A mí los días de lluvia y grises me ponen del orto. Me sale todo como el culo, me quedo muy en silencio, me chupan todos un huevo y me pasan las típicas cosas malpegantes de los días así: no me suena la alarma a la mañana, se me cae la billetera y pierdo las tarjetas, se me rompe el auto, me caigo antes de llegar al laburo y ensucio todo, me olvido el DNI cuando lo necesito, etc.

La verdad es que supongo, o me gusta suponer, que de estos días se aprende, soy muy de entender todo soy muy de analizar los pensamientos y de enamorarme todos los días de algo de nuevo, tal como ya les he contado. Pero la nota de hoy la vamos a usar para descargar esos rencores chiquitos que nos dan mucha paja y a veces un poco de ira también.

Vamos a empezar por expresar el repudio a los familiares entrometidos en la vida íntima y personal de las personas. A ver, mamá, hermana, papá, prima o novia de primo con trastorno incestuoso raro… ¿Porqué no comprende de una vez que cada uno (pasados los 21) puede decidir de su vida lo que se le canten las tetas y no tiene porqué interesarle al resto de la familia? Ayer me comí una secuencia de una pobre amiga que recibía agresiones de la madre tratándola de “demonio” literal por estar bajándose a una pendeja de 22, lo cual me produce muchísima risa pero no así a mi pobre amiga que se tiene que fumar los traumas de la madre como un karma más pesado que escuchar a Feinmann hablar del porro. Yo me pregunto… ¿Cómo serán las palabras cordiales para expresarle a la madre de uno que uno garcha y deja de garchar CUANDO QUIERE, CON QUIEN QUIERE y COMO QUIERE? Incluso, he llegado a preguntarme hasta qué punto las personas flashean con el morbo, porque verdaderamente a mí no me interesa un carajo con quien deciden tener relaciones los demás.

El segundo párrafo se lo voy a dedicar a los soretes que recién te conocen y te quieren sacar la lengua hablando mal de tu entorno o de tus ex. Mirá bebote, yo puedo tener mil quinientos setenta y seis mambos con mi ex, pero SON MIS EX y MIS MAMBOS, es decir: jamás me vas a escuchar hablar mal de alguno de ellos/as. Yo creo que deberíamos empezar a comprender que no todos somos un libro abierto y no nos cabe estar entregando nuestra intimidad a bocas ajenas, sobre todo en esta provincia tan delicada en cuanto al tema del otro y el respeto por lo ajeno ¿no? Esta es una hermosa sociedad que como todos sabemos se caracteriza por no ser del todo comprensiva, nos inclinamos más por ser de los que aniquilan a la mina por estar borracha y sentirse abusada, somos de los que se ponen contentos cuando vemos a un policía cagando a palos a un pibe (son, porque yo generalmente me largo a llorar), somos de los que se ríen del que no es igual pero bueno, tenemos algunas cosas buenas también. Siendo unos caretas también sabemos disfrutar el aire de la montaña como nadie lo sabe hacer o disfrutamos de los amigos de una manera diferente a cualquier argentino.

El tercer párrafo va para los/las histéricas. A ver mamuchis a ver papurris las cosas claras, ya somos grandes. Que tanta vuelta para concretar las verdades, no es tanto rollo. Te digo pero no puedo decirte, te miro pero no puedo mirarte… Daaaaaale vieja, me resulta una pérdida de tiempo escuchar esas historias interminables que me matan de la paja mental:

– Le contesté pero me clavó el visto.

– Ay no que paja. Chau no escribas más… olvídate boluda quedaste como el orto.

– ¿Pero te ve que estás en línea? Salite ya o bloquealo hasta el sábado a ver si aparece.

– Voy a ver si me pone like sino ya fue no le hablo nunca más.

Silencio de tres segundos para comprender la gravedad de la situación:

1 2 3…

Sigamos: si pudiese poner emoticón, pondría la carita mirando para arriba y 78 fuegos prendidos con los baúles de ácido. No estamos en Rebelde Way y no entiendo en qué momento se impuso en esta cultura ridícula que nos determina que mientras más indiferente somos, más éxito tendremos en las relaciones. Me resulta tan estúpido que no lo puedo conciliar. Dejemos de joder con esa idiotez del siglo I A.C y veamos que por esa filosofía barata nos perdemos miles de besos, nos perdemos millones de risas, mil millones de oportunidades de conocer gente nueva, amigos o tener el mejor polvo de la historia. No vuelve el tiempo y la verdad que las cosas son más simples. Ya sea un llamadito para invitar a alguien a cenar, a tomar un vinito o una birra. O un msj que diga “Che tengo ganas de verte, ¿que onda?” Listo. Nadie se murió, nadie perdió la dignidad ni tampoco se ganó un título de fracaso por nada, no es grave.

Aflojemos con la histeria pedorra y cojamos un poco más. Nos hace falta.

Último párrafo dedicado a los forros de la gorra al volante que se vuelven loquitos en la calle sin antes preguntarse qué puede haber pasado. Brother si tenés un volante, manejá con paciencia porque tu bocina, tu grito al compás de “CHUPA PIJA” cualquier día a cualquier hora altera la paz social que todos estamos necesitando. Ayer se me paró el auto porque se rompió en plena Patricias Mendocinas a las 9.15 de la mañana, la gente de tocaba bocina como si estuviera haciendo malabares con pollitos o pateando gatos prendidos fuego. Aguanten un segundo antes de tocar bocina y gritar como soretes en celo y piensen o simplemente OBSERVEN: Balizas, capot levantado, persona preocupada significa que algo anda mal. Giles todos los mierda que me tocaron bocina ayer, ojalá se les corte el agua caliente cuando se estén bañando o se confundan el azúcar por la sal en el primer café de la mañana. Por suerte me las banco sola y no necesito su ayuda, aunque llamé a mi mamá.

Después de este descargo, dejo abiertas las opiniones de todo aquello que los indigna. Estos días en silencio surgieron éstos temas como pilares que me han hecho enojar, por eso los comparto con mis lectores, o bueno mejor dicho con los lectores porque ninguno me pertenece… TODAVÍA.

Salud pollitos.

Compartí, no seas paco