Todo comenzó este lunes con el eclipse lunar que tuvo lugar en el hemisferio norte de nuestro querido planeta. Muchos no se enteraron que de acá no se podía ver, salieron como nabos a mirar el cielo desde sus patios y terrazas para darse cuenta media hora más tarde de que no pasaba nada, ni iba a pasar, porque de acá no se iba a ver pero nadie se tomó el trabajo de avisarme avisarle a mis amigos.

El fenómeno astrofísico pasó dejando obnubilada a la comunidad científica, también a los simples mortales trayendo la noche en pleno día y a mí pensando que cuando esto pasaba en la antigüedad se pegaban altos cagazos que devenían en las más descabelladas historias y tragedias.

Nosotros como seres evolucionados, que aprendimos de nuestro pasado y que nos afirmamos en las verdades científicas jamás haríamos una cosa semejante.

Pasaron  los días y el grupo de WhatsApp se llenó de fotos de mis contactos parando un escobillón, haciéndolo llamar el  “escobillón challenge”. Mis primeras aproximaciones al hecho fueron que algo raro estaba pasando y sobre todo que debía buscarme amigos con trabajo.

Me dispuse a investigar y me zambullí de cabeza en el universo más fidedigno de información que hay… internet claramente.

Los medios masivos de comunicación aseguraban que el divertido fenómeno era adjudicado a la reciente superposición y proximidad de los astros en el cielo, que modificó levemente la atmósfera y nuestra gravedad equilibrando rápidamente nuestro elemento de limpieza.

Considerando que todo lo malo en las películas pasa o arranca en Estados Unidos, es raro que no haya ocurrido una catástrofe o una tragedia aún, se ve que la astrofísica estaba de buen humor y sólo le pintó el escobillón, lindo lío si pasaba con los lampazos ¿no? Son todos vivos, muy hábiles ¿por qué no equilibran un plumero? Ahí los quiero ver…

De todas maneras esta explicación no fue suficiente para mí, tomé coraje y me introduje a la “deep web”, después de perder dos horas en el porno más raro que he visto, encontré que esta atrás de todo esto, mis miedos estaban fundamentados.

Fuerzas ajenas a nuestro planeta, más allá de nuestro entendimiento eran las responsables, claro que sí… reptilianos.

¿Cómo no nos dimos cuenta? Esos seres extraterrestres que hace siglos intentan conquistarnos desde las sombras están usando los escobillones para sus malévolos planes.

¿No lo ven? Cada vez que alguien para uno de estos dispositivos limpiadores de suelos y telarañas están comunicando información a su planeta: la base de plástico como cable a tierra y el mango como antena parabólica interestelar ¿no es obvio?

Advertidos están de que este reto es el principio de la dominación terrestre por parte de estos humanoides con forma de reptil, que hace rato pululan escondidos, entre nosotros.

Soy Pauli Pietra, buenas noches y sigan mirando al ciego…digo al cielo.


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