Eros Branca y la música de moda

Algunas personas caen en el garrafal error de defender pasionalmente la música que escuchan como si fuese la mejor del mundo. Por ejemplo, anda a discutirle a una mina con flequillo que el flamenco esta buenísimo. Anda a contradecir a un rastoso que el hip hop tiene más dub que el reggeae. Anda a decirle a un hevatón que Miranda! hace un pop muy bueno. Quien discute de música pasionalmente debe entender que la música es tan compleja como la política o la religión, por este motivo hay que debatir desde una perspectiva más analítica, crítica y objetiva.

Que a mi en lo personal me guste mucho el rock, no quiere decir que no reconozca a un gran cantante de boleros o a un gran trovador, porque mi gusto personal nada tiene que ver con la buena música. La música es música, no hay una estilo “mejor musicalmente” que otro, simplemente hay estilos diferentes. Pero ojo, esto no quiere decir que no haya música de mierda, música berreta y prototipos de músicos que habría que prenderlos fuego y disfrutar placenteramente de su cocción.

No hay un rocker mejor que otro, sencillamente siguen distintas filosofías y ramas. Es por ello, que alguien que se dice “apasionado” por la música debe de respetar y entender que existe música muy buena aún cuando no sea de su preferencia. Y lo que si hay es música descartable, que jamás debería de haber existido, que rompe el género y ensucia este hermoso arte.

¿Y como poder criticar música favorablemente cuando no me gusta el estilo ni un poquito? ¿O como darte cuenta cuando es música y cuando es la otra bosta que hay que tirar “al pozo con fuego”? Muy sencillo, existe una sola regla. Yo, Eros Branca, he creado una sencilla filosofía que permite diferenciar la buena música, más alla de tu gusto personal, de la música poronga y desechable.

Esta sencilla regla es así, la buena música trasciende, independientemente de su genero, estilo o filosofía, la música de mierda no dan más ganas de escucharla pasada su moda o pasados unos años. Es así, por ejemplo, que hoy podrías escuchar gustoso “Yesterday” de The Beatles, “Peor para el sol” de Sabina, “Satisfaction” de los Rollings, “Jesús verbo no sustantivo” de Arjona, “Canción para mi muerte” de Sui Generis, ” “aquellas pequeñas cosas” de Serrat, “Enter Sadman” de Metallica, “Por debajo de la mesa” de Luismi, “Ojala” de Silvio Rodriguez, “Por una cabeza” de Gardel, “Runaway” de los Pericos, “November Rain” de los Guns, “Imágenes Paganas” de virus, “La bestia pop” de los Redondos, “La Balsa” de los Gatos, incluso ir a algún recital homenaje y cantar al unísono, pero ni en pedo escucharías “Gasolina” de Don Omar, “Tonta” de Volcán o “El Tucanazo” de Los Sultanes. Esa música que no trasciende las épocas, es música de mierda, criticable, discutible, es “esa” música la que no es música, la que habría que quemar y olvidar.

Esto es todo por esta semana, escuchen “Té Verde” de Cuentos Borgeanos que esta mansa.