Maratón “Oh! Troncho Por Las Vías

Hace un par de domingos se llevó a cabo la maratón Oh! Troncho por las Vías, competencia paralela a la conocida actividad deportiva realizada por Canal 9, “Otoño por la Vida”. El equipo del Mendolotudo estuvo ahí, como único medio gráfico cubriendo el acontecimiento.

El trazado de la disputa se armó íntegramente en las vías ferroviarias de la provincia mendocina, donde los participantes partieron desde el Barrio Bancario de Godoy Cruz, finalizando el trayecto en el siempre complicado Barrio Eva Perón, del departamento de Las Heras.

Sponsoreada por papelillos “OCB extra finos” y siendo que marca una clara posición acerca de la despenalización de la marihuana, la competición contaba con una serie de reglas diferentes a otras del mismo rubro, que debían cumplirse a rajatabla… Bue… tampoco tanto.

Uno que pareció infringirlas fue el concursante chino Liu Kang Wong, dueño de la cadena de tintorerías lavallinas “Limpiotusako”, cuya sede central se ubica en Calle Peleador (más conocida como Street Fighter), quien denunció a la organización del evento de discriminadores al enterarse que había sido descalificado. Cuando fue consultado por nosotros Omar Fumarolli, encargado de la Maratón, acerca del hecho ocurrido con el nacido en Oriente, fue contundente. Las reglas son claras y son para todos. Los participantes no podían venir re-locos de su casa, sólo se les permitía tres pitadas al “Troncho Oficial” (ver Foto). El sr. Wong se había fumado como mínimo 5 churros antes de llegar. ¡¡¡Si no me creen, mírenle los ojos!!! – cerraba el tema, un poco molesto con la situación.

La hora del comienzo se acercaba y los ¿atletas? se disponían a ocupar sus lugares. Sus cuerpos ya empezaban a sentir los efectos del Troncho y sus pupilas procedían a dilatarse tiñéndose de color borravino, al mismo tiempo que sus párpados se aproximaban uno del otro, amenazando cerrar sus ojos por completo. Una sonrisa se dibujaba en los rostros de todos los participantes y no faltaron los comentarios del tipo: “qué flashhhhh”; “estoy re loco”; “jijijiji”;  “siento la boca pastoza como si me hubiera comido dos kilos de ñoquis crudos, jeje”; y un sinfín de etcéteras sin sentido.

El “cohetazo” al aire del juez dio inicio a la competencia, lo que sorprendió a varios contendientes que se situaban al costado de las vías admirando las siluetas de los árboles que formaban parte del paisaje, encontrándole formas cómicas, que nosotros, desde nuestra posición, no pudimos apreciar.

La primera en tomar la delantera fue la concursante proveniente de Camerún Mary Mbá, que se había inscripto a último momento, una vez enterada que al finalizar la carrera los organizadores tendrían preparado un festín compuesto de empanadas caseras de carne (de dudosa proveniencia) adquirida en los camiones del gobierno, a través del exitoso plan “Carne para todos”.

Lo que sucedió en las cuatro horas siguientes a la largada del encuentro deportivo fue un espectáculo digno del capítulo más flashero de la pantera rosa, o en su defecto, del Chavo del 8, programa que hacía apología de las drogas constantemente (no me van a negar que Don Ramón era flaco porque estaba consumido, o que Quico fingía llorar contra la pared cuando en realidad estaba aspirando una línea de merluza del antebrazo, o que la Bruja del 71 era el puntero de la vecindad).

Caídas, lesiones, desapariciones, muertes súbitas, violaciones, hurto de indumentaria, secuestros, prostitución espontánea, gula extrema, hambruna, extravío, pérdida de memoria, depresión, aparición repentina del nuevo tren bala y distracciones extra-deportivas, fueron algunos de los obstáculos que debieron enfrentar los valientes maratonistas y los mayores motivos del abandono de los mismos. Esta situación produjo que llegaran cabeza a cabeza al último tramo de carrera sólo dos participantes: Agapita Fumar, saxofonista mujer de la banda Ska/Reggae mendocina “Los Volantines” y Cornelio Faselli, ex jugador de Independiente Rivadavia, quien había sido entrenado y preparado para el encuentro por su ex compañero y amigo, Carlos Daniel “El Lobo” Cordone.

Voy a intentar relatar lo que aconteció en los metros finales siendo lo más fiel posible a lo que mis ojos (que en ese momento tenían una vista un tanto distorsionada de la realidad) pudieron percibir. Era un duelo de titanes, como dos periodistas de chismes peleando por llegar primero a Juanita Vialle una vez divisada en un local de Palermo luego del episodio con “Manguera” y Lousteau, como dos chorros escapando de los brazos de la ley, como el amante huyendo del esposo que lo encontró en su propio armario luego de concretar con su mujer, en fin, dejando la vida por la gloria personal de saberse ganador una vez en su vacía vida.

Cinco metros distaban a los dos gladiadores de la meta cuando lo ví aparecer. Surgió del cielo cual Superman en sus épocas doradas. Todo su ser yacía suspendido en el aire y se dirigía a la grandeza al grito de “Aguante Pity Alvarez”. Era Rolfi Sura, maipucino él, dispuesto a arrebatarle el primer escalón del podio a los desahuciados competidores Agapita y Cornelio.

El desenlace fue de película hollywoodense y el esfuerzo del trío sobrehumano, pero finalmente fue el Rolfi quien traspasó primero la línea de llegada, ganando por un pelo, más bien, por una rasta rebelde que insistía en inclinarse hacia delante alejándose de sus piojosas hermanas.

Los ojos rojos producto de la emoción de la victoria (o del efecto de la yerba consumida) y el pecho inflado, Sura se destapó con un discurso de media hora donde destacó, entre otras incongruencias y largos silencios acompañados de risas, el apoyo moral de su mascota. Ésto no lo hubiera logrado sin la fidelidad de mi can Abys, que estuvo conmigo durante toda la carrera – declaraba ante nuestro micrófono.

La entrega del premio al ganador, que consistía en un 25 de marimba y un pase gratis a Eros Club (que fue utilizado como “lillo” para armarse un “guido suller” por Rolfi) y el show final, que contó con la presencia del cantante de Reggae El Chaqueño Pala-y-ve-Chino y a los que se unieron la barra brava de Huracán Las Heras y los curiosos fumanchines de la zona, fue todo un éxito, como el resto de la competencia, que unió deporte e inquietud social en un mismo día. Salud!


Curiosidades de la Maratón

– Se descubrió que el participante nº 911, Paco Bany, era un agente encubierto de la policía y que había fumado el “troncho oficial” con filtro.

– El primer deceso del evento se produjo a la altura de la Callé Perú, consecuencia de una intoxicación producida por fumarse un cartel de campaña de Paco Pérez.

– El trayecto más complicado según consenso de los participantes, fue Polimeni – Eva Perón, donde se contabilizaron 39 robos a mano armada, 17 muertos y 12 violaciones.

– El campeón maipucino no recuerda cómo ganó, sólo destaco que una razón fue lo que él llamó “mi as bajo la manga”, que en realidad era un “cogollo” que le había traído el primo de Formosa y que guardaba bajo su axila derecha.

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