Bueno pibes, les traigo esto recién salido del horno para que se deleiten, una nota sobre los amantes de los fierros… Vamos a conocer a algunos tipos de “fierreros” que se encuentran en nuestra urbe, los tipos de autos, etc.

¡Comencemos, baby!

1- Los típicos del parque:

Pueden tener los autos más precarios del mundo (Taunus, Torino, 125, etc.) con una chapa espantosa mal pintada, pero tienen un sistema de sonido que se la lleva puta y hacen competencias para ver cuál es el auto que pone la cumbiancha mas alta, les chupa un huevo la gente que quiere tranquilidad y se hacen los Toretto corriendo picadas en el parque. Generalmente se sientan a tomar fernet o birra con minitas que se sienten importantes por estar con un choto con auto.

2- Los amantes de los autos antiguos.

Estos son los más pasables, tienen carros heredados por sus abuelos, tíos o padres, la chapa y pintura están sumamente cuidados al igual que los asientos y los tableros, muchos fanáticos del rock and roll de la vieja escuela al estilo Pappo o Creedence Clearwater Revival. Todos los benditos sábados los lustran, lavan, aspiran, les pasan el trapo quinientas veces para que quede reluciente y asisten a reuniones con otros dueños para compartir la pasión heredada. Generalmente tienen la típica rivalidad Ford – Chevrolet. Les pinta la ginebra o el whisky mientras escuchan un buen disco de Blues.

3- Los grasas con guita.

Estos son los peores, se compran una Amarok 4×4 y la bajan, le polarizan los vidrios y le clavan más cintitas rojas que al santuario del Gauchito Gil pensando que la gente le va a tener envida… No papi, antes de cometer semejante atrocidad prefiero seguir moviéndome en bondi. Estos sujetos emplean el 100% de su sueldo en cuidar el auto y hacerle más cagadas de las que ya tiene. Generalmente tienen autos tipo Volkswagen o Peugeot y escuchan Maluma o ese cantante de reggaetón con voz de pito que se llama Ozuna. Después de hacer 30 maniobras para bajar el auto y ponerle un super escape se deben trasladar a Guaymallén y terminan a las puteadas porque el auto toca los pozos y los lomos de burro que instaló Lobos en su gestión. Cuando van a boliches tipo Cariló se gastan fortunas en champagne con Speed y les encanta caer al boliche con la música al palo.

4- Los fanáticos de las picadas.

Te aturden con sus escapes, sus lugares favoritos son Luján y Lavalle pero definitivamente te los encontrás a la vuelta de la esquina si es necesario.

Son los que irrumpen el descanso a la siesta o bien en la madrugada diciendo: “Mirá puto, manso auto tengo, con manso escape y manso todo, no te voy a dejar dormir.” Algunos tienen más platita y tienen autos más modernos, otros, en cambio, son capaces de no comer durante meses con tal de tunear el carro y meterle esos escapes que escupen fuego, el motor más potente a un Fiat 600 y todas esas cosas que las mujeres obviamente no entendemos. Lo único que sabemos es que nos rompen las pelotas con el ruidito del escape bendito ese. Les gusta el fernet en exceso o el vodka barato.

5- Los adornadores excesivos.

El auto debe tener todo, y por todo me refiero a luces de neón, xenón, pintura fluo, bichos colgando en el espejo retrovisor, asientos de peluche, los velocímetros gigantes puestos a lo largo y el ancho del auto, cintitas rojas, calcomanías de todos los Santos, del Gauchito Gil, los lugares donde veranean en la Costa y alguna que otra calco diciendo: “Subite, sentate, agarrate y cállate.”

Generalmente son amantes del cuarteto y tienen familias numerosas donde van 8 miembros en un auto promedio tipo Fiat 125. Son consumidores de gaseosa Manaos o del vino Uvita.

¿Conocen a algún tipo de fierrero? ¿Tienen vecinos con escapes molestos? Comenten lo que más les jode o lo que más les guste de estos personajes.

Nos vemos la próxima.

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