1 – ¿Cómo conociste el Mendo?

Era una noche de invierno, nos reunimos en la casa de un amigo, para hacer una previa y salir más tarde. Comimos unas pizzas, contamos anécdotas y nos preparamos para ir al boliche, cada uno en su auto, para que cada uno pudiera volverse a la hora que quisiera. Era la primera vez que iba a ese lugar por lo que seguía a los demás en caravana, me tuve que detener en un semáforo y sin querer les perdí el rastro. Apresurada intenté de alcanzarlos, pero seguramente tomé la calle equivocada, era de tierra y muy oscura, en ese momento tomé el teléfono…y no, no tengo ni puta idea ni me acuerdo como lo conocí, sólo recuerdo seguirlo desde siempre en Facebook.

2 – ¿Cómo entraste al Mendo?

Por el rito de iniciación secreto, pero antes de eso, le mande una nota al Ingeniero Carlos Fernando Conep que me dijo “si, dale” me clavó el visto a la nota que le mande y nunca en la puta vida me contestó. Entonces fue cuando conocí al Doctor Richard Bomur, que me dijo “si, dale pero mándalo al mail”. Le mande un audio y una chorrera de escritos de humor, tres de los cuales por mi elección, siguen sin ser publicados. Y una mañana, hace más de un año, me levanté tarde para casi tener un pre infarto y ver mí nota publicada.

3 – ¿Porqué elegiste ese seudónimo?

Como es sabido todos arrancamos como Mendoza Escribe, después de un tiempo y test psicológicos (que nadie aprueba), comprobar resistencia física (nula), control del stress (no sé por qué si somos un amor) y entre pruebas secretas de muchísima dificultad (aguantar el bullying del resto del staff por ejemplo), entras al mundo mágico, psicodélico y bizarro del Mendo…entonces elegís tu nombre.

Siempre quise tener un seudónimo como hacen los grandes escritores, que pase desapercibido como un nombre normal, que no haga referencia a nada ni nadie, pero que para mí significara algo. Entonces pensé en un nombre que me dice una sola persona en el mundo: mi mamá. Sólo ella me dice “Pauli”, sobre todo cuando quiere que haga algo. Si se preguntan, me llamo Paola, pero es mi segundo nombre que nadie usa. Sobre mí supuesto apellido “Pietra”, ese todavía me guardo la explicación.

4 – Contá sobre tu personaje

Mi personaje nació en una radio haciendo humor, pero por falta de tiempo y organización la cosa no prosperó. Entonces decidí probar suerte en el Mendo, mis primeras notas fueron de humor, hasta que tomé coraje, decidí cumplir mi sueño de siempre: escribir de verdad, en serio, y mandé material, no creerían lo que me ayudó el anonimato. Tampoco sé si Bomur esperaba que le saliera con cualquiera de esa manera.

Pero siendo del todo honesta, exactamente no me siento un personaje, sino que me dejo ser detrás de otra cara, que me da la libertad de mostrar todo lo que normalmente guardaba muy adentro, eso casi nadie conocía o creía que existía en mí, antes del Mendo. Igual nada de esto hubiera sido posible (se emocionaba y levantaba la mano como si tuviera un premio), sin el apoyo incondicional, la edición de cada una de mis notas, de las criticas honestas, y de la inexplicable fe que ni yo me tengo, de mi amiga Sol, a la que quiero con toda mi alma y no se lo digo tan seguido como debería. ¿Pensaron qué iba a decir Bomur? Bueno, tiene mucho mérito también.

5 – ¿En qué te inspiras para escribir?

En cualquier cosa, que me haya pasado, que me cuenten, que he leído o estudiado. Para el humor en lo que veo todos los días, en mis pequeñas tragedias o en observar a los demás. Para lo demás, en mis sueños, en mi humor del momento, en liberar lo que siento, aunque reconozco que lo mejor sale cuando te relajas y dejas la mente en blanco (no hago yoga, ni soy hippie con OSDE, pero desenchufar la cabeza con ejercicio por ejemplo me ayuda).

6 – ¿Qué buscas con tu personaje?

Algo que surgió sin intención fue ser la “loser” del staff, realmente no me daba para dármelas de ganadora en nada y supuse que muchos se iban a sentir identificados con eso. Es sanador reírse de las cosas que nos pasan, nadie es perfecto, ni triunfa sin esfuerzo… mentira sino como se explica lo de Wanda Nara, Agapornis, Menem, e infinitos etcéteras. Por eso asumo como loser innata, que no pego una pero en el fondo soy una luchadora incansable.

7 – ¿Cual es es tu mejor nota?

Voy a hacer trampa, voy a elegir varias porque son todas prácticamente igual de losers como yo. Entonces de humor “La insoportable e imposible tarea de juntar un grupo de minas”, porque la cito todo el tiempo (palito para mis amigas), y la de “Vendimia: la de las dulces mendocinas” porque creo que hizo reír a unos cuantos.

Pero en el fondo, lo que más trabajo me llevó hasta ahora, que mezcla mucho de lo que me gusta, es la serie de sueños que comenzó con una siesta: “La dirección equivocada”.

http://www.elmendo.com.ar/2016/04/04/la-insoportable-e-imposible-tarea-de-juntar-un-grupo-de-minas/

http://www.elmendo.com.ar/2016/02/08/vendimia-la-de-las-dulces-mendocinas/

http://www.elmendo.com.ar/2016/08/08/ladireccionequivocada/

8 – ¿La nota de otro miembro que más te gustó?

Pregunta injusta si las hay, es como cuando me piden que elija los gustos en la heladería, soy gorda de alma y con mucho para elegir ¡quiero todos y en ese orden! Vamos a usar la salida diplomática…lo mejor está por venir.

9 – ¿Planes literarios para este 2017?

Todos, aprender, mejorar, sentir, conmover, ilusionar, hacer reír, enamorar…y tal vez algún día, algún año, llegar al eterno papel impreso.

10 – ¿Como cerraría de manera épica una entrevista tu personaje?

Con mis lectores, los que me acompañan en Facebook o cualquier red social y me alegran todos los días. Todos medios borrachos, cagándonos de risa, abrazados y cantando lo que bien ya podría ser mi himno:

Compartí, no seas paco