Después de mucho pensarlo llegué a la conclusión que sería mucho más exitosa, ya que contaría con decenas de personajes y situaciones que le darían ese sabor a manso momento a la serie.

Esta es la historia de Ricardo, un policía de la comisaria 16 situada en las Heras city, que de día es cobani y de noche es alto tranza en el barrio La favorita, su familia no le dice nada porque están re pillos con la plata que se gana “El Ricky’’, como le dicen lo’ pibe, pero lo que él no sabe es que su jermu, la Lorena, le acaricia el ganso a su mejor amigo Shanne, otro milico de la misma seccional.

Un día, lo’ pibe se mandan alta cagada y el Ricky tiene que ir a cortarles el mambo, entonces el Rengo Aguilera le pega alto cuetazo en el pecho y lo deja a lo Ceratti internado en el Hospital Central, nadie sabía si el tata Dios le daría otra chance de vivir, pero su compañero de habitación, el loco Juan, siempre le cantaba para que se despertase… aunque era imposible.

Un día así, corte she loco el compadre, se despierta y estaba más Solari que el Indio, sale de la habitación y no ve a nadie – Siempre una verga el hospital culiao este – piensa, avanza unos metros hasta que ve una puerta cerrada con una cadena de moto que decía “No abrir, feministas indispuestas adentro”.

Obviamente después de leer eso Ricardo se re mil cagó en las patas y rogaba que no le dieran machete, silenciosamente salió por una puerta secundaria y cuando llegó a calle Alem pudo ver con sus propios ojos el fin del mundo en vivo y en directo.

Caminó unas cuadras hasta la calle San Juan y vio a Gabriel Canci apretándose a una mina, en ese momento supo que algo andaba mal, avanzó estupefacto una cuadra más y vio a un Kevin de saco y corbata, sin dudas algo heavy estaba pasando, inmediatamente caminó hasta Garibaldi y San Martín para poder llegar al histórico ciber, pedir una maquinola y ver que mierda estaba pasando.

No había nadie que atendiera el local, así que re ATR se sentó y entró a feibuk, lo primero que vio fue que Lah Lorennitah y Shanne Pijóooon tenían una relación en dicha red social, eso hizo que sus venas ardieran y le zumbaran los oídos – Soy un venao- exclamó.

A medida que exploraba su inicio incrementaba el terror, las notas de diarios online que leía eran tipo: “Canal 9 televida dio de baja la novela El Sultán por ser misógina”; “El mendolotudo por fin escribe notas decentes”.

Ricardo no lo podía creer, estaba a medio colapso nervioso, esta no era la vida que él conocía, el momento culmine fue cuando leyó que Pol Vora por fin había superado a su ex. En ese momento su cabeza explotó y entró en cuenta que realmente el Apocalipsis había llegado.

Se robó un auto que estaba vació y emprendió viaje hacia su casa ubicada en el barrio Dalvian, por que Ricardo no era ningún gil, pregúntame si jodemo’. Cuando llegó no estaba su familia, su mujer Lorena había dejado una nota sobre la mesa “no vemo’ en Narnia corneta, me llevo al Carlo’’, re mambeado se tomó el palo y se fue para el súper chino a comprar algo para matar la lija, al llegar solo estaba el Glen y todo se tornó un poco más extraño.

– ¿Qué hace pol acá compale?- Dijo el chino

– Nada wachin, vengo a comprar algo para comer, tengo alta gula.

– Pelo señol se tiene que escondel de lo mueltos vivos.

– ¡Jodeme que juega la Lepra! – exclamó bastante asustado.

– No sea tonto señol, hay un apocalisi zombie en las calles, debe buscal lefugio, si usted quiele lo puedo lleval a mi casa que ahí hay muchas pelsonas que se están escondiendo.

– ATR.

Llegaron a la casa del Glen y ahí estaba Lorena, su hijo Carlo, Shanne alias “Icardi’’ y un grupo de personas que no junaba, entre ellas se encontraba un tal Darío, un pibe que era evidente no se bañaba seguido y tenía una Motomel con escape tuneado. Él necesitaba respuestas, y ellos podían dárselas, pasaron las horas mientras charlaban sobre todo lo que había sucedido mientras él estaba en coma.

Resulta ser que los dueños de conocida lomitería entre Ciudad y Las Heras, al ver que sus ventas caían, le pusieron un químico altamente toxico a la mayonesa casera, eso hizo que la gente que la consumía se volviera adicta a los lomitos, otras cadenas de comidas de mierda se sumaron a esta propuesta, todo marchaba bien hasta que aparecieron los efectos colaterales, este atípico ingrediente volvía a sus comensales militantes del Frente de Izquierda. Todo se fue al carajo cuando llegaron las elecciones y por decisión unánime Nicolás del Caño fue elegido presidente, los hippies con Osde salieron a las calles y llenaron todo el panorama con pintadas pro aborto y olor a pan relleno, muy poca gente pudo aludir las provocaciones del nuevo régimen, mucha gente fue hipnotizada por los pechos de Noelia Barbeito y tanta otra fue tentada por la promesa de 25 mil pesos por 6 horas de laburo, el lema era claro: El líder es bello, el líder es bueno, no hay voluntad olvídate de ello.

La grieta se cerró totalmente y ahora era Santiago Maldonado el que desaparecía gendarmes, Macri era pobre y Juliana Awada la reina de la salada. Era totalmente obligatorio tener plantaciones de marihuana y tener tatuado al Che Guevara en alguna parte del cuerpo.

Ricardo se quedó paralizado al escuchar tales declaraciones, de una vez por todas se dio cuenta que esto no tenía escapatoria y que tendría que armar un plan bien elaborado para poder sobrevivir a esta masacre cerebral, miró hacia todos lados tratando de buscar una respuesta, él tenía un plan, los demás lo sabían pero esperaron en silencio durante lo que pareció un largo rato a que él hablara…

– Necesito contactarme con Richard Bomur – Dijo.

Continuara…

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