Allí esta, ella.. con su largo cabello y su flequillo rolinga, tan libre y única.

Aquí estoy yo, Alicia a mis 25 años mirando a una mujer con deseo e intentando convencerme de que no es así. Durante mi vida he tenido varias relaciones con hombres, con los cuales no me fue muy bien o simplemente sin paciencia me cansaba, “no era lo que buscaba” me decía, que frase tan chota.

Lucia es mi amiga, la conocí hace poco mas de un año, somos confidentes, compañeras de salidas, una hermana, como dice ella. Nos contamos todo, relaciones amorosas, giras, hasta la ropa interior que tenemos. Pero hay algo que no le puedo contar, lo que me sucede al mirarla. Mirar eso labios carnosos, ojos dulces y picaros, su tan linda cola ¡y esos pechos!.. Woo la primera vez que me excito mirando a una mujer, sus lindas curvas rellenas, sin ningún prejuicio que le importe se muestra al mundo, su libertad y personalidad al expresarse, es única.

Fuimos a una fiesta, este sábado que paso. Lo tenia todo, un descontrol total, tragos del que pidieras, y lo que quisieras fumar. En un momento veo un chico queriendo propasarse con Lucia, ella lo empuja y él insiste, ahí fui yo a quererla defender. Otro idiota mas creyendo que tiene el poder sobre cualquier mujer por tan sólo ser él.

Lucia me agarra la mano y nos vamos, la acompaño hasta su casa porque su estado era fatal y el mío no era de lo mejor. No se como, en que momento, ¡la bese! Bese sus ricos labios carnosos. Dios que avergonzada me sentía, y como tal cobarde le pedí disculpas y me fui. Ella desconcertada solo me miró, sin entender nada.

“No se que le diré mañana, como la miraré a la cara”, pensé.

Día domingo, entre pocas palabras quedamos de juntarnos en el parque. Mientras la espero con todo el nerviosismo del mundo veo venir un amigo. Marcos, un chico que me invito a salir varias veces y nunca sucedió nada, aproveche de la mejor manera su presencia para esquivar la situación con Lucía, ya que estaba acompañado de unos amigos. Llega ella al encuentro, hay unas miradas raras entre nosotras. Se sienta en el pasto junto a los chicos. Entre risas y charlas, el ambiente estaba mucho mejor, volvimos a ser Lucia y yo, como si nada hubiera pasado.

Me sentía tan aliviada y a la vez enfadada por no enfrentar la situación, pero no quería perder su amistad.. No quería perderla.

Ya era hora de irme, los chicos nos invitan a un próximo encuentro para el día miércoles, parece que Lucia pegó onda con uno de ellos, y yo charlaba con mi amigo.

Día miércoles en la mañana me llama para arreglar salir juntas desde su casa e ir al encuentro y de paso tomábamos unos mates. Horas mas tarde llegó, la saludo, nos sentamos y nos pusimos a charlar acompañada de los mates. Todo volvió a la normalidad, pensé.

De momento a otro Lucía me saco el tema, “el beso”. ¡Dios! ¡Donde me meto! Con todo nerviosismo baje la mirada y me quede callada, sin saber que decir. Se acerca, sujeta mi rostro y comienza a besarme; ¿¿que sucede?? Sin entender nada saque todo lo que tenia dentro, me paré de la silla, agarré su cintura y disfruté con mayor placer todo lo que estaba pasando, mis labios y los suyos rozándose tan apasionadamente. El tan hermoso momento nos llevo a la cama, no lo podía creer, estaba en mi sueño mas anhelado, lo que mas deseaba. Tocando suavemente cada milímetro de su piel y besando cada parte de su cuerpo. Lo que siempre imaginaba estaba ocurriendo, de la forma que mas quería estaba con ella, con Lucía…

Escrito por Toni Rizoca para la sección:

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