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Mi amadísima Pol Vora escribe una nota con tips para reconocer que saliste con un boludo, comentada por mi recontra amada Doctora Lí que le sigue dando la razón. Ambas mujeres son tan lindas como destacablemente inteligentes, por lo que no pude aguantar y abrí el Word ¡rompiendo con un bloqueo literario de meses! Por lo que les declaro mi amor y alta estima.

Uno de los misterios más grandes de la humanidad es intentar comprender por qué las mujeres prefieren a los tipos Pelotudos antes que a los normales. Es un axioma tan clásico y común, tan típico e histórico que se inmortalizó en la famosa Ley del Embudo, la más linda con el más boludo. No falla. Eso sí, después todos los hombres pagamos los reclamos y recriminaciones, los miedos y las inseguridades creadas por estos imbéciles cuya imbecilidad resulta irresistible a las mujeres.

No hay mesa de café, balcón de boliche, esquina de plaza, ni pasillo de la facultad donde los hombres no planteáramos a un amigo (o a un desconocido si es una patética descarga emocional) el por qué las minas siempre prefieren a los pelotudos. Incluso llama la atención que minas que no están tan buenas se las arreglan para encontrar pelotudos que también les caguen la vida. Es extraordinario.

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Como no hay tantos pelotudos, los pelotudos salen mucho. Ellos tienen la fórmula, y por esto es que entre los hombres se dejó de burlarse de ellos o de tomarlos de punto, para respetarlos e intentar imitar algunas de sus exitosas características. Discrepo con lo que dice Richard Bomur que “Pelotudo se nace”. No lo creo así. Puede ser que haya gente que tiene una admirable inclinación y un don innato para ser un pelotudo, pero el Pelotudo importante se hace, es un trabajo que lleva esfuerzo y dedicación.

Es difícil homologar al pelotudo. Son muy astutos. Se mezclan entre los nerds, los antipopulares y los marginales, y pasan como si tuviesen personalidad, o como si pudiesen aportar algo en la vida. El Pelotudo es un tipo que, visto desde el universo masculino, sólo sirve para conseguir minas. Y a veces ni para eso, aunque esos casos merecen la piedad y el recogimiento.

No todo ganador es un Pelotudo, aunque en algunos casos diferenciarlos requiera de gran sabiduría y alguna necesidad particular. El ganador es un tipo que tiene el don de la conquista femenina, la atracción intrínseca, la sonrisa precisa. El ganador puede ser un tipo normal, y las mujeres no dirán que es un pelotudo, aunque hablaran siempre de sus problemas psicológicos, de que le teme al compromiso, de que es narcisista, de que esto o lo otro. Problemas que puede tener cualquiera.

Algo curioso en las mujeres es que si uno no tiene ganas de comprometerse con una mujer, es por problemas psicológicos. No les cabe otra opción. Por eso los Pelotudos, atentos, hablan a la mujer de que ella es un ser especial, único, hablan del hilo rojo, o de las almas gemelas, le dicen que desde que la conocieron a ella nada fue igual. Luego la mujer, vacunada (en todo sentido) por el Pelotudo, saldrá con un tipo normal y le dirá frecuentemente que él no le dice las cosas lindas que le decía antaño el Pelotudo.

En la nota de mi amadísima y siempre bonita Pol Vora ella coloca una lista de tips para reconocer a un Pelotudo, algunos de los cuales adjunto:

-Te escribe una o dos veces a la semana y siempre es de noche, claramente solo porque necesita humedecer el bizcocho.
-Que no tenga nunca la iniciativa y nada de lo que hagas le parezca suficiente.
-Sos perfecta, pero no quiero compromisos.
-Sale a los lugares que vos frecuentás a propósito para verte y no saludarte. (Esto no es de Pelotudo, es de psicópata).
-Si tenés que escribirle primero siempre, no le importás.
-Si desde el comienzo te plantea que nunca vas a estar entre sus prioridades.
-Etc.

arjona-4Claramente en estos ítems puede verse que el Pelotudo es digno de admiración. Las mujeres que salen con tipos normales, si este les escribe dos veces y sólo a la noche es claro que no van a coger jamás. Además ella será a la que nada le parece suficiente. Si uno no le escribe durante un día entero el quilombo y la abstinencia que le espera todo ese mes será insoportable, y si uno le osase decir o demostrar que no está entre sus prioridades puede ser el fin de esa relación, de la relación de sus amigas, su madre y tías, y de las primeras minas a las que en una descarga emocional uno les cuente el caso. Sin embargo el Pelotudo consigue hacer todas estas cosas con gran éxito.

