El tema que nos ocupa hoy son los obsecuentes que encontramos todos los días en cualquier oficina, empresa o negocio que cuente con 2 empleados o más

Ninguna actividad comercial que se precie de tal puede carecer del chupamedias del jefe.

Yo será por mi estructura genética, por mi educación o mi tendencia natural a odiar y hacerme odiar, desprecio profundamente a esta lacra de la sociedad.

Son esos tipos que van con el jefe en el auto, pleno invierno, 10 bajo cero afuera, que hasta los vidrios lloran a lo que el chupamedias larga

-Jefecito que buen pedo por que no se tira otro, que el primero no lo disfrute por que me agarró desprevenido. La verdad nadie se caga como Usted.

Son capaces de representar a lo mas bajo del ser humano, yo creo que ni mi perro se humilla de la manera que estos individuos lo hacen con tal que el jefe pose sus ojos en el.

Son estos mismo que en un asado donde todos son iguales el jefe va hablar, el gusano se levanta con cara de solemne y larga – ¡SILENCIO QUE ESTA POR HABLAR DON JUAN!  Don Juan por favor ilumínenos.

Otro sub-humano de estos puede enunciar – Que contento que estoy ganó Boca

-¡Pero si vos sos de River!- Lo increpa un compañero

-Lo que pasa que el jefe es de Boca y si el está contento yo también.

Yo me imagino a estos tipos con una existencia miserable hasta en la casa. ¿Saben lo que debe ser tener que soportar a estos gansos toda la cena hablando de su jefecito?

La verdad que todos tenemos que soportar a estas deformaciones de la humanidad, en algún momento de nuestras vidas. Yo me pregunto cuando será legal meterle un tiro entre las cejas.

También podes leer:

¿Porque un mendocino odia Ezeiza?

Compartí, no seas paco