El minuto a minuto de Chile – Uruguay, tres días mas tarde.

Por Choripán Peña (enviado especial al Malvinas Argentinas)

Nota: En principio, la idea original de Conep y Bomur era recolectar un dinero entre ambos para cubrir el pasaje a La Plata y Santa Fé, el alojamiento en hoteles 3 estrellas en dichas ciudades, las entradas para presenciar las dos primeras presentaciones de Argentina y los viáticos necesarios para la estadía (comida, bebida, taxis, acompañantes sin compromiso de una noche y diferentes tipos de sustancias, mezcla entre algún producto extraído de la pacha mama y algunos químicos inventados por el hombre, para permanecer despierto lo necesario). Vale aclarar que la “vaquita mendolotuda” llegó a la no despreciable (aunque insuficiente) cifra de $ 16.45, lo que alcanzó para el pasaje de ida al estadio en colectivo, sobornar al “corta-tickets” con $8 y cinco caramelos “Alka” sabor miel; y un tocayo para la gula post-porrito, ehhhh… digo post-partido.

El Minuto a Minuto de Chile – Uruguay

16.35 hs: ¡Qué manera de haber chilotes en el centro! Me parece que ese que está pidiendo monedas en la parada es uno de los 33 mineros milagrosos; clara demostración que su historia hubiera sido más interesante si hubieran muerto, o como mínimo si hubieran desayunado piernas de compañero y cenado un buen asado de capataz.

16.50 hs: Llegó el bondi. Debo ser el único que subió que no se llama Felipe, Alonso o Cristóbal.

16.51 hs: El clima que me rodea me ha contagiado. Cuando ingresé al micro, instintivamente le dije al chofer: _ ¿Es esta la liebre que va pa´l estadio? _Sí. _Ya, mushas gracias ueón.

17.01 hs: Hace 10 minutos que cantan ese famoso (y único) himno de las canchas chilenas y hace 10 minutos que no puedo descifrar qué dicen al principio. Esto es lo que mis oídos pudieron percibir: “Atención somolasflasfklkldjfasdlkaclshileeee… She – iii, ele – eeee. Shi shi shi, lelelé, viva Shile!” ¿En qué idioma hablan en este país? Diría Bart Simpson sobre Australia.

17.29 hs: Arribo al estadio. Aaahhh el incomparable y celestial aroma a cancha. Mezcla de olores tales como a marihuana, vino en caja, chivo, axilas, testículos, humo de choris y pedo. Es el idioma universal de los estadios de la esfera entera.

17.45 hs: Lo único bueno de hacer esta cola para entrar, es justamente la cola de la uruguaya que tengo adelante y las subsiguientes “apoyadas casuales” provocadas por los empujones de quienes me preceden.

18.47 hs: Ingreso a la platea. Que lindo quedó el Malvinas!!! Original forma de gastar nuestros aportes.

19.15 hs: Comienza el partido. ¡Qué buenas gomas tiene la chilena de acá al lado!

19. 21 hs: Diego Forlán tira desviado 2 metros del palo, producto de un pifie al balón, así como pifió feo haber cortado con Zaira Nara. Qué boludoooo!!!

19.30 hs: Sospechoso corte de luz en las cabinas de la prensa. Los guachis menducos aprovechan el desconcierto y se hacen de un valioso botín, que incluía celulares, notebooks, filmadoras y canapés de los periodistas.

19.36 hs: Ese que está al lado de ella debe ser el hermano. Tiene mucha cara de pelotudo para comerse a ese carozo.

19. 43 hs: Que malo es el 4 de Chile. No entiendo cómo el Bichi Borghi no convoca al crack chileno que juega en Estudiantes, Enzo Pérez. Ahhh… es nacido en Mendoza? Y bue… por eso…

20.01 hs: Entretiempo. (Miráaaaa… se le pusieron duros los pezones!!!). Ésta hermana del país vecino está caliente conmigo. Naaa… debe ser el frío.

20.03 hs: Ahí se fue el que estaba con ella, seguro que fue a comprar. Me está mirando!!! Y se sonríee!!! Chori ídolo!!! Yo encaro, total no pierdo nada.

20.15 hs: Vuelve el acompañante. Me dice que después “la seguimos”. Qué bueno que suena eso. No le pregunté ni el nombre… aunque ya quedamos en juntarnos a la salida, en las profundidades del Parque jeje.

20.17 hs: Segundo tiempo. Ojalá termine rápido. El partido digo…

20.20 hs: Gol de Uruguay. Va a haber quilombo…

20.22 hs: El esférico sale al lateral. Va a haber quilombo…

20.33 hs: Empató Chile. Se escucha un grito desaforado de gol en cada oficina del dueño de cada bar y boliche mendocino.

20.34 hs: Y llegó el quilombo nomás. Periodistas chilenos festejan desmedidamente la anotación de su selección, con un claro dejo de burla para con sus colegas yoruguas. Se van a las manos y dejan una imagen vergonzosa. A las tres horas del incidente, realizan una nota en sus respectivos diarios comentando los desmanes entre hinchas chilenos y mendocinos en la Plaza Independencia, y de lo mal que estamos culturalmente.

20.40 hs: Este resultado le viene bien a Chile. La puta, cancelo mi salida al boliche, va a estar lleno de chilenos. Ahora entiendo cómo se deben sentir ellos un Enero en Reñaca.

20.46 hs: Ya parecemos mimos de cabaret, de tantas señas eróticas que nos propinamos.

20.50 hs: Final del partido. Che, no le dí ni bola. Mi libretita de anotaciones sólo tiene dibujitos provocativos, que de vez en cuando le mostraba a la tetona. ¿Ahora qué le digo a Conep? Bue… invento un desarrollo, no creo que nadie le haya prestado mucha atención al doparti.

21.30 hs: Ya llegué al punto de encuentro. Es lo suficientemente oscuro y nadie pasa por acá, no nos va a joder nadie. Son años (?).

21.32 hs: Ahí viene, ahora sí, le voy a preguntar el nombre. No puedo ser tan poco romántico, además cuando le cuente a los pibes, la busco por Facebook para que vean que existe.

21.33 hs: Sabés que nunca me dijiste tu nombre bombón…

22.03 hs: No voy a hacer la denuncia, se me van a cagar de risa!!! Cuando les diga que se llamaba Felipe y tenía unas tetas así de grandes (casi tanto como la nuez de Adán que no percibí en la cancha, pero sí pude apreciar en el Parque) y que abusó de mí y con la ayuda de sus cómplices me afanaron hasta la lapicera de la libretita, voy a quedar como un boludo y tampoco solucionarán nada. Mejor me lo guardo para mí.

22.30: Llamado de Conep preguntando sobre el partido. _Sí, si. Mañana le mando la nota Ingeniero. ¿Un adelanto? Yyyyy… son rápidos los chilenos. Tienen una delantera impresionante. Al que les toqué enfrentarlos no se tiene que descuidar atrás, porque en el momento más inesperado, ¡te la mandan a guardar!

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