La pregunta fue sencilla y dirigida para el público masculino: ¿con cuál se quedan? La misma fue escrita en un estado y tenía en los comentarios las respuestas, donde los lectores debían darle “me gusta” a una sola opción sin comentario alguno.

En mi muro votaron 151 personas, los resultados fueron estos:

  • La intelectual 42%
  • La linda 26%
  • La que le encanta coger 25%
  • La millonaria 7%

En la Fan Page de El mendolotudo votaron 267, los resultados fueron estos:

  • La intelectual 44%
  • La que le encanta coger 28%
  • La linda 20%
  • La millonaria 8%

Conclusión:

Anticipadamente percibo la diferencia en la participación masculina respecto a la femenina, en total votaron 418 hombres contra 945 mujeres. 56% menos de interés. Esto creo que significa que el hombre tiende menos a proyectar parejas futuras o ideales, sino que se va acomodando a las oportunidades que tiene a su alcance. ¿Será quizás que la mujer, como hembra, lleva en su sangre la genética evolutiva la selección natural y la mantención de la raza y se ve más interesada en las proyecciones que el macho que solo desea vivir el presente? Es para pensar…

Como en el caso de la mujer, lleva la delantera la elección del intelecto, un promedio de 43%, esto quiere decir que 4 de cada 10 mendocinos prefieren una mujer con quién compartir más cosas que la cama. Pero, a diferencia de la mujer, la sumatoria de los aspectos sexuales primitivos (la belleza y la adicción al sexo) superan la elección del intelecto, promediando el 50% de las elecciones. Esto quiere decir que la mitad de los mendocinos eligen con la cabeza inferior antes que la superior. Prefieren lo físico a lo intelectual.

Muy por debajo está la elección de la comodidad económica, la cuál no supera el 8%. O sea, que menos de 1 de cada 10 mendocinos padece el “efecto Wanda”.

En definitiva, el mendocino no busca estabilidad económica en una pareja (la mendocina tampoco), sino que prefieren el placer físico y el intelecto. Del 50% de los que prefieren lo primitivo, el 25% está orientado a lo sexual, lo cuál evidencia la tendencia masculina a querer ponerla de manera permanente.

¿Porqué el porcentaje sexual supera al intelectual?, ¿Será que los hombres no buscan superación emotiva en la pareja?, ¿será que no proyectan relaciones a largo plazo donde compartir cuestiones más profundas? ¿donde encuentra reparo ese 50% a la necesidad de comunión de pareja? Para pensar…

Lee los resultados de ellas.

Compartí, no seas paco