Hola, amigos, he venido a contarles un suceso totalmente verídico, me gusta escribir de las cosas que me pasan, de los hechos que transcurren en mi vida y compartirlos, porque soy tan común que muchos/as se sentirán identificados/as con lo que voy a escribirles.

Me pasó algo que no esperaba, creo que no estaba preparada para la noticia, solamente sucedió así, sin mas, como dicen por ahí “sin vaselina”.

Alguna vez en la red, les conté un cuento erótico. Sobre un chico con aspecto loser, que me escribió durante casi un año, al cual crucé un día en la calle y dije “caramba, ¡no es tan nerd!”.

Bueno lo que sigue a esa cita fueron meses de buenos momentos y así se convirtió en el “Chongo oficial” y especial…

Ese chongo al cual despido en esta nota… a quien agradezco haber sido tan perfecto, amante… pero sobre todo un estupendo amigo.

Ese chongo que te enseña mil maneras de revolcarte al punto que Cirque De soleil te puede llegar a contratar de tanta elasticidad lograda.

Ese chongo que para tu cumpleaños te regala el traje de cocinerita, mientras él lleva una sunga con moñito de garzón y mas que erotizada, terminas matándote de la risa, ebria y envuelta en un mar de cosquillas…

Ese chongo con el que inventas motivos para encontrarte “Es el día del bombero”… ¿nos vemos hoy?

El chongo que cual niña, te regala el primer sex toy de tu vida…

El que eventualmente se fuma tus lamentos y problemas pero su único consejo, es darte una garchada mundial que te haga olvidar de tus días de miseria y depresión.

El cómplice, el auténtico chongo, el verdadero Chongo argentino, el que no te planeta un carajo, aunque sepa que andas derrapando por ahí… Ese que te enseña que “un polvo vale mas que mil palabras” pues ahí se expresan las emociones, se liberan las tensiones y la vida se hace mas bonita entre tanta mierda.

Ese con el que aprendés que no sos ni única, mucho menos indispensable, te hace sentir bien, y te baja a la tierra. A veces menos egocentrismo es sano para cualquier relación.

Ese chongo era el mío… y quiero contarles que… ¡Se me casó el chongo!

He soportado noticias y situaciones complicadas en la vida:

  • Que mi ex tenga un hijo a los 5 meses de separarnos.
  • Que mi caniche se declare gay mientras yo trataba de aparearlo con cuanta perra se cruzara (es machito decía).
  • Que una amiga me traicione.
  • Que el jean no suba por mis caderas.
  • Que el peluquero me corte por demás las puntas y salir a la calle como “Dora la Exploradora”, sin importarme una mierda…

¿Pero que se me case el chongo? Es único… ¿¡A quien se le casa el chongo!? Estoy por comprar el Telekino, jugar a la Tómbola, pasar por el casino. ¡A ver si con ésta suertecita mía pego una! ¿Qué como me enteré? Se preguntarán…

Me pidió hacer “la despedida”, no me dijo qué tipo de despedida, pensé que se iba de viaje… nunca le pedí explicaciones de su vida. Pero no pudimos despedirnos, igual sé que leerá esta nota: ¡Boludo, ¿como no fuiste mas claro en el mensaje?! En la despedida seguro tomábamos daikiri (uno de tus preferidos) y lo mas seguro, conociéndote, hubiéramos compartido un cigarrillo, recordando momentos, como ese día que me ataco la paloma con diarrea en plena cita mientras me limpiabas y te reías de mi histeria o me sedabas de un revolcón (eso cuenta como la mejor anécdota de nuestra historia).

El verdadero chongo existe, sólo hace falta no romperle las pelotas… Y yo pude conocerlo.

Escrito por Zabeth Mza para la sección:

Compartí, no seas paco