Huevos en la garganta

Hay situaciones donde sentimos que se nos ponen los huevos de corbata. Tanto hombres y mujeres tenemos la sensación de sentir en la garganta dos bolas enormes que nos impiden respirar con tranquilidad y nos roban la paz. La tensión de ciertos hechos nos llevan al nerviosismo extremos y sentimos como poco a poco se nos van subiendo las bolas hasta depositarse en la tráquea e impedirnos respirar. Algunas situaciones “típicas” que generan podrían ser más o menos así:

  • Ehhh novio de un mes/hueso/touch and go/amante, tengo un retraso de 20 días (de pedo te podes mantener vos o lo que es peor, no es tu novia) Huevos en la garganta.
  • Señor empleado, diríjase a la oficina de Recursos Humanos, tenemos que hablar con usted (Ya rajaron a cinco compañeros tuyos). Huevos en la garganta.
  • Alumnos, aprobaron solo dos, los demás repitieron todos (Son dieciocho alumnos) Huevos en la garganta.
  • ¡Venite ya para mi casa, tenemos que hablar! No, mejor juntémonos en un café. (Tu novia llamándote un día sábado a primera hora, luego de un viernes de pirata). Huevos en la garganta.
  • Mira flaco, los análisis no te salieron muy bien, venite en dos días que me quiero asegurar un par de cositas y charlamos tranquilos. Huevos en la garganta.
  • ¿Flaco, catorce porros para consumo personal? Me va a tener que acompañar a la comisaría. Huevos en la garganta.
  • ¿En que parte dejaste el auto? ¡Como no te vas a acordar! Pero te hubieses acordado el numerito de la playa. ¿No te lo habrán robado che? Huevos en la garganta.
  • Pasajeros, abróchense los cinturones que vamos a pasar por una zona turbulenta. Huevos en la garganta.
  • 43 del segundo tiempo, 1 a 0 perdemos. Si no logramos el empate al menos nos vamos al descenso. Huevos en la garganta.

Esto son algunos de los miles ejemplos que podemos sufrir. Y bueno, como es costumbre de El Mendolotudo, salimos a recorrer las calles de la provincia y tuvimos la suerte de encontrar al famoso hombre de los huevos en la garganta. Vive en Tunuyán y viene del Congo Belga. No sabemos bien si es hombre o mujer, pero nos chupa la garganta.

Señor de los huevos en la garganta hallado en Tunuyán City

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