He vuelto hermanos míos, en forma de fichas y con esas insaciables ganas de volver a bardear a gente. Esta vez, les traigo una versión actualizada de la nota de mi querido mentor Celso Jaker y uno de los dueños de este pasquín, Dr. Bomir: “Los Reñacalotudos”, ya que pude hacer un estudio de mercado y observar las características de estos especímenes.

Como sabrán muchos, Reñaca es el destino menduco por excelencia, es la “Miami” pobre e hipócrita de Sudamérica, todos se cruzan, aunque sea por 3 míseros días para comprarse pilcha nueva e ir a caretear al sector 5 (Si, ya no es más el 4.)

El reñacalotudo reloaded es el típico jugador de rugby lampiño con la malla cortita con algún estampado tipo palmeritas, caballitos de mar o anclitas, caminando por la playa al estilo Baywatch con la guinda bajo el brazo y golpeándose entre los amigos.

De las pibas ni hablemos, todas las chabonas con la tobillera de conchas y la trencita en el pelo, porque claaaaaaaaaaaaaro, la personalidad y la originalidad se la pasan por el culo, todas con las mismas mallas, los mismos lentes “hippies” con el pedazo de alambre en el puente de los mismos.

Todos estos especímenes se van al sector 5 con sus mega parlantes a escuchar los hits del verano, tipo Rombai o Marama, porque todas las malditas canciones te hablan de lo mismo y con el mismo ritmito, me tienen los dos ovarios inflamados con el Reggaeton Lento y todo eso.

Después tenemos el After Beach, donde las minas se bañan para ir a un lugar donde supuestamente y según me dicta la lógica, tenés que ir de malla, ojotas y con el pelo mojado de tanto estar en el mar… Pero no, las chabonas van, se toman el tiempo de bañarse, arreglarse, cambiarse y recién ahí se van al After Beach para ver si pueden caranchar a alguien que les de alguna birrita, todas con los zapatos ortopédicos y esas gargantillas que parecen collarines con, obviamente, las tan preciadas conchas de mar.

Obviamente, el que resiste toda la movida, después termina en algún bolichito mangueando free y toda la cuestión, porque al Reñacalotudo Reloaded no le pinta pagar, él es top y va por la vida queriendo demostrar algo que no es, porque es capaz de vivir 15 días a base de fideos, arroz y agua y terminar con un estreñimiento de la puta madre, pero decir: “Ah no, pero entré gratis al boliche.”

Ahora entremos en el ámbito de las compras en el Mall, un punto muy importante para el Reñacalotudo Reloaded, ya que con tal de comprarse algo de alguna marca estrambótica tipo Tommy Hilfigher o Lacoste, son capaces de endeudarse hasta los huesos, porque obvio, la pilcha y la presencia es más importante que gastar la guita que no tenés, de paso se llevan televisores que parecen pantallas de cine, equipos de audio, las famosas “Crocs” y por qué no, un iPhone o algún celular típico.

El Reñacalotudo Reloaded del género masculino es el típico que se caga a trompadas a la salida de un boliche con algún chileno de por ahí, porque siempre se genera la disputa con el cantito “Ole le, ola la, Alexis se la come, Messi se la da.” Y sin contar los “chilenos traidores, putos, Malvinas, ayuyas, paleta, pelota, par de naipes.” O “argentino fome, puta la wea, sacowea, chucha, culiau, etc.”

Las Reñacalotudas Reloaded, en cambio, son las que aprovechan sus dotes para conquistar a los públicas en la playa, manguear free para el boliche y si es día de suerte, por qué no para la VIP ultra VIP donde está todo el caretaje menduco, de paso aprovechan y viene el fotógrafo a sacarles fotos “espontaneas” con sus amigas Pipi, Luli, Tuti, Chechu, Pilu, Milu, Guadi y etc.

En la playa todos estos sujetos se juntan y hacen que el ambiente sea poco tolerable y con gran densidad, van todos en grupito y cuando te toca pasar por al lado de alguno te saludan como si fueras la amiga de toda la vida, cuando en Mendoza ni te junan.

Después llegan las fotos en Instagram con la puesta del sol, haciendo alguna pose “espiritual”, escribiendo 3000 hashtags diciendo “#Sunset, #Relax, #Summer.” Y alguna que otra frasecita del choto de Coelho o alguna canción en ingles googleada.

Como cierre de la nota, vamos a rescatar la cantidad de baldes de cerveza “Corona” que salen en las fotos del after beach, nunca vayan a tomar una Becker o Escudo, hijos de puta.

Malditos Reñacalotudos, arruinaron Reñaca.

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