Hay solo dos posibilidades: ser un pajero como sujeto, o ser objeto de otro pajero. Con “pajero” no me refiero al acto onanista de la autosatisfacción, sino a la actitud de ser un personaje despreciable del cortejo, un denso, un pesado, un cansador… un pajero.

Están siempre en Happn, en la parada del colectivo, en el entierro de un familiar. No discriminan ninguna situación y cada día se propagan más. El facilismo techno-sexual que se despliega en las aplicaciones de los smartphones y la viralización recurrente de la cola de Sol Pérez fomentan un desarrollo sin precedentes de este fenómeno de antaño. Disfrazados de poetas, capo-cómicos, relacionistas públicos, feministas o cual título se ajuste mejor con el momento, se presentan como un virus atómico que nunca cesa de seguir intentando.

Dejo a continuación algunos de los casos con los que solemos cruzarnos en nuestra rutina diaria.

GESTOR SEXUAL (ONLINE)

Involucra todas las plataformas y redes sociales existentes. Es religioso, poco espontáneo, metódico y estructurado. Un trabajador insaciable que no goza de francos ni domingos. A las 8:00 mientras desayuna con tostadas, agrega amigas en común a Facebook, para luego en la merienda de las 11:00, derivar a quienes aceptaron su invitación a que lo sigan también por Instagram. Su estilo es inclusivo, todos los días un poco. Tres me gusta para Natalia, un me encanta en una foto vieja de Gimena y un inbox para Sofía. Suele tener un nombre distinto para cada aplicación a modo de disimular su reiteración. Pablitox en Tinder, pablink182 en msn y HolasoyPablo en los grupos de solos y solas.

ESTRATEGA

Es frío, obsesivo y detallista. Tiene especulado la cantidad de cerveza que ingirió la dama para deducir su estado de ebriedad y su retención de líquido. Es un ingeniero del confort femenino. Tiene todo calculado y predeterminado, desde la elección del plato principal hasta la posición sexual que piensa practicar. Desarrolló un extenso bagaje cultural en función del total de las comedias románticas de Hollywood para contrarrestar cualquier silencio incómodo que pueda presentarse. Casi nunca falla a corto plazo, pero es incapaz de proyectarse en el tiempo con una sola persona.

MIEDOSO & ARREPENTIDO

A diferencia de los dos anteriores, este no recae en el universo mujeriego. Enfoca su atención en una sola mujer. Es una cebollita de todos sus impulsos. La mira, pero baja la cabeza cuando ella también lo hace, le baila pero con distancia y le habla solo en el momento que la mujer se retira. Ahí es cuando el discurso artificial fracasa rotundamente. No la pone casi nunca.

COOL

Siempre está en la fiestita con una sonrisa plastificada permanente, elevando el nivel de habitación de los sims que lo rodean. Es simpático y generoso al comienzo, e insoportable el resto de la noche. Utiliza continuamente términos como: “musiquita”, “Bebiiita”, “Dale mono”, “Dale perro”, “Richie Hawtin me la re sube”. Puede ser que este pajero anónimo use barba candado, de ser así su performance es aún más detestable.

FILÓSOFO POCO PRÁCTICO

Su ilustración intelectual puede volverse densa y aburrida a los pocos minutos de la cita. El mayor problema se presenta en su abstracción y poca capacidad de síntesis, lo que paradójicamente anula su poder de concretar. Suele citar autores muy lúcidos y destaca uno que otro comentario interesante, pero es incapaz de desprender un corpiño, si no es desde atrás y con la luz encendida. Es posible que sea vegano.

MONOTRIBUTISTA DEL AMOR

Tiene una enorme dificultad para estabilizarse en una relación de dependencia. Las mujeres al igual que los cheques tienen vencimiento mensual en su facturero vital. Por más contador o psicólogo amigo que tenga su situación emocional siempre es impositiva. Es mujeriego por defecto. En invierno es vulnerable a los ataques de pánico.

