¡Aaaaaaaaaaaaaa Lujaaaaaaaaaaaan! ¡Las Heras, Rivadavia y Tunuiaaaaaaaaaaan! ¡Hola, hola, cacerola! Si, seguramente leyeron la primera parte cantando.

Ay, estos tiempos de vendimia me traen recuerdos, el Carrusel, la Vía Blanca, el melonazo a Paco Perez y el manzanazo a Mirtha Legrand, el Acto Central, todos sucesos importantes para la sociedad mendocina que busca con fervor la elección de otra nueva Reina de la Vendimia.

Esta fiesta tan autóctona, honra el trabajo de nuestra gente, reluce nuestros exquisitos vinos y nos deja bien parados con el resto del mundo, pero también tiene sus cositas, como cualquier evento.

Los Vendimialotudos son el mejor ejemplo del cual les voy a hablar ahora, estos personajes tienen una mística, algunos agradan y otros no, pero no hay que obviarlos a la hora de hablar de la fiesta.

Las candidatas

Comencemos con las candidatas al cetro vendimial, todo comienza con las elecciones distritales y después las departamentales, la mayoría tiene ojos color del tiempo, pelo castaño y está cursando 5to año de la carrera de Ingeniería Fisiconuclear con 21 años. Esta es la mejor parte porque al principio todas se aman y se respetan hasta que sale la más linda y de repente todo está arreglado y es una farsa. En sus discursos siempre resaltan la importancia del trabajador de la viña y el rol del pueblo, pero nunca han levantado un tacho en su vida. Son todas lindas y siempre, pero siempre, la conciencia intenta empujar a alguna reina que represente a una minoría (no tan minoría como una de la “vendimia para todos”) cuya posibilidad se reduce a los 3 votos de los papás y la catarata de debates en redes sociales.

El público

Después tenemos a los que acampan haciendo la cola para comprar las entradas del acto central con 4 meses de anticipación, los chabones preparan el mate, los sanguchitos, la garrafa, la carpa, la reposera y los paraguas por si llega a llover, siempre cae algún noticiero a hacerles la entrevista y ellos responden emocionados como si fueran a ver el reencuentro de Los Chalchaleros, pero bueno, les encanta la vendimia. Hay motivos inexplicables sobre la manera de hablar… no existe en los anales de la historia un solo entrevistado que haya hablado relativamente como un ser humano, parece como la cábala buscar a algún pueblerino de tierra adentro para que explote las “ll”, las “y” y las “rr” de una manera casi pornográfica.

Carrusel y vía Blanca

Luego tenemos los amontonamientos del carrusel y la vía blanca… El Vendimialotudo es fiel seguidor de estos eventos, agarra un bidón, lo ata con alambre a un palo de escoba y va con toda su familia a caranchar un racimo de uva o alguna fruta, se babea con las reinas y les grita cosas tipo: “Como me gustaría ser tacho para agarrar toda esa uva.” Es capaz de subirse arriba de media población para agarrar algo o tocarle la mano a la reina pasante. Fiesta que fusiona el paqueterío mendolotudo sentado en los restos con todo el chimberío pseudo motochórrico que va a carancharse algo más que un racimo de uvas. Única ocasión del año en que vemos en el mismo lugar a los Yonis con las Pitus, a las Yenis con los Arístides Villa Nueva, a los Brayan con las Macas, a las Yesicas Ortega con los Juan Cruz… y no están en situación delictiva.

Demás noches

El Vendimialotudo va a todas las funciones del acto central, y más aún cuando se presenta un espécimen como Romeo Santos, porque siente que su provincia es importante con un artista internacional, pero cuando toca alguna banda provincial se aburre o prefiere obviar ese día hasta que toque una banda con más relevancia. La característica del mendolotudo promedio, odiador de la cultura nativa, se replica fervientemente en esta fiesta. Estos sujetos son los típicos que cuentan los votos en la elección de la reina, y se comen el amague de Coco Gras diciendo “¡Tuuuuuuuuuu, Tuuuuuuuuu, La Paz!” y coleccionan todas las fotos de las soberanas que vienen con el diario Los Andes, y admiran a las chicas por su belleza y carisma.

El Puterío

De Bonus Track les dejo el quilombito de la Vendimia en Capital, reinas que chocan, techos que vuelan, carros gratis, la grúa de anoche, que de pedo no mató a un centenar, alguna foto hot de la reina y los imberbes del Mendolotudo vaticinando a la flamante ganadora dos días antes.

Nos vemos la próxima, y el día de la fiesta, descorchen un Malbec, hagan guitarreadas y canten cuecas, besos en las nalgas.

Compartí, no seas paco