¿Quién no soñó alguna vez con ser como alguno de sus padres? ¿Quién no se puso, en su infancia, los zapatos de mamá o fingió que se afeitaba como papá? Esta nota va dedicada a todos los padres (No necesariamente de sexo masculino) en su día, pero particularmente a uno muy especial que cumple años hoy… ¡Mi viejo!

Desde muy chica, el Señor Padre (Así lo llamo yo), me inculcó el amor por The Beatles y la buena música, me ayudó a dar mis primeros pasos en el deporte y, sobre todo, me enseñó los valores que hoy me hacen la persona que soy.

Muchos papás hoy no están, por lo tanto, el rol paterno lo cumplen las madres, a las cuales hay que resaltarles el valor y la dedicación que tuvieron y tienen para cuidar y criar a sus hijos, porque la valentía y el esfuerzo van más allá de cualquier cosa y, cuando hay amor de por medio, uno se arriesga a todo.

Un ejemplo es la mamá de Nerina, que me escribió diciendo que su mamá le dejó unos valores de oro, o Sofía que comentaba lo luchadora y laburadora que es, siempre inculcando el amor a la familia.

Hay padres de corazón también, que no importa la sangre o el vínculo, criaron con amor, dedicación y se hicieron presentes en cada momento de la vida, como el tío abuelo de Vane, con el cual compartía charlas, caramelos “Media Hora”, los vasitos de anís con el frío y las tardes de rummy. O como Mayra, a la cual su tío crío con valores y aprendizajes inolvidables, le hacía las tostaditas con manteca y el té caliente cuando llegaba de la escuela.

Algunos padres nos reprochan y nos cagan a pedos, como le pasaba a Germán que lo recuerda con una frase como: “¿Me estás pidiendo permiso, o plata para salir?” y siempre alguien ligo una frase tipo: “Yo vagos no mantengo” o: “Si no estudias, laburas, pero acá siempre vas a hacer algo.”

Otros son más motivadores, como el padre de Nadya, que ve mucho potencial en ella y su hermano para lograr todo lo que se propongan, o Sofía que dice: “Aprendí de mi viejo a no ganarme nada de arriba, merecerme todo lo que quiero, laburar hasta cansarme y a ser alguien en la vida.”

Mi papá, en lo personal, es un ser muy especial… Es ese laburador incansable que todo lo que hizo, lo hizo con su esfuerzo y sin tener nada de arriba, luchando codo a codo con mi mamá para darnos lo mejor, nunca menospreciando, si no con humildad y templanza. Es esa persona que nunca se dio por vencido ni siquiera en los peores momentos, resiliente, autosuficiente y querida por mucha gente. A veces es impulsivo, yo también lo hago rabiar, y muchas otras quiere arreglar cosas de la casa y las termina dejando a medias o sin funcionar, pero después vuelve a arreglarlas y las deja como nuevas.

A todos los papás, de corazón, de sangre, solteros, viudos, jóvenes, viejos, cancheros, clásicos… Gracias, de todo corazón, por enseñarnos tantas cosas lindas en la vida, por ser nuestros super héroes, por salir al hospital cuando hervimos de fiebre, por enseñarnos a andar en bici sin rueditas, por soplarnos la raspadura cuando nos caíamos y llevarnos a la cama cuando nos dormíamos en el auto o en el sillón.

Pero a vos Señor Padre, gracias, porque seguís bancándome y motivándome a ser mejor persona, porque cuando me escuchas llorar me abrazas y me decís que todo va a estar bien, y, sobre todo, porque siempre nos tratas como si fuésemos reinas, TUS reinas.

¡FELÍZ DÍA DEL PADRE… Y FELIZ CUMPLE PAPÁ!

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