También podes leer:

La historia de “Nothing compares 2 U”
La historia de “En el hospicio”
La historia de “Helter Sketler” | The Beatles
La historia de “Smoke on the water” | Deep Purple

Llega mi humilde aporte a esta sección. Previo a que lean, quiero comentar que todo lo que voy a escribirles es un simple resumen del maravilloso libro “La Marcha Peronista” de Jorge Llistosella, el cuál recomiendo que lean para conocer la cantidad abrumadora de vericuetos, bifurcaciones y chamullos sobre la legendaria marcha.

El principio

Todo arranca en 1949, cuando Hugo del Carril, desarrollando su vocación como director de cine, le pide a Eva Perón que gestione el celuloide que necesitaba para poder completar un film. Ella se lo concede. Cuando Hugo se está por ir, Eva le comenta que hace poco le llegó la letra y música de una marcha que “quedaría muy linda en su voz”. Así fue como se encontraron la marcha y el cantor.

“Mi papá se sintió, ante el pedido de Eva Perón, comprometido para grabar la marcha, pero cuando empezó a leer la letra que le había dado ella, vio que había cosas que no coincidían con lo que Perón estaba generando en en pueblo, en la masa. Y, aparte, no tenía buena rima. Entonces, como estaba muy acostumbrado a hacerlo, también cambió esa letra”. Cuenta Hugo Miguel, el hijo de Hugo.

“Es muy lánguida. La voy a cantar con un ritmo más marcial” le había comentado Hugo a su guitarrista Domingo Laine.

El 17 de octubre de 1949, considerado como “El día de la lealtad Peronista”, desde el balcón de la Casa Rosada se estrena “Los Muchachos Peronistas”… ese día comenzó la leyenda de esta apasionante marcha militante. El disco que se reprodujo había sido grabado en los estudios de RCA Víctor el viernes 8 de octubre de 1949 por Hugo del Carril y los músicos de la Asociación de Profesorado Orquestal, dirigidos por Domingo Marafiotti.

La letra

El primero en atribuirse la letra fue el doctor Oscar Ivanissevich, quién dijo que en 1947 su amigo Guillermo De Prisco (trabajador gráfico) le acercó “una tonada que él me dijo que era la marcha de Los Gráficos Peronistas”. El médico cuenta que el 24 de septiembre de 1948, al enterarse de un presunto atentado contra la vida del general Perón y su esposa, “la tonada y los versos volvieron a mi mente y me fue fácil escribir varias estrofas”.

Los Gráficos Peronistas había sido cantada públicamente por primera vez cuatro meses antes, el 2 de mayo de 1948 en el Teatro Colón por obreros gráficos y en agasajo a Evita. La marcha tenía con exactitud la música de “Los Muchachos Peronistas” y su letra decía más o menos así…

Los Gráficos Peronistas (1948)

Los graficos Peronistas
todos unidos triunfaremos
y al mismo tiempo daremos
un hurra de corazón:
¡Viva Perón! ¡Viva Perón!

Por ese gran argentino
que se supo conquistar
a la gran masa del pueblo
combatiendo el capital.

Perón, Perón, que grande sos
Mi general, cuanto valés
Perón, Perón, que grande sos,
sos el primer trabajador.

En resumidas cuentas “las correcciones” de Hugo del Carril y “la creatividad” de Ivanissevich son bastantes escuetas o prácticamente nulas. Aunque es cierto que el médico escribió cuatro estrofas que Del Carril incluyó en la versión original; la estrofa de “los principios sociales”, la del “gran argentino”, la de “imitemos el ejemplo” y la de “la Argentina grandes”.

Entonces, la letra había sido escrita… ¿pero por quién?

Salvador Patitucci, obrero gráfico de la Editorial Atlántida que tuvo como compañeros a De Prisco, Rafaél Lauría y Enrique Ordera, cuanta que “en mil nueve cuarenta y pico” Lauría les pregunta si quieren formar parte de una murga chiquita que tenía para el carnaval, se llamaba Los Locos de la Boca. Cuenta que Ordera era allegado a Evita y un día dijo “tengo ganas de decirle a la Eva Duarte que la canción de los gráficos es muy pegadiza”. Patitucci le respondió “sí, pero no es de los gráficos: es de la murga”. Entonces Ordera contestó “yo no le voy a decir nada a la Eva que es de la murga. Le digo que es de los gráficos y chau”.

Días después estaban en el despacho de Eva tarareándole la canción. A Eva le gustó, entonces le pidió a De Prisco que arreglase todo para que los muchachos de La Boca no se enojen y digan que se la sacaron a ellos. Tiempo después estaba Estanislao Villafañe, encargado de la murga, frente a Eva para decirle que no había ningún inconveniente de usar la marcha.

Patitucci no recordaba quién había hecho la música, pero cuenta que cuando apareció Ivanissevich, diciendo que la había compuesto él, los muchachos lo increparon, a lo que respondió diciendo “yo tengo un título, conviene que me pongan a mí como autor”… y Ordera le hizo caso.

Ordera sabía que la letra la había hecho Rafael Lauría, pero dijo “vamos a ponerlo al doctor, que es más importante”. Lauría nunca más le dirigió la palabra.

Pero la inspiración de Lauría puede que no haya sido totalmente genuina… ya que en enero de 1931 existía una marcha llamada Barracas Juniors que era entonada por los hinchas del Club Atlético Barracas Juniors y decía así:

Barracas Juniors (1931)

Vengan muchachos y unidos
todos juntos cantaremos
y al mismo tiempo daremos
un hurra de corazón.

