Se preguntaran ¿qué hace este tipo hablando sobre un equipo de fútbol? Además de practicar el oficio de la gastronomía, también tenemos gustos apartes (algunos) y entre uno de eses gustos está el fútbol, deporte al cual le tengo un profundo cariño, obviamente no hace falta que les explique que no practico el mismo, vendría a ser como el “Marcelo Palacios de la Gastronomía”.

Lo que sucedió esta semana con el equipo de Brasil Chapecoense y sus acompañantes algo dejó en nosotros, tal vez más para unos y menos para otros.

No era solo un equipo de fútbol, de periodistas, etc, ahí viajaban personas como vos, como la gente que te rodea. No quiero hablarles de fútbol, no vine a hablarles de la copa sudamericana, eso tiene una efímera importancia comparándolo con lo sucedido: La idea de escribir sobre esto es que viendo un estado de mi colega Zippo saqué la conclusión que la mayoría de las personas en las redes sociales manejaron un nivel de morbo abismal, totalmente desubicado y exagerado por donde se lo mire.

No tengo ganas de mencionar los ejemplos, todos saben cuáles fueron, y algunos podrán decir “no fuimos nosotros, fueron los noticieros, nos dieron estas noticias” y no, tampoco es así, los noticieros bien sabemos que venden con ese morbo pero ustedes lo compran y lo distribuyen, gratis, así que ni si quiera la excusa de decir que lo hacen por un tema laboral. No puedo “no decirlo”: lo que decían algunos diarios de Mendoza y del País queriendo actualizar información en la hora del accidente, era totalmente aberrante, de mal gusto y hasta burlesco para los lectores.

La tragedia siempre es una tragedia a niveles más altos o menores, pero no deja de serla, el tema es que la convirtamos en algo amarillista y totalmente insano. No voy a ganar nada con contarles historia del club, tienen Wikipedia y lo hacen por ustedes mismos, ni tampoco soy periodista para seguir “instruyéndolos” sobre el tema recopilando noticias de otros medios, solo quiero que tal vez leyendo este simple articulo piensen que no están haciendo absolutamente nada por todas esas víctimas, solo hacen que la fatalidad de este siniestro se vea de un punto que no es el más sano. Q.E.P.D Las víctimas y los familiares tengan la fuerza para poder hacer más llevadera esta situación.

Por una vez en la vida, dejemos el morbo de lado, dejemos el amarillismo que los medios de comunicación venden en su lugar, donde tiene que estar, como una máquina infernal de hacer dinero. Por una vez en la vida no seamos instrumento, seamos criteriosos… o por lo menos empáticos con tanto dolor.

Compartí, no seas paco