Es imposible no darse cuenta que hoy en día se comenten terribles acciones en contra de diversas mujeres alrededor del mundo, pero hoy no vengo a hablarles del mundo, les vengo a hablar de una realidad un tanto más cercana, una realidad mendocina.

Si bien todos nos indignamos cuando muere una mujer en manos de un hombre, para nosotras las mujeres es un golpe directamente a nuestro género, pero… ¿Qué pasa cuando un hombre muere en manos de una mujer?

Seguramente todos ustedes estén al tanto del caso del Rugbier sanrrafaelino a quien su novia lo atropelló sin remordimientos y le provocó la muerte instantánea, en lo personal a mí me revolvió las tripas saber que en este caso no se aplica la tan aclamada “violencia de género” (esa ley aplica únicamente a las mujeres abusadas, pero si sos hombre “aguantatela y hacete macho”), pero mucho más el hecho de ver a tantx luchadorx de los derechos humanos sin siquiera emitir un estado al respecto… claro, la víctima era un hombre.

Si nos ponemos a leer los comentarios de las notas periodísticas sobre este caso podemos encontrar diversos pensamientos donde lo acusan al chico de ser culpable por su propia muerte y dejan a esta mujer en un puesto de pseudo mártir por defenderse de realmente no se qué, dejando a la vista el odio profundo que destilan varias mujeres que tienen puesta la camiseta del “feminismo” (no generalizo, esas mujeres son “hembristas”, quieren imponer al género femenino sobre absolutamente todo, no estoy desvalorizando la lucha real feminista) y que nos dejan en off side a las otras mujeres que creemos que la violencia es universal y que seas hombre o mujer tenes que pagar por tus actos. Incluso hay una especie de confort vengativo por el hecho, onda ojo por ojo, diente por diente. Algunas incluso de mofan de esto, del dolor, de una muerte, excusándose por pertenecer al género que, sin dudas, la mayoría de las veces sufre más.

De todas maneras, este es uno de los muchos casos en donde las mujeres se abusan de las leyes que las amparan y de una manera vil actúan en contra de un hombre, acá de les dejo algunos casos que también cualquier persona que se tope con una comisaría, en cualquier lugar, puede corroborar:

1. Falsas denuncias: Seguramente conocerás alguna historia similar, le puede pasar a tu amigo, a tu hermano, etc. En la mayoría de los casos de denuncias falsas, son mujeres que al estar despechadas con quien en algún momento fue su pareja, lo denuncian como golpeador o abusivo causando de esta forma un problema no solo penal si no también una condena social, dejando catalogado frente a la sociedad a este sujeto como una persona peligrosa, siendo que quizás el tipo la dejó por simplemente sentir que la relación no daba para más. Ante la duda, es preferirle defenestrarlo.

2. La utilización de los hijos: Esto es lo más bajo que puede hacer una mujer, dejar a sus hijos sin ver a su padre solo porque ellas no pudieron retenerlo, obviamente hay casos en donde el tipo es un hijo de puta y que no se merece ni el amor de su madre, pero no estoy hablando de esos casos, hablo de esos hombres a los que se prohíbe ver a sus hijos culpa de una mala madre que solo quiere hacerle la vida imposible a su ex pareja sin pensar en el daño psicológico que le pueden causar a sus criaturas, y como la justicia siempre falla a favor de la madre, ellos se quedan con un gusto amargo y sin ver a sus hijos por meses o por años. ¿Qué culpa tienen los pobres pibes de la mala relación amorosa de sus chotos papás?

3. La novia psicópata: Son esas mujeres que producen abusos psicológicos sobre sus parejas, la típica “me dejas y me mato”; “No quiero que veas a tus amigos”; “Quien ese esa mina que te saluda en la calle” sin poder entender que su pareja es libre y que si esta con ella es porque él quiere, no porque él deba. Hay muchos grados de psicopatía en estos casos, el más grave es el de la violencia física, cuando ella por cualquier motivo le pega porque ella cree que es lo correcto y él no se defiende porque no le pegaría a una mujer. (Hay casos en donde los dos se hacen bosta, eso está más que claro, si te encontras en esta situación seas hombre o mujer intenta dejar a la otra persona, querete más.)

Yo opino que en cualquiera de estos casos, la “violencia de género” debería ser ambigua, porque tanto nosotras como ellos merecemos ser tratados con igualdad, durante muchísimos años millones de mujeres lucharon para que sus derechos sean tomados en cuenta y que absolutamente nadie tenga el derecho de decidir sobre sus vidas y sus acciones, esta lucha aún se lleva a cabo, pero las reales feministas saben y entienden que esto no se trata de de ser “MAS” que el género masculino, se trata de que absolutamente todos seamos tomados por IGUAL, y esa es la lucha por la que me pongo la camiseta, esa es la lucha que hay que continuar, la de la igualdad, no la de la imposición.

Escrito por Merlina para la sección:

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