Por estos bravos muchachos
que lucharon con fervor
por defender los colores
de esta hermosa institución.

La institución barraqueña,
escuela de campeones
que año tras año, sin tregua
lucharon como leones.

Y hoy gritamos muy contentos,
llenos de honda emoción,
viva el Club Barracas Juniors
y su Intermedia campeón.

Dante González, viejo socio del Club Atlético Barracas Juniors, dijo en un programa de televisión que Juan Mufarrich alias “el turco” le había pedido que se estudie la letra para cantarla en los partidos. Dijo que Juan Raimundo Streiff alias “el alemán” era el bandoneonista que le había puesto música a la letra. Esto no es solo contado por la tradición del club, ya que no existe antecedente alguno para el texto que “el turco” hizo imprimir en un programa de La Gran Velada Teatral organizada por el conjunto artístico “Humor y Arte” en el Teatro Roma el jueves 5 de febrero de 1931. El la contratapa del programa aparece “dedicado con todo cariño a la muchachada del Club Atlético Barracas Juniors” el texto de la marcha Barracas Juniors.

Al pié dice “Música: Juan Streiff. Letra: Juan Mufarrich”, curiosamente en el programa guardado por “el turco” la mención a “el alemán” está tachada por él mismo… quiere decir la que música venía de otro lado.

Pero quizás Mufarrich haya hecho lo mismo que Streiff, ya que Vicente Dellosso, viejo socio del club, quién salía para los carnavales en una comparsa llamada “Loquitos de Verano”, asegura que “el turco” era miembro de la comparsa y que la canción la había traído Juan Facio, wing derecho del equipo, para que la cantaran. Facio, además de jugador, cantaba junto a sus dos hermanos. “No digo que él la haya hecho, la empezó a cantar un día que ganó Barrancas Juniors y después la cantábamos todos”. Y esto fue antes de 1930.

Conclusión: la letra original puede ser de Juan Facio, formalizada por Juan Mufarrich para el Club Atlético Barracas Juniors. Luego adaptada por Rafael Lauría, primero para la editorial, luego para el peronismo. El doctor Oscar Ivanissevich le sumó algunos párrafos y finalmente Hugo Del Carril la terminó de pulir.

La música

Eva Perón conocía la música desde siete años antes de la charla con Hugo Del Carril. En 1941, el bandoneonista José Manuel Figueroa y el letrista Atiliano Ortega Sanz, registran en SADAIC un valsecito llamado “La Calandria Ciega” (número de registro 54.538). La Calandria Ciega tiene sus 32 compases iniciales similares a una música que ya había sido compuesta… por ninguno de ellos dos. Pero lo importante en este punto es que Eva ya conocía la canción.

La Calandria Ciega fue una obra de teatro que presentada en 1942, en la que Eva hacía el papel de “Alcira”. La marcha era la introducción de la obra. Como dijimos, “El Alemán” está descartado… por el propio “autor original” de la letra. Entonces, la música había sido compuesta… ¿pero por quién?

El cuñado de Lauría, Enrique Schenone, quién trabajaba junto a él en la Editorial Atlántida, cuenta que la música era de una comparsa llamada “El Rosedal”.

Misteriosamente, ni Streiff, ni sus hijos y nietos quisieron registrar la marcha. Entonces aparece en escena María Angélica Burlando, hija de Esteban Santiago Burlando, quién fue tesorero del Club Atlético Barranca Juniors.

Ella asegura que Streiff no registró la marcha porque no era de él, sino de “unos turcos que tenían una comparsa en la calle Patricios”… justamente donde estaba la comparsa “El Rosedal”. A los muchachos de la comparsa no les molestaba que el club la hubiese hecho propia, esto era vox populi, por eso Streiff no podía cometer la caradurez de registrarla como propia… por eso Mufarrich lo tachó.

Eduardo Giorlandini, abogado e historiador, en sus notas para la revista Tango y Lunfardo, aseguró que el autor de la música original era Vicente Cóppola. Cóppola era uno de los tres autores de marchas de la comparsa “El Rosedal”. Vicente Delloso recuerda que Cóppola era letrista de la murga e incluso Rubén Lauría, hijo de Rafael, informó: “Mi papa me dijo que la música la había hecho Cóppola. Y, cuando yo era chico, en Barracas todos lo decían”

Finalmente vamos al testimonio del propio Cóppola, entrevistado por Alberto Condenanza el 11 de diciembre de 1981 para la revista “Tal Cual”:

“Escribí en 1928 esa marcha, que fue originalmente compuesta para la Agrupación Recreativa El Rosedal. Como nos hacía falta una marcha para la comparsa, un día yo me puse con el bandoneón y saqué esas cuatro notas. La hice lo más fácil posible porque la mayoría de los bandoneonistas tocaban de oído y mis conocimientos musicales tambiér eran bastante limitados (…) En aquel momento no la registré porque se trataba de cuatro notas locas (…) Oportunamente hice trámites en SADAIC, incluso me atendió Catulo Castillo, tengo documentación firmada por él donde me dice que se iniciará un expediente con todas las pruebas que yo he presentado. No obstante, hasta ahora SADAIC no me ha reconocido los derechos por la música de Los Muchachos Peronistas, del mismo modo que no le ha reconocdio a Rafael Lauría los derechos sobre la letra”

Cóppola murió sin conseguir el reconocimiento burocrático como autor musical de una marcha que haría historia.

Conclusión: la música original (versión murguera) es de Vicente Cóppola, utilizada por Juan Streiff, plagiada y registrada por José Manuel Figueroa y Atiliano Ortega Sanz y marcializada por Hugo del Carril.

Compartí, no seas paco