Sud Nostrum

Siento mis pies firmes en el suelo y respiro libertad.
Miro hacia el cielo agradezco a los dioses que me enseñan el camino.
Me río, disfruto de la belleza, cada instante de esta vida,
Me conmuevo al contemplar la inmensidad.

Miles de picos se elevan por cielos blancos como algodón.
Se reflejan sobre suaves gotas de agua perpetua,
Sobre verdes montañas las aves me llaman, exaltadas.
Una suave y maternal brisa acaricia como madre mi rostro.

Suaves hilos de dulces lágrimas recorren los bosques,
Su susurro me arrulla entre inmensos árboles,
Sombras adornan la belleza del espectáculo,
Mi alma descansa plácida en una gota de rocío.

Libertad que todo hombre con esperanzas añora,
Sueños y fantasías de niños hechos duendes,
Sobre un lecho de hojas descansan mis pensamientos,
Hoy me siento libre entre frescas montañas verdes.

Compartí, no seas paco