Vamos a tocar un tema delicado que va a revolucionar a los pacatos. Bueno, quizás no es la mejor manera de encarar una nota, pero ya sabemos que yo escribo sin pensar.

Hoy voy a escribir sobre el aborto, no porque mi punto de vista sea válido sino porque creo que todo lo que se hable del tema suma, abre a un debate que necesitamos urgente como sociedad. Algún día va a llegar el día en el que entendamos cómo equilibrar las contradicciones sociales que nos viven fantasmeando.

Para empezar a hablar de mis opiniones, antes tengo que tirar un poco de data que estuve buscando. Por ejemplo, según la página Cosecha Roja (Fuente confiable) el aborto es la principal causa de mortalidad materna en más de la mitad del país. Esto se da por las condiciones de mierda en las que los abortos han sido practicados en los últimos 30 años en otras palabras la CLANDESTINIDAD.

El aborto en Argentina (interrupción voluntaria del embarazo o aborto inducido), es un delito descrito en el Título I, Capítulo I “Delitos contra la vida” del Código Penal argentino. Ese código establece como aborto no punible el que se practicare a fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la mujer (aborto terapéutico); o el que interrumpiere un embarazo fruto de una violación o de un atentado contra el pudor cometido sobre una mujer idiota o demente.

En marzo de 2012, la Suprema Corte de Justicia argentina precisó que el aborto es no punible en violaciones cometidas sobre cualquier mujer; y además indicó que no es necesario recurrir a la justicia para su realización.

El tema principal de mi punto de vista parte desde entender que el hecho de legalizar el aborto para evitar tantas muertes y tanto pisoteo a la psiquis, no obliga a hacerlo al que no quiere. Digamos que el solo hecho de legalizarlo no quiere decir que se transforme en una obligación, simplemente podés no elegirlo. Es una alternativa clara para los que sí lo eligen. Es más que nada una condena social la que vivimos hoy con este tema.

Desde el Ministerio de Salud no se han presentado estadísticas oficiales por la tasas de mortalidad como consecuencia de los abortos mal hechos en los últimos años. La realidad, es que aunque odien leer este tipo de cosas, el aborto es clandestino para el que no tiene acceso a un buen médico. No por esto estoy diciendo que la oligarquía se aprovecha de los pobres o que amo a Cristina, porque lamentablemente por esas simples palabras me pueden bardear por horas sin sentido.

Volvamos al punto social de la cuestión. Se que como mendocinos somos un poco chapados a la antigua con algunos temas que pueden movilizar la cultura sobre todo, le tenemos pánico a los cambios, tenemos miedo de muchas cosas pero esto, si lo entendemos bien y lo leemos y lo volvemos a entender es pura evolución. A ver, la mujer como cualquier ser humano de la tierra debe tener el derecho de poder elegir qué hacer con su cuerpo, hay veces aunque nos cueste creerlo (sobre todo a mí que no tengo sexo con hombres) que los accidentes pasan y quizás es más inteligente y sabio decidir que no es el momento para encarar una situación tan pero tan enorme como ser padre/madre.

De todas maneras, si hablamos de querer lograr un respeto social, no puedo señalar al que piensa diferente pero sí voy a intentar manifestar lo que pienso al respecto porque la realidad es que el aborto existe, se hace y no está bien la diferencia social que hay en su hacer. Yo necesito que entiendan que al legalizar no se va a aumentar la cantidad de abortos, simplemente va a ser todo más seguro, va a haber menos víctimas de la clandestinidad, menos hijos de la gorra llenándose los bolsillos por atrás e incluso más educación respecto al tema, más información.

No nos podemos quedar en un NO, en un ASESINATO. Entendamos que es una necesidad legalizar un proceso que ya está muy establecido en la sociedad, yo quiero que se den cuenta que el aborto es parte del sistema hace más de 40 años, instaladísimo. Se consigue en 3,2,1 pero no todos tienen la misma posibilidad de acceder a una buena clínica. Es clandestino, es una pisoteada a la dignidad y a la integridad de una mujer que simplemente decide qué es lo que va a ser con su cuerpo, su conciencia y su corazón.

Se que es difícil cambiar el punto de vista, incluso a mi me cuesta con ciertos temas como la iglesia, no lo puedo tolerar, no puedo justificar nada de lo que la compone, sin embargo respeto al que lo elige, respeto al que reza y al que cree.

No puedo dejar de mencionar que en la mayoría de las escuelas se ignora por completo la Ley de Educación Sexual que considero el primer paso para comenzar un cambio. La débil implementación de esta Ley, en mi opinión, es una estrategia que se disfraza de política de Estado a favor de los pensamientos conservadores. El Estado no cumple, entonces como sociedad y víctimas de este derecho del que nos están alejando poco a poco para no escucharnos gritar, es necesario que nos informemos, que leamos, que preguntemos, que miremos a nuestro alrededor para gritar más fuerte hasta que nos escuchen.

Creo a esta altura de nuestras vidas, en este siglo tan maravilloso y tan cagado a palos por la violencia que ya es momento de eliminar el “deber ser” de nuestros mundos, porque lo único que se debe ser es buena persona y estar en paz con uno mismo porque de esa manera contribuimos muchísimo más a la sociedad como individuos felices, satisfechos y conformes de lo que son y sobre todo conformes con su propia ideología (conceptos que me han dejado flotando más que cualquier orgasmo, los saqué de un libro maravilloso “La Virtud del Egoísmo”, Rand Ayn. Se me cae la baba). Es tan urgente que dejemos de señalar y juzgar y decir si las cosas están bien o mal hechas porque no es todo tan fácil, porque detrás de cada decisión puede haber tantos factores como árboles en el mundo.

Te podés enamorar de quien menos pensás, podés elegir un destino para tu vida lejos de quienes más te quieren, podés estar tatuado hasta el ojo, podés vestirte como quieras, podés maquillarte como se te canten las ganas, podés usar el pelo del color que quieras y de la forma que quieras, podés decidir por vos, tu cuerpo y tu tranquilidad mental siempre en todo momento a toda hora y en cualquier lugar del mundo.

Al menos debería ser así, muy utópico todo ¿no?

A los que tienen intriga, sálvenla, lean y decidan.

Paz, amor y aborto legal.

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