Estimados amigos míos, después de varias semanas de ausencia y con bullying al jefe de por medio, por fin logré juntar neuronas y escribir.

En esta nota voy a tocar un tema muy sensible, complicado, algo por lo cual me van a tildar de “Machista patriarcal” y todas esas cositas insulsas que ya no me hacen ni cosquillas.

Durante bastante tiempo, hemos visto como los casos de femicidios han aumentado considerablemente, lo cual me parece un tema espantoso y que debe ser tratado firmemente, pudiendo tomar medidas con respecto a lo que se está viviendo.

Mientras algunas mujeres luchamos desde nuestros lugares para poder cambiar la situación, ya sea estudiando, trabajando o ambas cosas, hay algunas “señoritas” que se manifiestan siempre en los lugares públicos y se hacen llamar “Feministas”, pasen y vean sus características.

Odian el color rosado y lo que ello significa.

Chicas, posta, el color rosado no tiene nada de malo, pero según ustedes sexualiza, generaliza, crea un estereotipo de niña que quiere ser princesa y debe ser delicada y toda la cuestión. MENTIRA, a mí me encanta el color rosado y cuando era chica me trepaba a los árboles cual mono en la selva. Dejen de joder y odien el color “Caqui” que es realmente espantoso.

Predican la tolerancia y no la ponen en práctica.

Punto esencial, reclaman tolerancia, amor, paz, igualdad y respeto, pero cuando se trata de respetar a alguien que tiene otra creencia religiosa, política o etcétera, lo denigran a más no poder, escrachando sin pudor y haciéndolo quedar como la mierda más grande que hay, cuando supuestamente la otra persona también tiene derecho a pensar o a decir lo que quiera. Para eso nos rompimos el orto intentando conseguir una democracia.

Odian la depilación.

“Es un estereotipo”, “Es provocar al macho” dicen, y si te depilás porque te encanta ser una lampiña y estar contenta, sos una pelotuda que se deja llevar por la sociedad. Mira amiguita, a mí no me gusta estar con pelos, me resulta desagradable y si querés ser peluda, ándate a Francia y se feliz, pero dejanos vivir a las que nos depilamos. Fin.

Si mostrás las tetas sos una revolucionaria, si participás de la cola Reef, te cosificás.

Dejame de joder, ¿Acaso el feminismo no predica la libertad con el cuerpo?, bueno, dejá que se inscriba en el concurso y que muestre lo que se le cante, total las nalgas también son naturales y está en todo mi derecho a mostrarlas, así como vos también mostrás tus tetas en plena ciudad, mi cuerpo es mío y hago lo que quiero, y si pinta que el mundo vea que tengo lindo culo, bienvenido sea.

Llamar “Macho heteropatriarcal moralista facho” a todo lo que produzca sombra.

Claro, si no te pinta que las minas muestren las tetas, destruyan el espacio público, te rayen hasta el auto y todas esas cosas, sos un hijo de puta represor que quiere ver a todas las minas muertas. No queridita, no me molesta que marches y te manifiestes, me molesta que seas tan poco respetuosa y que te la pases rompiendo todo lo que pagamos con los impuestos. Dudo que vayas a romperle el auto a tu viejo/a que han pagado con tanto sacrificio y dudo que rayes las paredes de tu casa y tampoco te gustaría que yo fuera y destruyera todo. Pero bueno, después los culiados somos otros.

Denigran al propio género.

“Sos una machista”, “Ay mirá a esa, cosificandosé”, “Pareces una Barbie de mierda” y otras cosas más son las que varias mujeres hemos escuchado por no seguir las consignas del feminismo actual, porque, como decía recién, si tenés ideas distintas o algún otro tipo de religión, sos una persona de mierda a la cual tendrían que haber abortado.

Quieren imponerte sus ideas.

Básicamente te obligan a que pienses como ellas, “Sin el feminismo no podrías ser lo que sos.” Justamente, a ese feminismo le debo mucho, no a ustedes, le debo mucho a Alicia Moreau de Justo y a Simone de Beauvoir, no a una tipa que si no le pinta que piense como pienso me quiera escupir en la cara.

Hay igualdad, hasta cierto punto.

Quieren igualdad denigrando al varón en todas sus formas, y de paso nos dejan en vergüenza a las que realmente queremos marcar la diferencia en la sociedad. Les molesta todo hasta que las hacen pasar gratis a un boliche mientras el otro tiene que pagar la entrada o les regalan un trago. A la hora de los bifes, todos se esconden.

Aseguran que “todo es estereotipado o es para llamar la atención de los hombres”.

Jajajajaja, se piensan que una se arregla porque le encanta que le griten cosas en la calle, no, me arreglo porque me encanta verme bonita, me gusta maquillarme y hacer deporte por mí misma y por mi salud, no para agradarle a alguien, pero todo lo toman como una ofensa, como una provocación al macho y toda esa historia.

Siempre van a justificarse con algo.

“Si no marchamos en tetas nos matan”, “Te indignan más las pintadas que los femicidios”, NO Y MIL VECES NO, me indignan las dos malditas cosas, primero porque hablamos de nuestro género y me indigna que alguien se crea con más fuerza que yo, sea mujer, hombre o lo que sea, pero, así como nos matan a nosotras, también matan a muchos hombres, niños y ancianos en robos, violencia doméstica e institucional y nadie abre la boca. Y lo segundo también me indigna porque si no cuidas las cosas y no te cuidas vos, nadie lo va a hacer, respeta tu entorno si querés que te escuchen y que tomen tu reclamo, querés parar la violencia con más violencia y las cosas no son así.

Meten en la misma bolsa a todo el mundo.

Según ellas todo sujeto que tiene pito es asesino, golpeador o mala leche, pero se olvidan de sus padres, abuelos, hermanos y novios, y por quiénes fueron educados, porque claro, cuando un loco de mierda mata a una mina, todos los hombres son culpables, pero cuando una mina caga a cuchillazos al ex novio por tener una novia nueva es una pobre víctima del sistema y ellos tienen que entender que no todas somos iguales.

Así finalizo mi nota, no puede faltar que tienen cortes de pelo raros y que se tapan las caras a la hora de romper todo, pero eso es irrelevante. Lo único que exigimos es que haya verdadera igualdad, y que el feminismo moderno deje de darle una mala imagen al verdadero feminismo.

Nos vemos la próxima.

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