BOLICHERO ESTÁNDAR

Es la cucaracha que nunca se extingue. Atraviesa toda diversidad de edad, clase social y lugar geográfico. Son como un clan. Se puede reconocer a un bolichero estándar a la legua. Tienen un fernet en una mano y un pucho en la otra. Habla gritando al oído y escupiendo el cuello. Es el mismo atrofiado que en la matinée hacía maratones de culos, solo que ahora agarra sutilmente el cabello de cual mujer o elfo pase a su lado. Cuando suena Ricky Martin es posible que imite sus pasos y caritas.

FEMINISTA

Utiliza la bandera antipatriarcal como sistema de filtro. Es normal que tenga aliento a mateína y que milite en alguna universidad pública. Fiel incentivador del tetazo y cualquier manifestación sexual de la mujer. Es la segunda edición del amigo gay y comprensible en su estado más lácteo. Es normal que este sujeto maneje perfiles falsos en las redes sociales para poder consumir lo que genuinamente desea sin que nadie lo sepa.

ROLLINGA CONSERVADOR

Si bien la desilusión de la pérgola de la peatonal y la mayoría de edad parece haberlo excluido del sistema, el ser del morral de intoxicados continúa latente y su mercado sigue siendo la Plaza Independencia y la Galería Caracol. A veces es posible encontrarlo con una rollinguita divina y te querés matar. Su semental léxico se limita a las siguientes terminaciones: “tuca”, “libertad para callejeros”, “cajetilla”, “vino en cartón”, “Schneider retornable”, “pancho”, “el lujo es vulgaridad”.

THE DOPE SHOW

Este pajero es inestable y por momentos, de buen uso instrumental. Su enunciación se basa en explicar cuan drogado está, que estupefaciente consumió y cuánto de ello le queda. Por lo tanto la única herramienta lúdica de seducción que tiene a su alcance recae en la invitación abierta a inhalar e ingerir cualquier sustancia amarga. Suele tener problemas de erección y tartamudez.

AMIGO COMPUNGIDO

Este sujeto no es más que la resaca del amigo con derecho que nunca pudo ser. Dice poco y abraza mucho. Se presenta normalmente en las rupturas amorosas y dependiendo de su perversión, en los duelos y despedidas. No suele ser muy efectivo pero puede ser letal cuando utiliza su arma secreta, el consumo desmedido de alcohol con la víctima. Es ahí donde aprovecha el frenesí y la nebulosa confusión para deslizar sus colmillos sobre el cuello de la desafortunada.

Su poca eficiencia, carencia de dignidad y envidia hacia el prójimo lo posiciona como el más infeliz entre todos los pajeros anónimos.

SEXY DADDY

Su capital genuino es su hijo/a bebe. Y por ello se lanzará a cual maestra, madre divorciada, trabajadora social, o profesora de gimnasia se interponga en su camino. Suele subir entre 3 y 5 fotos diarias a las redes con algún filtro beauty y su cara sobre la de su hijo/a. Es frecuente que a la ilustración se acompañe con alguna frase de Pablo Neruda o Jodorowsky que jamás entenderá. Es un eterno Guillermo Francella de la B y el terror de las reuniones de padres.

MULTIFACÉTICO EGOCÉNTRICO Y TALENTOSO

Posee un dominio abusivo de sus competencias lingüísticas, transformando cualquier posibilidad de diálogo en un monólogo reiterativo. Tiene siempre una respuesta correcta para toda situación posible. Sus relatos suelen ser mentiras genéricas o exageraciones distorsionadas. Son profesionales en naturalizar la fantasía. Persona seria y moralmente productiva. Su ansiedad y complejo de inferioridad lo coloca entre los más detestables. Suelen tener cierto acento porteño y lentes de sol.

ALBAÑIL EN CONSTRUCIÓN

Poco que decir de este parásito del maquillaje, al cual todas temen. Es sin duda es el rótulo más característico de todo pajero anónimo. Su incapacidad de reflexión por el consumo accidental de cal y cemento lo deja alienado de cualquier situación relacional con una mujer. Un censo mundial realizado por el equipo de investigadores de la universidad de Oxford – California verificó que no se registra ningún caso exitoso en el acoso callejero mundial. No obstante estos participantes continúan apostando entre tuca y tuca con algún nuevo piropo que contenga terminaciones como: “hasta quedarme seco”, “embarrarle el queso” o “mátame a pedos”.

Compartí, no seas paco