Más de una vez los alumnos de la facultad de medicina de la Universidad Nacional De Cuyo me imploraron que realizara una escala numérica explicando que tan ebrio se puede estar ingiriendo distintos tipos, calidades y cantidades de bebidas espirituosas. Pero los muy hijos de puta no entienden que yo no soy doctor, solo soy el que barre los baños, ¡no es una bata lo que uso pedazo de hijos del demonio!

Bueno, no importa, estos me inspiraron igual para que escriba esta nota que, si los tres porrones que tengo arriba me dejan escribirla, va a salir pero pipi cucú y me voy a ganar el Pulitzer este año (va a ganar).

Primero que nada voy a aclarar algo, es mejor calidad que cantidad ¿Se entiende? No es lo mismo el fernet Vittone que Branca, no es lo mismo el whisky Criadores que Jack Daniel´s, no es lo mismo ver a tu hermana en el jardín de Edén que a tu hermana en el jardín le den y así. ¡Lo que quiero decir es que si van a chupar háganlo bien culiados! ¡Gasten un poco más de plata y hagan amena la curda! Ratas pacas…

Bueno ya jue, empezamos.

 

Nivel 1.

Es el nivel que obtenemos cuando salimos del laburo y nos vamos a tomar un porrón con nuestros compañeros. No sé si lo podemos clasificar como pedo, te cagás de risa un rato y listo, nada más. Tratás de no chupar de más para no quedar mal con tus compañeros de laburo.

Yo siempre quedo mal con mis compañeros, ni cargo el vago.

Si sos una dama te lo puedo aceptar, este nivel es para vos, pero no para el macho argento pelo en pecho, lomo plateado y culo peludo. Así que, si sos un hombre de esos que salen y toman poco porque no le gusta el alcohol, haceme un favor y dejá de leer esta nota, la concha de tu madrina. No podés leer los niveles que vienen si jamás los alcanzaste maldito marica hijo del demonio.

 

Nivel 2.

Acá es cuando te tomás dos porroncitos y se te marea un poco la saviola. Es casi igual al anterior, sólo que te podés reír un par más, nada del otro mundo. Si querés quedar bien con tus compañeros de laburo acá es donde tenés que terminarla, no la sigas que ya empieza lo peor.

Este también es un nivel marica a la hora de salir con los vagos.

 

Nivel 3.

Ya te tomaste unos 3 porrones o una botellita de vino el domingo, empezás a perder un poco la vergüenza y la lengua se suelta un poco. Ya la risita se empieza a convertir en carcajada, pero todavía sos consciente de tus actos, aunque alguna cosa que puedas decir sea fuera de lugar y cause risas entre la multitud, pero es zafable.

¡Vamos muchachos! Este es el pedo que se alzaba mi abuelo los domingos al mediodía, yo sé que tienen más potencial etílico y pueden superar esto, no es tan difícil.

 

Nivel 4.

Ya estás re divertido, llevás una botella y media de vino y se te pone el cuerpo alegrón, se te da por bailar y cagarte de risa de cualquier pelotudez. Pedo ideal y genial para el asado del domingo en el campo, ya te ponés divertido y contás chistes que levantan tu ánimo y el de los demás.

Acá ya te puedo empezar a considerar como hombre. Estás empezando a salir de mi lista de maricas.

 

Nivel 5.

Ya le entraste al whisky o a alguna bebida blanca y empezás a sentirte un poco más suelto. Ya comienza a chupar un huevo todo. Estás en la previa del boliche y querés amoldar el cerebro para una noche re manija, así que te ponés re pistola pal´ baile. Es el punto tope para poder manejar.

Ahora sí, si ya llegaste a este nivel sos mi hermano, te puedo considerar un amigo. Es el punto justo, es el blend entre el curado mal y el sobrio. Si no se ponen cargosos cuando estén en este nivel y me encuentren en algún bar o boliche tienen 2×1 en tragos all night.

