“Si no lo tomas en serio, no te hieren. Si no te hieren, siempre te diviertes.” Ese consejo es el que le daba a las chicas que comenzaban a inmiscuírse tras los bastidores de los conciertos, Penny Lane, la protagonista de “Almost Famous”.
Pero ¿quiénes eran estas chicas?

La cultura del rock tiene muchos rasgos identificatorios: desde el modo de vestirse hasta la actitud “rebelde” y “dura” que, con el paso del tiempo, fueron mutando. Pero hubo algo en ese folklore que resistió cualquier cambio de época: las groupies, chicas que, según la definición más aceptada, buscan tener un encuentro sexual o más íntimo con algún ídolo musical. No necesariamente esa es una definición cerrada, hoy decimos “groupie” para referirnos a una seguidora incondicional de un cantante o banda musical. Aún así nos vamos a centrar en las chicas que entran en la categoría de la primera acepción.
En la década de los 60 y 70,se dió una combinación bastante explosiva. Por un lado, predominaba el slogan hippie “Haz el amor, no la guerra” y de la mano de él, la liberación sexual que pregonaba un cambio en la concepción moral de relaciones sexuales y  la liberación femenina, dónde entre otras cosas la mujer tomaba el control de su cuerpo y de su desnudez. Por el otro, surgían estrellas de rock como Mick Jagger, Jimmy Page, Frank Zappa, Clapton, Bowie, Robert Plant, Dylan, Harrison, Mc Cartney, en un ambiente que estaba en su punto más álgido de revolución, drogas y sexo. Las mujeres estaban “on fire” y desenfadadas, harían cualquier cosa por tener un “trofeo” de su ídolo. La popularidad en aumento de estos rockstars, derivaba en giras cada vez más extensas y es ahí donde entran en juego ellas, a las que llamaban “putas líricas”.


La mayoría se iniciaba desde temprana edad, lo que hacía su “retiro” de la actividad bastante temprano también, y con “temprana edad” hago referencia a la edad de 13 o 14 años. Lori Maddox y Sable Star son un ejemplo de ello, aunque Lori tuvo su fama, no tanto por su edad, sino por haber participado en dos episodios bastante controversiales: perdió su virginidad a los 13 años en un trío con Bowie y su esposa; y por haber mantenido una relación de larga data con Jimmy Page, que mantuvieron en secreto por ser menor de edad.
Como verán el tema de la edad, no era problema ni para ellas ni para ellos, escudados en la revolución sexual, el poliamor y el vale todo, no les importaba incurrir en un delito. Mucho menos le importaba la prensa y la opinión pública. Ocurría algo bastante paradójico con el feminismo de esa época: no veían a las groupies como mujeres dueñas de sus cuerpos y de hacer con ellos los que se les viniera en gana, sino que eran vistas como mujeres sumisas  a los hombres con los cuales estaban.

Solían usar vestimenta llamativa y provocadora, siempre estaban listas para salir corriendo ante el llamado de alguno de sus ídolos. Generalmente se llevaban bien entre ellas (de hecho hubo un grupo musical compuesto por groupies producido por Zappa) pero entre la camada “vieja” (promedio 24 años) y la “nueva” ( 13/14 años) solían haber algunos chispazos, sobre todo porque las adolescentes “podían ser muy zorras y manipuladoras” ( Pamela Des Barres no las quería mucho parece).

Todo estaba muy bien cuando cada quién ocupaba el lugar que le correspondía en la historia, el problema aparecía cuando la “groupie” se enamoraba de la estrella. Y he aquí cuando retomo el consejo de Penny Lane, enamorarse ya no lo hacía divertido y siempre terminaban heridas. Desplantes amorosos, propuestas de matrimonio truncadas, depresiones, obsesiones, sobredosis… en verdad ya no era divertido y algunas debieron conformarse con relaciones que duraban a lo sumo un par de años como Patty Boyd, Nico o Bebe Buell.

Por suerte el retiro temprano de su carrera ( sí, hacían carrera)  como groupies, les permitió a la mayoría seguir con una vida normal, algunas al día de hoy son reconocidas por haber escrito sus biografías o simplemente por seguir vinculadas de algún modo al ambiente musical.

Insolentes, obsesivas, amorosas, devotas, insaciables, musas, salvavidas, cables a tierra, angelicales, demonios, independientes, libres, NECESARIAS. Las groupies son y serán parte de la historia del rock , inmortalizadas en lo que ellas inspiraban: canciones.

Siempre las admiré, de verdad, tener esa desfachatez de ir a por lo que querían y lograrlo,sin importarles lo que pensaran los demás. Pero durante mucho tiempo me hice algunas preguntas: ¿Qué pasaba con las que, además, eran amantes de la música?¿Qué hacen cuando nadie las ve? ¿ A dónde iban cuando ya no había emoción detrás de los escenarios?  y en mi cabeza resuena este microcuento:

“Compra discos, lee biografías de músicos, colecciona programas de mano. Por sus venas circula música. Y muchas veces ama aun más la música que los propios músicos. Pero llora en vez de tocar”

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