Todos en la vida, por más perdedores que fuimos, tuvimos un grupo de amigos, y dentro del mismo encontramos al que lo escupieron y le enseñaron todo en la vida antes de nacer. Osea, un fachero.

Definir que es “fachero” resulta más complejo de lo que parece, porque no es solo ser lindo o pintón, sino es ser lindo – pintón – carismático – buen orador. Y fíjense que en ningún momento nombre la plata como condición.

Y claro, todos tuvimos el pibe en nuestro grupo. Un frío corporal que recorre el pecho y la espalda nos atacan cuando vemos que se va con la más linda del boliche, pero enceguecernos en eso nos priva de aprovechar bastas oportunidades a las cuales podemos acceder y no nos damos cuenta. Y eso es solo un ejemplo que se nos puede presentar en la vida.

“El pibe carnada”

En la salida, el pibe fachero sabe que seguro segurísimo la va poner al final de la noche (distinto del pibe cari – lindo que atrae chicas hasta que larga su primer pseudo frase y salen espantadas). ¿Cuál es la mejor parte de todo esto? Que tu amigo fachero, seguramente levantó a una linda chica que está dentro de un grupo de amigas que de las cuales hay una o dos que interiormente saben que tiene pocas chances de levantar y quizás en este momento estén escribiendo una nota que se titula “Beneficios de tener en el grupo de amigas a la más linda del boliche”. Ahí es donde estrás en acción. Claro campeón, la entrada ya la tenés y es hora de explotar tu curso de “Lo que las chicas les gusta escuchar” y garantizado que por lo menos un teléfono sacás.

“El pibe entrador”

¿Cómo caerle bien a la gente? Fácil, intentá que no te conozcan. Pero cuando trabajás en un ámbito en el cuál tenés que relacionarte, vender y convencer a personas quienes la última felicidad la tuvieron cuando vieron caer a un indigente a la acequia, lo ideal es tener a un fachero entrador. Perfecto, les cae bien de entrada, los convence de comprar el último cd de David Guetta en plena pista principal del Ingeniero Giagnoni, y no solo eso, sino que te asegurás que pagan onda y están listos para entregarte dinero asegurado a cambio de cómodos servicios prestados.

“El bajón”

Asegurate de una cosa: jamás salir relativamente bien en una foto si el bien – parido pintado al óleo está en esa foto. ¿Qué es lo bueno? Que si estás con dos o más, no vas a ser el único que se vea como adolescente fumador de paco al lado de él.

“Sobre gustos…”

El paso de los años te demostrarán que la ley del embudo probablemente se haga factible no solo con las mujeres, sino con los hombres. Transcurrió el tiempo y lo ves, ahí, al fachero de la escuela, club facultad o trabajo, de la mano muy enamorado con una mina más fea que patada en la pera. ¿Cómo puede ser posible? Quizás, porque después de tanto andar, se den cuenta que la belleza no pasa por lo exterior, sino por la magia interna (eso o que la chupa bastante bien).

 

Compartí, no seas paco