Los tatuajes realistas son, a mi parecer, los más complejos de hacer, los más difíciles y los más bellos. El tatuador se juega su suerte en este trabajo, ya que un mínimo error puede desfigurar el rostro de lo que se pretende tatuar. Solo los más expertos se animan a este estilo y muy pocos en el mundo logran el resultado perfecto. Acá te dejo 10 ejemplos de esta maravilla de arte llevado a la piel.

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