dan les decís que no les vas a hacer nada, pero que no te cobren el estacionamiento. Si te piden alguna documentación les sacas cualquier cedula o dni que tengas, se va a cagar en las patas y se lo va a creer, si no saben ni leer, touche!”
Jack | Vive en la sexta con los padres que le bancan hasta la joda… tiene 36 años.

“Si sabes hablar ingles hacete el gringo y decile ‘sorry i don’t talk spanish. Bye bye and thank you’. El compadre se va rascar la cabeza y no va a entender una chota, se va quedar regulando ¿arranca o no arranca?”
Lisandro | Estudiante de abogacía, cree en la pena de muerte.

“Bajate del auto rengueando y decile que te acaban de operar y que vas a la casa de tu hermana por que tu ñora no te quiere cuidar, le vas a ablandar el corazón y no te va a cobrar. Será imberbe, será chula y manija, pero tiene sentimientos el loco… Se le va a correr un lagrimón al Kevin”
Isidro | Hace siete años está en segundo de arquitectura de la Universidad de Mendoza.

“Hacete el testigo de Jehová y decile que en vez de pagarle le vas a dar la palabra del señor, y lo entras a sermonear, en una de esas le secas lamente y te dice que ya esta muchas gracias, en una de esas se va corriendo, en el peor de los casos el loco es testigo de Jehová y te caga a trompadas por hacerte el vivo”.
Pericles | Atiende a los más destacados comensales extranjeros.

“Bajate con una libreta y decile que estas haciendo el censo nacional de trapitos, le tomas todos los datos, cuantas horas labura, cuanto cobra y le decís que te cuide el auto un rato que vas a censar a sus otros compañeros, es para mejorar su calidad laboral (Gracias por enseñarme a engañar Cristi, por eso te seguían las masas pusilánimes de nuestra gran nación)”
Jorge Rafael | Está en contra de los planes sociales, cree en la meritocracia.

“Bajate con una bolsa de caramelos sugus y le decís ‘mira loco, ando sin efectivo, pero compartí esto con los muchachos, deben estar cagados de hambre’. También funciona con cuatro bollos de pan o media docena de tortitas.
Agostina | Jamás pisó la calle General Paz.

“Esta es la que nunca falla, le das un pucho o una seca del faso que te estas fumando, no te joden más los locos, te limpian el auto, te enceran las ruedas, y le sacan alto brillo a los vidrios. Me di cuenta que desde que aumentaron los cigarrillos se han convertido en un efectivo método de pago”.
Coti | Hippie con Osde.

“A la vuelta esperas a que el loco se distraiga, sacas el auto y te unís al trafico, ni se va a dar cuenta que te fuiste (si todavía sigue por ahí, lo mas seguro es que se haya tomado el palo hace 2 horas), lo peor es que te grite que sos un rata”.
Miguel | Pide que no le facturen para pagar más barato en efectivo.

Esto, según los lectores, aplica a casi todos los trapitos (menos a la vieja que cuida los autos enfrente de la UTN, esa esta re loca y ni le pinta, te anota la patente y dice que te va a mandar a hacer cagar… ¿Qué va a hacer cagar doña? ¿Vive cuidando autos y le va a pagar a unos pinches matones para que hagan cagar a un loco que no pago 20 pesos para que le cuide el auto? ¿Qué va a hacer si me roban el auto? ¿Le va a tirar un balde de agua al chorro? Perdón… me saqué). Y recuerden… si cuando van a la Arístides les sale casi más caro pagarle al trapito que la consumición, no es culpa de ellos, no es culpa tuya, no es culpa de los ladrones, es culpa del Estado y de la policía, que te quitan tu guita para mal pagar un servicio de mierda.

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