Por estudios y conversaciones que he tenido con especialistas y académicos pude llegar a concluir que, tal vez, probablemente, de alguna manera, el secreto del Pelotudo es ignorar que lo sea. El Pelotudo se sabe un tipo especial, distinto, diferente, una persona conocida, alguien que no pasa desapercibido. Y estas características para las mujeres están antes de los motivos. ¿Por qué el tipo es especial, distinto, diferente y conocido? Porque es un afamado Pelotudo, pero a esta instancia las mujeres llegan meses después. Algunas tardan años en concluirlo. Si el tipo es especial, distinto, diferente y conocido por todo el mundo, ¿por qué no me llama nunca? ¿Por qué no me pasa a buscar? ¿Por qué tengo que buscarlo yo, llamarlo yo, discutir…? Y en esa intriga se pasan los meses, los años, hasta que alguien le dice: “Porque es un Pelotudo”. Y las mujeres lo defienden “No, él no, él es especial, distinto, diferente…”. Sí, lo es.

Es muy sabido que la mujer, en la madurez, se casará con un tipo normal por despecho, y dirá: “Basta de Pelotudos”. Y a ese pobre hombre normal lo martirizará descargando en él todas las concesiones que les dio a los Pelotudos. ¡Cómo no admirarlos! Las mujeres recordarán por siempre a uno o dos Pelotudos, y jamás al “normalito”. El normalito labura, estudia, proyecta, tiene metas, construye una vida. El Pelotudo tiene el otro extremo del hilo rojo. ¿A que no saben a quién preferirá la mujer?

Cuando hablo de “la mujer” es claro que estoy generalizando. Hay muchas mujeres que tienen actualizado el AntiVirus contra Pelotudos y evitan filtrar sus preferencias desde el pensamiento mágico. Sin embargo esto es algo que se les dificulta más a las mujeres lindas. Mientras más lindas sean las mujeres, más residirá en ellas la creencia de que algo especial les espera, y ese es el territorio de campaña de psicópatas y Pelotudos.

Por esto me pareció prudente hacer un cuestionario-guía para que la mujer sepa cómo actuar frente a algunas situaciones.

A- “¡Es un divino total! ¡Vive en un jeep sacándole fotos a las mariposas porque dice que en ellas vive el espíritu de la Pachamama!”
amiga: ¿Trabaja? (Sí: ¡Qué sensible!) (No: En un mes vende el Jeep y te sigue hablando de las mariposas)
amiga: ¿No trabaja pero la familia tiene plata? (Sí: ¡Qué intenso!) (No: ¡Dejá a ese nabo, por favor!)
amiga: ¿Tiene amigos? (Sí, están con él: Está buscando su rumbo) (Sí, nunca están con él: Sus amigos son imaginarios, del jeep a la Play Station sólo hay un paso, nadie lo quiere)

B- “¡Es un hombre! No está encima mío todo el tiempo. Lo extraño y pienso en él todo el día”.
amiga: ¿Lo ves? (Casi todos los días: ¡Qué macho!) (Sólo cuando cogemos: ¡Boluda, no te quiere!)
amiga: ¿Te acompaña? (Si le pido, sí: ¡Qué amoroso!) (Nunca, es re macho: ¡Dejá a ese forro!)
amiga: ¿Salen seguido? (Cada tanto, él me pasa a buscar: ¡Caño!) (Cuando lo salgo a buscar por lo de sus amigos: ¡Basta!)

C- “¡No sabés lo que es! ¡Hablamos de todo! ¡Parece que nacimos para estar juntos y compartirnos todo!”
amiga: ¿Pueden estar juntos y en silencio? (Sí: ¡súper!) (No sé, cuando pase te cuento: Largalo ya, es un enfermo)
amiga: ¿Te escucha? (Siempre: ¡Qué amorrr!) (Sólo cuando él deja de contarme las cosas que hace, que le pasan, que siente y que piensa: Matalo, el mundo te lo va a agradecer)
amiga: ¿Comparten momentos cada tanto? (Tenemos días en que nos juntamos y hablamos horas: ¡Adonis!) (Me despierta a la mañana con un emoji de un beso en el teléfono y nos acostamos después de 60.000 mensajes con un llamado que nadie se decide a cortar primero: Sacalo de tu vida ahora que podés).

D- “¡No sabés lo que es! ¡Me ayuda en todo!”
amiga: ¿Cómo te ayuda? (Me escucha y me sugiere: ¡Galán!) (Me dice que no toque nada y lo hace él: Echalo de tu casa)
amiga: ¿Te alienta en tus proyectos? (Sí, me dice que puedo: ¡Maestro!) (Sí, me dice que cuando logre pensar voy a poder hacer muchas cosas, incluso bien: fusílalo)
amiga: ¿Se compromete a ayudarte? (Si lo necesito larga todo y me da una mano: ¡Campeón!) (Si lo necesito larga todo y vuelve a dar signos de vida a la semana, semana y media: ¡Fletalo!)

Ojalá que con esta guía pueda ayudar a mis amadísimas Pol Vora y la Doctora Lí a no caer más en manos de estos Pelotudos, tan atractivos y deseables para el género femenino. Y a todos los Pelotudos del mundo… mi respeto.

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