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¡Buenas, amigos melómanos y no tanto! Vengo a sumarme a esta campaña de contar la historia de una canción.

Elegí este tema en particular, porque siempre me pareció lo atípico a lo que hacía la banda más grande. Si bien siempre los Beatles estaban dispuestos a sorprendernos musicalmente, sin dudas con este tema se fueron mucho más allá. A su vez, tiene una historia tan oscura en sus anales, que es digna de ser contada.

Hoy los voy a llevar a Londres, allá por el ’68; donde los cuatro de Liverpool estaban ahora en los estudios EMI (si, así se llamaban los estudios Abbey Road antes de 1970) grabando su décimo álbum de estudio: The Beatles, más conocido como el Álbum Blanco.

Cuenta la leyenda que todo se originó por esa hermosa manía que tenía Paul McCartney de ir más allá de sus límites. Es por eso que un buen día se encontraba plácidamente leyendo una revista, donde se lo entrevistaba a Pete Townshend, guitarrista de los Who, el cual decía que la canción “I can see for miles” era –y cito-: “…el más estridente rock ‘n’ roll, la cosa más sucia que nunca se había hecho”. Obviamente Sir Paul no se iba a quedar en el molde, y se largó a componer la canción más ruidosa, más salvaje, más sucia y más escandalosa del rock hasta el momento ¿Por qué? Le preguntaron años más tarde. Porque “sería genial…y porque me gusta el ruido”, contestó. Era más que obvio que McCartney quería vencer a los Who en su propio juego.

Suficiente para que los fab four se instalaran durante todo 18 de Julio a zapar en tres acordes, al mejor estilo blues, pero con una progresión de armonías distorsionadas. Ese días lograron una grabación… ¡de 20 minutos! (grabación que permanece inédita) No fue sino hasta que en septiembre, tardaran dos días para componer la pieza final.

Las sesiones de grabaciones de Helter Skelter fueron pesadas, tediosas para los músicos (reflejo del McCartney exigente que se venía) al punto de que al final del tema Ringo tiró sus baquetas al aire y gritó “I got blisters on my fingers!” (Tengo ampollas en mis dedos). Si, esa es la frase que se escucha al final de la grabación. No, no está grabada de forma intencional.

Cuando Helter Skelter salió a la luz, la gente no la comprendía del todo. Fueron algunos puristas los que se animaron a teñirla de obra maestra, otros en cambio la defenestraron. Con el pasar de los años y la aparición de los nuevos estilos, se llegó a la deducción que los Beatles habían tocado la primer canción del Hard Rock, con fusiones de Heavy Metal y Punk Rock. Así de grandes eran.

La letra, el “Mensaje Oculto” y Charles Manson.

La letra de Helter Skelter es tan sencilla, que la interpretación se abre a todo debate. Helter Skelter (que llegó a la Argentina como “A troche y moche”) hace referencia a un tobogán de gran tamaño, que baja en espiral. Si bien las palabras en si no tienen una traducción, lo más justo sería decir que hace referencia al descontrol, al disfrutar al máximo. Claro ejemplo: la subida y la bajada de un tobogán. La letra también si se quiere interpretar por ese lado, se puede decir que tiene hasta un significado erótico. Otra gran parte de los oyentes, empezaron a hacer girar sus discos al revés, encontrando los siempre “mensajes satánicos” que nunca existen.

Por eso, la letra es tan sencilla que las interpretaciones son miles. Pero si hay una persona que llevó la interpretación al extremo, fue Charles Manson.

Les explico muy rápido, por si son extraterrestres, quien es Charles Manson: Este petiso norteamericano, se “consagró” como profeta diciendo que el Apocalipsis estaba cerca. Fue así que juntó a un par de personas en un rancho y se pusieron un nombre: “La Familia”. Manson creía que la canción Helter Skelter era un mensaje sobre una guerra racial que se avecinaba, y que iba a acabarlo todo.

Tardó dos años en persuadir a varios miembros de “La Familia” para perpetuar un acto que disminuiría la supuesta guerra racial: Proclamaba que los Beatles habían construido, a través de sus discos, una guía para el supuesto Apocalipsis. La solución que Manson encontró fue crear el mismo, junto a su “familia”, un álbum que también podría predecir los acontecimientos futuros. Se contactó con Terry Melcher, un productor musical, e hizo que toda la familia se preparar para la llegada del productor. Pero el productor nunca llegó.

La venganza de Manson no se hizo esperar: Convenció a varios de sus seguidores de que había que empezar a demostrar a los “negros” lo que Helter Skelter quería decir. Entonces así, sin él mover un dedo, se perpetuaron varias seguidillas de asesinatos en mano de un grupo de selectos de La Familia. El caso más conocido fue el de Sharon Tate, entonces esposa de Roman Polanski. La crueldad de los asesinatos le dieron para siempre la “fama” a Charles Manson y a su familia.

Hoy en día, decir Helter Skelter y no pensar en Charles Manson es casi imposible. Pero, más allá de este caso histórico, Helter Skelter es una canción altamente vanguardista, llena de energía acumulada, ruidosa y exacta como pocas; y tan novedosa en todos los sentidos que estaba completamente adelantada a su tiempo.

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