Bueno chicos, coger es algo mucho muy divertido, pero como todo en la vida, nada es completamente bueno ni completamente malo. Y cuando uno garcha tiene que cuidarse, le guste o no.

Sí, te guste o no, te tenés que cuidar, porque por ahí a vos te chupa un huevo lo que te pase a vos y a tu cuerpo, pero tampoco corresponde andar por la vida cagando y enfermando a otras personas; y digamos que si te contagiás algo no vas a quedarte sin ponerla por el resto de tu vida, así que cuidarte no implica sólo cuidarte a vos, sino también al resto de las personas que te querés garchar en un futuro.

Antes de seguir, aclaro que soy profesional de la salud, así que les voy a dar información certera (les tiro la posta), también voy a intentar refutar mitos y boludeces que suelen creerse en torno a los diferentes temas, pero como soy re copada les voy a escribir sin códigos de lenguaje profesional.

También aclaro, que lo que les voy a escribir es meramente orientativo, de ninguna manera esto reemplaza una visita personal con un profesional de la salud, ni en tema de diagnóstico ni de tratamiento.

A lo largo de un par de notas voy a ir explicándoles con manzanitas, de la forma más simple y clara que pueda, de qué nos tenemos que cuidar y cómo.

En esta primera parte les dejo algunas enfermedades muy comunes que nos pueden llegar a agarrar en donde más nos duele, empezamos…

VULVOVAGINITIS

Suena muy simpático pero no lo es, es cuando la zona genital femenina se inflama y puede ser por varias cosas.

Una de las causas y la más común es un desequilibrio en la “flora habitual”. La flora habitual es un conjunto de bacterias y hongos que habitan en nuestro cuerpo y en nuestra vagina y que es normal que estén ahí, pero a veces estos bichitos se descontrolan y aparecen ciertas infecciones. Esto significa que cuando tenemos una infección en la vagina NO SIEMPRE es de contagio sexual, algo que muchas veces si estás en pareja le vas a tener que explicar a tu novio/marido/amante, para que sepa que no lo estás engañando.

Tener flujo no es normal, ya que por lo general el flujo aparece cuando hay una infección; si es muy abundante, si tiene mal olor u olor a pescado (el olor a pescado por más de que se lo asocie así en todo el mundo, no es el olor normal de la vagina), o si el flujo te hace picar; andá a un ginecólogo. Otros síntomas además del flujo pueden ser: inflamación y dolor en la zona, dolor mientras tenés relaciones sexuales o incluso molestias al orinar.

Por lo general el ginecólogo te va a dar óvulos (*), que traen varias drogas combinadas y te matan todos los bichos que puedan llegar a haber, esto casi siempre sirve, pero si después de ponerte los óvulos volvés a tener flujo repetidamente y te siguen dando estos combinados, mejor consultá con un ginecólogo que vea exactamente a qué se debe tu flujo y que te dé una medicación más específica. También te pueden recetar medicamentos orales en lugar de óvulos, o ambas cosas.

En el caso de que tengas una vulvovaginitis que sí sea de transmisión sexual es recomendable que también le den tratamiento a tu pareja, el tratamiento para el hombre es con pastillas/comprimidos orales, o sea que los tiene que tomar por boca (ellos no usan óvulos ni nada que se le parezca). En el caso de que tengas una pareja estable, también puede ser necesario que le expliques que no lo engañaste, si no que por lo general, el bichito que a vos te produjo síntomas, a los hombres no les produce nada, pero es importante que él se tome los medicamentos para no volver a contagiarte.

(*) Los óvulos son medicamentos que tienen forma de “pastillas” pero que se colocan en la vagina; no se toman por la boca nunca (aclaro porque ha habido casos). Para colocarlos previamente te tenés que lavar bien las manos y mejor si te cortás las uñas. Se colocan como un tampón: bien en el fondo de la vagina. Te volvés a lavar las manos y te acostás mínimo un par de horitas para que haga efecto. En cuanto a la cantidad de óvulos o cuándo colocarlos, es importante que respetes lo que el ginecólogo te indique y que mientras estés en tratamiento no coloques nada más adentro de tu vagina (tampones, dedos, agua, semen, pitos blancos, negros o de colores). O sea que no debés tener sexo vaginal mientras te estés poniendo óvulos.

Otra recomendación: si bien los óvulos suelen ser de venta libre, son un medicamento, que como todos, tienen indicaciones y contraindicaciones así que NO TE AUTOMEDIQUES, si tenés dudas sobre si los necesitás o no, consultá a un profesional.

CLAMIDIA Y GONORREA

Estas infecciones en la mujer dan síntomas similares a los de la vulvovaginitis, aunque también puede haber sangrados fuera de la menstruación y mayor dolor. En el hombre suelen producir inflamación en la zona, dolores o molestias y a veces una secreción en el pene (como flujo).

La infección también se puede dar en ambos sexos en el ano, aún si no ha habido sexo anal y producir síntomas en esa zona, como picazón, inflamación, dolor, sangrado, etc.

Estas enfermedades se tratan con medicamentos orales y se curan, pero es importante ir al ginecólogo o urólogo en el caso de los hombres, apenas aparezcan los síntomas. Ya que si las dejamos progresar pueden llegar a ser graves o a aumentarnos el riesgo de tener enfermedades peores.

HERPES

Esto del herpes suele ser muy tabú todavía, así que me pareció importante aclarar que hay una clase de herpes que sale en la cara, por lo general alrededor de la boca o la nariz, que NO ES DE CONTAGIO SEXUAL. Se forma como una ampolla o llaga que pica, arde y duele como la concha de la lora. Esta ampolla después se “revienta” y se ve como el orto. Si te tocás la llaga por ejemplo en la boca, y después te tocás la nariz o el ojo, te autocontagiás y te pueden salir más ampollas, por eso es importante no tocarse el herpes o lavarse bien las manos todo el tiempo para no seguir contagiándote más. Este herpes que sale en la cara suele aparecer en personas que han tenido varicela, es el mismo virus que siempre queda inactivo alojado en el cuerpo y vuelve a salir en forma de herpes. Mientras esté la llaga (ampolla) activa podés contagiar a otras personas por contacto directo (por ejemplo un beso).

Hay otro herpes que sale en los genitales y es también una llaga con los mismos síntomas, sólo que aparece ahí abajo (y me refiero “ahí abajo”), y por lo tanto, se puede contagiar en un contacto sexual. Si te aparece uno, andá al médico que seguro te da una cremita para que uses hasta que se te vaya, aunque puede volver a salir, pero igual que el herpes de la cara, sólo se contagia cuando está la ampolla activa, cuando desaparece ya no hay problema.

Bueno chicos, siendo viernes a la noche termino de escribirles por ahora, de salir y coger ni hablamos, se las sigo en otra nota. Cuídense.

Escrito por “Dígame Licenciada” para la sección:

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