Sin dudas es la pregunta que todos los humanos nos hacemos, no tiene discusión, pero la pregunta es: ¿tiene una respuesta?

Ya ha llegado al punto de ser un arte, un arte satánico podríamos decir, que se ha ido perfeccionando con el correr de los años y tristemente para nosotros cada vez es más fácil que nos rompan la paciencia gracias a la tecnología. Claro ejemplo de esto “¿Quién es esa puta que te mando un mensaje?” caso de ellas, “¿quién es ese canchero de mierda que te escribe?” caso de ellos. “Es mi compañero de laburo Horacio… me está preguntando si cargué el cierre del día de ayer”.

Es común llegar a tu casa después de estar 12 horas laburando sin parar y que te digan “llegas tarde, ¿adonde estuviste?” como si viviésemos de joda, “¡estuve laburando para llegar a fin de mes tranquilo, hija del mismísimo demonio, para que no nos falte nada!”, “¿Aún te crees que con tu sueldo de charlatan de café alcanza?”

Y eso no es todo, te dicen que no haces nada cuando te pasas todo el fin de semana lavando la ropa, planchando, cortando el pasto o arreglando el techo que se te hizo pija con el granizo, haciendo fuerza como un burro o chivando como una desgraciada… pero la señorita / el señor no hace nada.

Si hay algo que es horrible es, en el caso de ellos, cuando el señor organiza juntadas en la casa y se cree que su pareja es su mamá, debiendo ordenar absolutamente todo lo que él y sus esbirros ensucian. O cuando confunde los roles y te pone en el lugar de “lavadora”, “organizadora”, “cocinera”, “empleada doméstica”, “doctora” y “máquina sexual” 24×7. En el caso de ellas es espantoso cuando te bañás y te cambias en 10 minutos para no llegar tarde a un cumpleaños y la señorita todavía está viendo si el vestido va con el color de las medias y quiere llevar algo distinto, no vaya a ser que la prima caiga del mismo color. Y ahí viene la peor parte, ¡agárrate! “¿Por qué me miras así? ¡ya se, me veo gorda! ¿no te gusta?”. ¡Pero me cago en satanás, vamos al cumpleaños de tu abuela no al del presidente de la nación, van a estar tus primos del campo, mujer! Con un jean y zapatillas estas bien loco, no rompas más los huevos.

Bueno, la pregunta es ¿Por qué? ¿Por qué rompen tanto los huevos/ovarios?

No existe un estudio que determine esto, así que voy a opinar libremente y a los cuatro vientos. No quiero que salten con que soy un feminazi o un machista opresor hijo del patriarcado, lo aclaro para que sepan.

Yo creo que hay un motivo, ya lo dijo Einstein “siempre que pasa algo hay un porque”, pero pienso que a él no le rompían las pelotas muy seguido y por eso resulto ser el físico más importante de la historia. El motivo por el cual las parejas te rompen las pelotas es ese, simplemente romper los huevos, estar en desacuerdo con todo lo que decimos y hacemos. Llevar la contra.

Y lo que nos preguntamos todos es ¿Qué ganan con esto? Y la respuesta es simple, tenernos re cagando, porque teniéndonos re cagando y cortitos de la correa pueden controlar, entre otras cosas, que no los engañemos, aunque ellas se calienten con tan solo escuchar a su amigo hablar, aunque ellos se maten a pajas en la ducha porque no levantan ni la tapa del inodoro y tuvieron la suerte de estar con alguien que los quiere.

Así que sean felices. Si tu pareja te rompe las pelotas es porque te quiere, si no te rompe las pelotas puede ser que te esté gorreando. Estén felices de que les rompan los ovarios, eso es señal de amor.

¿Y que consejos les doy para sobrellevarlo? No se pongan de novios y no se casen, no existe forma de evitar que la Marta o el Horacio les rompa los huevos, por eso tienen que ser solteros.

¡Todos los que son solteros como yo, levanten las manos!

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