Mentira, que van a tener…

 

Nivel 6. Ya se empezó a pudrir…

Ya entraste al cheboli meta vino y porquería. Le estás entrando a lo que te den, Cuba Libre con gusto a dulce de leche, fernet con coca, speed con vodka… Perdés de a poco el control de tu cuerpo y tratás de encarar minitas que te sacan de un boleo en el orto. Por ahí atinás a una minita linda y te la llevás para tu casa a hacer maldades, ¡Pero por el amor de Dios no manejés, hijo de satanás!

Yo tenía un perro que se llamaba Simba, era un ovejero belga hermoso. Todas las mañanas me esperaba moviendo la cola en la puerta de la casa para que le diera de comer, era muy lindo el hijo de puta. No sé qué tendrá que ver con la nota pero era algo que tenía ganas de decir, fin del comunicado y prosigo.

Yo personalmente creo que este es el momento justo para pasarla bien en la noche, ya estás joya. Ahora si la seguís es problema tuyo, ya entrás en el club de los manijas. El presidente del club es Pericles “el manija” Gonzales, con eso ya dije todo. Yo nunca obligo a tomar, acá ya sos dueño de tu propio destino.

 

Nivel 7.

En vez de llevarte la minita a tu casa, te quedás en el baile con los pibes para no dejarlos en banda. Le seguís entrando al escabeche y encarás a cualquier mujer, ni te calienta. Estás al borde de perder la conciencia, pero todavía no se te pierde la tarjeta de memoria, así que es el momento ideal para decir basta. Ya es un 7 y promocionaste la materia.

¿Por qué digo que es el momento ideal para decir basta? Fácil, en una de esas te vas a ir con una mujer a la que te cuesta abrazar, tus manos se van a sentir deprimidas al no poder juntarse en el abrazo. Lo malo de esto es que después vas a ser víctima de bullying por toda la vida, te van a decir tapa de radiador, come gordas, barco japonés (te llevas a todas las ballenas) y muchas cosas más.

Lo último que dije lo cuento porque le pasó a un amigo, no a mí.

 

Nivel 8.

Yo te avisé que era el momento ideal para parar.

La seguís y ya ,en vez de entrar a los tragos normales, perdés el gusto y vas por el Punta a Punta o por el Gato Negro. La conciencia se te pierde pero los vagos te cuentan todo lo que hiciste . Perdés a tus amigos y no sabes qué mierda pasa, la música te empieza sonar desde la cabeza para afuera y es una mala señal. Ya estás re mamado compadre…

Fijate de tener cuidado con que hacés, muchas veces te comés a una minita y cuando te la llevás para el telo te das cuenta que para ser la billetera era muy dura, te puede llegar a limar el buje un trava.

 

Nivel 9.

Ya inventás tragos con todos los culitos que quedan en los vasos que te encontrás. No vas ni para atrás ni para adelante, pero por alguna razón te empezás a mover para los costados , como los cangrejos. Le preguntás algo a alguien y si lo traducís es algo así.

-Chje comparde ¿dondre sta l banño?

Si te llaman por teléfono, y podés atender, te aviso que tu ñora te va a sacar las valijas a la calle.

 

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No, no existe el nivel 10, se escribe como cada uno quiere porque no le atinás al celular. Acá ya no caminás, te arrastrás como podés. Es normal que te acostés en el banco de una plaza y listo. Ya tus amigos se preocupan. Esta es la respuesta de los sucesivos mensajes de whatsapp:

-Pericles ¿dónde estás?

-Estotyb porsaf ahjgi quhjfadte tr4ejhanqhjhuilo quyew9k, etsfvabMNY tokfgjdo biebjksan, uyogjh tgfvtye qhjuiero.

Ya valió todo verga, te meten preso porque te quisiste coger el caño de escape de un 147, arrancaron y se te llenaron los huevos de hollín.

Solo quiero terminar aclarando que he llegado al último nivel unas 12 veces, asi que todavía zafo.

Compartí, no seas paco